
Se nos fue de las manos,
echamos pájaros a los sollozos,
echamos pájaros a los sollozos,
pusimos nuestros nombres donde solían nubes,
las palabras se mezclaron con lluvia.
las palabras se mezclaron con lluvia.
Extraña página ésta,
absurdo lugar donde terminar
perdido y aún pareciendo cuerdo,
extraños estos muertos que nos acompañan ya
en todos los poemas,
exactamente iguales a la mímica
de estatuas y niebla que me sostiene.
Y llego tarde. Con estas palabras
que sobran llego tarde.
Se nos fue de las manos.
Han sucedido muertos y tú ya no me escuchas.
octubre 13, 2008
octubre 13, 2008
2 comentarios:
supongo que sigue con su poemario/ es lindo leerte, enrique... siempre con tus fantasmas
y la misma elegancia
¡gusto y salúos, munieco!
Agradecido por la visita y el comentario, Orietta.
Un cordial saludo.
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