domingo, octubre 04, 2009

El idioma salvaje de las sombras

Miro la vida desde una ventana,
las calles y la noche,
el chico ruidoso del burger
recogiendo las sillas de la acera,
la pareja que pasea en silencio
su amor libre de herrumbre.
Miro una vida que nunca he vivido,
fotografías como víctimas
de un tiempo de almonedas y cintura,
la cabalgata de los mercaderes
por la que nunca quise transitar,
el idioma salvaje de las sombras.
Escribo y miro, y miro y voy pasando,
como la noche pasa sobre todas las calles,
sobre todos nosotros,
como pasa la ciudad a ser otra en la noche
y la noche avanza desuniendo almas,
y sé que su lenguaje —esqueleto obstinado,
algo como una verdad de puñal— me engaña,
como me engaño yo con estos versos.
Desde mi orilla miro las calles y la noche
—las sillas de las terrazas ya apiladas,
el chico del burger que ya no está—
y entre todas las cosas veo cómo los mimbres
uno a uno van destejiéndose
como si nada de lo que miro fuera cierto.


octubre 3, 2009

jueves, septiembre 10, 2009

Todavía es verano



Todavía es verano,
noches coqueteando con el frío,
calles que mantienen las sandalias de milonga
y un regusto acre cosido a la garganta.
Las palabras son flores de septiembre
convocándonos al regreso.
Es tiempo de ser puntual a la cita,
de plegar la ropa, de hacer maletas.
La música continúa sonando,
pero ahora tú y yo hemos perdido
el pentagrama,
ese pase de tribuna que Alguien
—si acaso ese alguien existiese—
nos dejó prestado entre ladridos en la noche.
Cómo me gustaría haberte pensado antes,
mucho antes de que compartiéramos
esta fábrica vacía de estrellas,
esta ruleta que llamamos mundo.
Todavía verano.
A veces tengo miedo de que existas.


septiembre 10, 2009

lunes, septiembre 07, 2009

Otras dinastías

Después de tantas tardes de matadero y légamo;
de horas y horas amarillas viajando
como agua lenta
hacia otro lugar que no existe;
después de tantos sentimientos
extraños y ridículos
y de orientar mis velas hacia
cuerpos que ya no parten;
precisamente ahora, cuando el abismo canta
y percibo la música del bosque
con la exactitud que da lo nocturno
y el oleaje muestra su distancia inmutable
y el color está perdido y Dios bendice
nuestra locura grotesca, nuestra frívola levedad,
precisamente ahora
me digo que hubiera deseado tener tiempo.
Tiempo, tener tiempo. Tiempo grande e inmóvil,
de una manera limbo y nunca.
Tiempo aún, entre espejos y caídas.
Después de todo
había que perder la partida de estos versos,
la llaga submarina. Tener tiempo.
........................................A lo mejor,
antes de gastar nuestros pertrechos por estos caminos
hubiéramos querido luchar por otras dinastías,
que nos hubieran mentido mejor o algo más,
que nunca hubiéramos tenido casa propia
hubiéramos querido.
Después de tantas tardes de esta tipografía
clandestina. Precisamente ahora,
cuando el viento me espera y yo no llego.


septiembre 6, 2009

lunes, agosto 31, 2009

Algo por decir

.
La palabra a veces es un atentado,
un atentado que no requiere coartadas
para saberse desgarradura inocente, error
que transcurre inevitable
a partir del cual lo humano cobra sentido.
Yo quise en ti no transcurrir,
permanecer perdido
entre páginas perfectas y conjugaciones
donde siempre quedase algo por nombrar
o por decir.
El agua que tú eres, por ejemplo;
o el azul inmenso que prohíbe las sombras
detrás de la mañana y los hoteles;
o el caparazón de un viaje, tal vez,
entre la lava y el frío.
..........................A veces la palabra,
la fuerza débil que nos sustenta
como materia inerte
en nuestro rumbo de reloj
certero y cruel,
cósmico y diminuto.


agosto, 2009

domingo, agosto 23, 2009

Juegos de naipes

Si la lluvia hubiese sido, como pensábamos,
borrador de orígenes y memorias,
no tendría esa imagen de cristal por duermevela,
olor a manzanas que palpé un viernes.
Entonces yo sabía cómo jugar mis cartas,
sin saber de ti más que por mis sueños,
arriba y abajo de la vida.
Era aquel un tiempo dentro de otro,
cuando los delirios vivían entre alfileres
y conocían de escombros y triunfos.
Entonces yo sabía cómo jugar mis cartas,
sin razones para tantas vueltas y cenizas,
arriba y abajo de la muerte.
Golpe de frío en la intimidad del huracán,
amor inalcanzable de arqueólogo,
una amanecida la lucidez se instaló a nuestro lado,
entre tanto posible porvenir
la casa del cedro atrancó sus puertas
y el juego de cartas fue el solitario.


agosto 23, 2009

miércoles, julio 08, 2009

Recoja sus restos al terminar

Siempre estamos solos (L. Panero)

Un billete de tren de largo recorrido,
un mapa, tiendas, bosques, una estancia
donde atravesar el calendario de la espera
y ese dibujo que nunca acabaste.
.
La vida es un viaje que no puedes compartir,
una muesca en el revólver del tiempo.
Y no entender por qué el dolor insiste
en saber de nosotros hasta el fondo.

Y vas y vienes, y vienes y vas
maltrecho y jadeante
sin saber con quién ni dónde estuviste,
creyendo que sobrevivir radica
en esta repetición sin sentido
de palabras gastadas.

Al final de ti sólo quedas tú.

Siempre estamos solos, es cierto.


julio 7, 2009

jueves, junio 18, 2009

Atravesando líneas


La tarde, como un soplo, se pierde en sus rutinas
—el rumor del tráfico en las ventanas,
las armas dispuestas, la mirada adentro—
mientras pasamos, descreyendo ser,
empecinados todavía con este mundo,
no cansados nunca de estar cansados,
como si este invierno confidente
fuera a acogernos siempre entre sus versos.

Mientras seguimos confundiendo el blanco,
la vida aún, atravesando líneas,
seguirá deshojando pentagramas
entre cuerpos y sombras,
sin renunciar a los pedazos últimos
de estupor y barbarie.

La tarde como un soplo,
la mirada adentro, las armas dispuestas
y seguimos errando,
.........................y equivocamos tanto,
que acertamos al fin.
.
La vida aún, con estos versos
que contra mí ahora conspiran.

junio 17, 2009