viernes, mayo 16, 2008

Rastros por venir



Haber sido sobre maleficios y risas;
haber sido las sobras de un banquete
al que nunca fuimos invitados;
haber tenido el ánimo y ser otro
entre tantos ritos y tantas muertes;
haber sido, total, para seguir aquí,
entre palabras
y decir que somos a pesar de nosotros
y de una puntería que perdimos.
Si desde siempre eso recuerdo, quizá esta casa
—la improbable o tenaz morada de mis letras—
no sea en verdad mi rastro,
o tal vez el verbo sea el modo en que la noche
va siendo todo
y todas las caligrafías se hacen memoria,
actas de lo que nunca conocimos.
Y entonces, aunque parezca increíble,
que aún haya cuerpo para inventar
un pasaje hacia el destierro,
una torpeza más
en la posguerra de un tiempo descosido,
para finalmente darnos cuenta, terminar
sabiendo, que todo ya fue dicho,
y balbucear y callar, y ser eso:
vaguedades, silencio.


mayo 14, 2008

3 comentarios:

Sirena Varada dijo...

“…, terminar sabiendo, que todo ya fue dicho…” Insistes otra vez en la imposibilidad de decir algo que no haya sido antes mejor dicho por otros... Yo también insisto en que como lo dices tú, en tus versos, muy poquitos, posiblemente nadie. Creo que eso es, o lo llaman, talento.

Un beso

enrique sanmol dijo...

Sin duda me sobrevaloras y me lees con muy buenos ojos, sirena, pero en cualquier caso no dejo de agradecértelo.

Un cordial saludo.

Nara Kansai dijo...

http://zarhiss.blogspot.com/2008/06/rastro-por-venir-thiago-villn.html