De haberlo sabido – Quique González
Hoy el cielo se oculta
y saluda a la tierra.
Las mil veces que por aquí pasamos,
la enfermedad de insistir, de
cruzar
una y otra vez las mismas estepas
en un regreso eterno,
perdiendo siempre más
de lo que nunca conseguimos.
Y entonces suena un arpegio,
notas brujas que agitan las
entrañas,
sonidos que germinan del silencio
—su principio y fin, su razón de
ser,
su impávido flotar entre neuronas—.
Fue más que eso.
O quizá no fue nada.
Y ahora que los lugares son otros
y nunca es primavera,
y son otros los motivos,
y en el mar dejan de iniciarse
los viajes más largos, ahora,
nos da por ajustar
nuestras cuentas de perdedores.
Fue más que eso.
Posiblemente fuera todo.
y saluda a la tierra.
la enfermedad de insistir, de cruzar
una y otra vez las mismas estepas
en un regreso eterno,
perdiendo siempre más
de lo que nunca conseguimos.
notas brujas que agitan las entrañas,
sonidos que germinan del silencio
—su principio y fin, su razón de ser,
su impávido flotar entre neuronas—.
O quizá no fue nada.
y nunca es primavera,
y son otros los motivos,
y en el mar dejan de iniciarse
los viajes más largos, ahora,
nos da por ajustar
nuestras cuentas de perdedores.
Posiblemente fuera todo.
julio 21,
2025