miércoles, julio 08, 2009

Recoja sus restos al terminar

Siempre estamos solos (L. Panero)

Un billete de tren de largo recorrido;
un mapa; tiendas; bosques; una estancia
donde atravesar el calendario de la espera
y ese dibujo que nunca acabaste.
.
La vida es un viaje que no puedes compartir,
una muesca en el revólver del tiempo.
Y no entender por qué el dolor insiste
en medirnos hasta el desnudo fondo.

Y vas y vienes, y vienes y vas
jadeante y maltrecho
sin saber con quién ni dónde estuviste,
creyendo que sobrevivir radica
en esta repetición sin sentido
de palabras gastadas.

Al final de ti sólo quedas tú.

Siempre estamos solos, es cierto.


julio 7, 2009

jueves, junio 18, 2009

Atravesando líneas


La tarde, como un soplo, se pierde en sus rutinas
—el rumor del tráfico en las ventanas,
las armas dispuestas, la mirada adentro—
mientras pasamos, descreyendo ser,
empecinados todavía con este mundo,
no cansados nunca de estar cansados,
como si este invierno confidente
fuera a acogernos siempre entre sus versos.

Mientras seguimos confundiendo el blanco,
la vida aún, atravesando líneas,
seguirá deshojando pentagramas
entre cuerpos y sombras,
sin renunciar a los pedazos últimos
de estupor y barbarie.

La tarde como un soplo,
la mirada adentro, las armas dispuestas
y seguimos errando,
.........................y equivocamos tanto,
que acertamos al fin.
.
La vida aún, con estos versos
que contra mí ahora conspiran.

junio 17, 2009

domingo, junio 07, 2009

En defensa propia



Era mejor ver caer la lluvia tras los vidrios
desde ese lugar en el que te asomaste al verbo
con palabras que habitan hoy las sombras
de cenizas que decían, pero ya no saben,
como si todo hombre fuese un poema,
como si sólo el dolor fuera dulce.

Era mejor desfigurar la noche
contra la piedra y la nieve del muerto
con sangre de nadie en la casa tibia.
Y el animal instinto y el azar
escenificando el ser y la carne.

Una palabra,
era mejor una palabra,
otro significante, un giro en el trayecto
donde desfallecer,
en defensa propia desfallecer
como un fantasma entre bosques y pájaros,
lejos de las palabras.

junio 6, 2009

martes, mayo 26, 2009

Hay una maldición en esto de estar vivo



Hace días que el silencio no cesa
y las paredes desvisten su rostro
de almanaque y renuncia
y las palabras no dicen palabras.
Lo mismo que mañana no sabré más de mí,
habremos de ocultar nuestros lamentos
huérfanos del sueño de vagabundos
que nos perfiló a golpes
en su esencia más árbol.

Ahora que nos sabemos relojes
a bocajarro de la madrugada,
mi voz en el tumulto
es el eco de una puerta al cerrarse
camino de un retorno
precoz como los trazos del ayer,
inhóspito como la cima en el regreso.

Ahora que nos sabemos pasado,
ni siquiera sé pronunciar tu nombre
mientras espero que desaparezcas
y me digo que ya no pienso en ti.

Hace días que las olas tiemblan en los árboles
y las ventanas crecen de palomas
y nieve sobre escombros.
Hoy es el orbe y no tienes salida.
Hay una maldición en esto de estar vivo
que no la cura nada de este mundo

y me digo que ya no pienso en ti.

mayo 6, 2009

sábado, abril 25, 2009

Explicación última

Nos importan los vivos,
aunque el río nos duela
en la cerrada soledad de ese pensamiento,
aunque sean cadáveres jugando,
rostros de noche
en el tiempo monólogo.

Vuelvo a la razón y al río, lentísimo
y terco desde su conciencia cierta
de canto funerario.
Qué misterio en ese mapa que trazan
la lluvia y los hombres fluyendo,
rebuscando entre palabras de siempre
y nubes de polvo baldío
mientras el miedo late y mora entre nosotros.

Nos importan los vivos aunque el río nos duela
y el laberinto nos deslumbre
ahora que los cuerpos se tienden a esperar
como si creyesen nacer de nuevo
acabada casi la travesía.

Nos importan los vivos,
cadáveres jugando
y labios que aún tiemblan
en el cerrado abismo de estas letras.

abril 25, 2009

lunes, marzo 16, 2009

Mañana es ella



Mañana es ella quien desnuda la palabra
—todo poema es marzo y sus misterios—
quien va escribiéndome
con cada poema que escribo.

Mañana es ella quien viaja la noche,
quien deshoja el viento que no transcurre
y nos ofrece su rosa vacía
presentida y profunda.

Antes fui caligrafía y mar
a lomos del prodigio de sus velas,
imaginario pez enmudecido.
Hoy vibras más adentro:
tallo de espinas que vuelas y vuelves
como aire poderoso,
descarnado en tu nombre.

Con el solo día y la tierra misma
es ella quien desnuda la palabra,
y ella sigue escribiéndome
inextricablemente cerca y lejos
con cada poema que escribo.


marzo 15, 2009

miércoles, marzo 11, 2009

Vida en común

Mientras te abrazo, afuera
oscurece y las calles son luces que nos buscan.
Conversamos, y así vemos pasar
la tarde y sus venturas.
Cada gesto es un lugar compartido,
cada palabra un sitio transitado.
Tal vez nada sea como parece,
pero es amable este pasar de cuentas:
nos conocemos bien
y sabemos que así envejeceremos:
entre palabras que tú dices,
entre palabras que yo escucho.
Acaso esta forma nuestra de evitar el frío,
esta forma de mezclar diminutos
porvenires y hacerlos en común
supere a los relatos
de esas historias imposibles
de las novelas románticas;
acaso querernos así no sea
tan aburrido y triste.
En la bulliciosa alma de la noche
(tú ya no hablas, yo ya no te escucho),
con el timón destruido, varado en el recuerdo,
escribo estas sensaciones de siempre.
Hoy eres un navío a merced del papel.


marzo 10, 2009