viernes, octubre 18, 2019

Acabado


Se quedó mirando por la ventana
dejando pasar la tarde, dejando
pasar el tiempo.
Ese tiempo que, a galope tendido,
inevitablemente, se acababa.
Se acababa la vida y sus rutinas,
toda esa música que acopiaste para nadie
y la carne y el demonio y la lluvia
y aquellas huellas junto al precipicio.
Desde la sepultura de una sombra,
se quedó mirando artilugios
y otros murmullos sin sentido:
las estrellas y el asombro,
la piedra semipreciosa de imágenes perfectas,
la balanza de la mezquindad.
También aquellos escasos momentos
de gestas e inacciones descontroladas,
incertidumbres y pistas que, una tras otra,
me alejaban de mí.
Palabras,
voces que obedecen hasta destruirme
a un oráculo que alguien
creyó  oír una tarde
mirando por una ventana
dejando trascurrir un tiempo
que sabíamos acabado.

octubre, 2019


martes, octubre 01, 2019

El nombre de la rosa


¿Debo recorrer el mismo camino
para comparecer de nuevo aquí,
en este lugar donde albas y crepuscularios
dormitan, donde todos los sonidos
parecen oxidarse entre restos de escarcha?
¿Reproduciría como un autómata
los mismos pasos para culminar
en la estafa de un eterno retorno?

La nostalgia torna en desierto
todo lo que parece ser ahora,
todo aquello que nos maneja
para arrasarnos sin piedad.
La maldita prudencia —ya lo dijo Frost—
una y otra vez nos conduce
hacia los caminos más transitados.

Tal vez por eso ahora pienso en ti,
entre gentío y sonidos distantes,
fantasma que viene y va, persistente,
en los extremos de una evocación
sentada a los pies de la vida,
aferrándote a mí —al estúpido de mí—
en aquel bajo transformado
en triste discoteca de suburbio.
Tu melena corta, suave y rizada,
tu cara pecosa y tus pechos cálidos,
una música entre desconocidos
y aquella despedida sin relojes

para no saber nunca más de ti
y nunca más decidirme a buscarte.

Todo tan lejos de este invierno fronterizo.

¿Por qué recuerdo ahora aquella calidez?
¿a dónde, desde aquí, nos llevan estos pensamientos?
¿a qué desgarradura que no hayamos zurcido?

Todo es lo mismo,
aquellas palabras, la próxima
estación y la siguiente,
¿acaso no podemos cambiar nada?
¿seguirá el juego atormentándonos
por el camino no tomado?

Dijo tan poco para decir todo
y ni siquiera recuerdo el nombre de la rosa.


julio, 2019

lunes, septiembre 30, 2019

Uno más


Confieso que una vez pensé, como todo el mundo,
que era posible viajar sin maletas,
que con una sonrisa podía evitar los viscosos valles
del vértigo y la desazón, sortear con una canción
los días de la lluvia helada y los andenes que me hablaban
de billetes hacia ninguna parte.

Desde esa otra profundidad donde todos los reflejos son uno,
uno más entre los demás, como todo el mundo, tomé
de un trago, irremediablemente,
toda la noche que podía contener un cuerpo,
sin poder dejar de lado el absurdo
de los pensamientos que me alejaban,
que me llevaban siempre de agujero
                                                                 en precipicio.

Como todo el mundo, quise ser uno más,
uno más, como otros, que deseaba
inmunizarse de todos los golpes
y repetir contigo frases sin interrogaciones.
Uno más, como todos, dando vueltas y vueltas
a los mismos lugares, quién sabe dónde,
rememorando tiempos de otras estrofas,
tiempos de una mirada incendiada
y un cuerpo y un latido acelerado
que devastaron todas mis creencias,

y Dios observando como uno más,
como todo el mundo.

julio 15, 2006 y 2019

sábado, junio 22, 2019

El viento y Sophie


                     Sophie Hunger - Le vent nous portera
 
Se empecina la tarde afuera
en celebrar San Juan con tracas,
o algo parecido.
Aquí Sophie Hunger una y otra vez
nos dice que el viento nos llevará.
Y a pesar de que no entendamos
el francés, una trompeta parece
opinar lo contrario y lo refrenda:
este viento, más temprano que tarde,
nos llevará.

Nada es seguro,
o acaso, tal vez, la música sólo
el color imposible del sonido—,
esas notas que irradian ecos
que para redimirnos se conjuran,
aunque no entendamos francés
y no sepamos los acordes
que acompañan a esa batería
y a ese persistente bajo.

Sophie nos habla ahora
sobre un taxi hacia otra galaxia,
o algo así. Da igual,
inevitablemente
y deprisa demasiado deprisa,
una y otra vez, el viento
nos llevará,

como el vals de Lorca que soñó Cohen,
como la canción que ahora interpreta
una amiga desconocida
que jamás sabrá de este poema.


junio 22, 2019



jueves, junio 13, 2019

No es posible retener lo intangible


Una vez más, lentos, vendrán los días
amontonando rutinas oscuras.
Va a ser así, sin duda. Así dejará el tiempo
su furtivo rastro de sangradura.

Yo estaré donde los libros de aquella
academia abierta al mar, aletargado,
donde la red apresa las palabras
que nada saben decir de nosotros.

Pensábamos que todo se sostenía solo,
que el pálpito sería eterno en nuestra efigie,
que no era necesario que forjásemos nada.

Pudimos haber sido aquellos libros,
un calendario abierto a otras citas.
Pudimos haber sido otras historias,
un caleidoscopio de otro milenio,
no esas nubes corriendo hacia este lado
de la soledad.
                        Y nosotros aún,
siempre extraños al sol,
esperando, esperando, esperando.


junio 13, 2019

domingo, marzo 24, 2019

Arqueología


Una vez fui
un personaje de ficción,
ahora me empeño en ser quien lo escribe,
quien no reconoce al personaje,
quien busca en los armarios una prenda
para terminar encontrándola
pequeña y extraña
pasada de moda y de talla.

Una vez fuimos otros.
A todas horas, como dioses,
mirábamos los bosques y las nubes
de las palabras
como si fuésemos algo intangible,
como si nuestra mente anochecida
pudiese dejar un rastro en la arena.

Hace más de veinticinco mil años
quinientas generaciones vivieron
en la cueva de Parpalló,
en los montes cercanos a Gandía.
Allí dejaron a los arqueólogos
un rastro esculpido en seis mil tablillas
y unos grabados en la roca.
El paso de tantas generaciones
en unos pocos metros de estratos.
Y en el estrato superior,
un manto cubriéndolo todo:
excrementos de cabras.

Qué metáfora más insuperable
–tan escueta como lacónica–
de nuestro tránsito,
de la terquedad de nuestra ficción
pequeña y extraña y pasada de moda.

marzo 24, 2019

viernes, febrero 22, 2019

Para venir a poseerlo todo




Para venir a poseerlo todo
No quieras poseer algo en nada
(San Juan de la Cruz)

Querer llegar hasta el origen.

Extraviados, vagar la noche
hacia el ensueño primitivo
donde el pensamiento se evade
y la poesía respira
fuera del hombre y su legado.

Habitar la morada última,
intuir su sustrato inicial,
divisar la luz descreyendo,
ser el reflejo de una escena
que nos transporta hacia el fulgor.

Profana imposibilidad,
presunción vana del estúpido,
querer llegar hasta el origen
en este transitar de río
para venir a saber nada.

enero, 2019

miércoles, enero 02, 2019

Puede ser y sucede


Puede ser aire,
aire atrapado entre las letras
de un borrador que dejaste olvidado
entre las solapas de un libro,
aire que ambiciona emerger.
Sucede que los gritos se apagan en las sombras,
sucede que no hay sonido en el espacio,
que no hay dolor pequeño
en el remedio que precede
al reposo de la ortopedia.
Puede ser ternura lejos, tristeza
presentida por un sol en invierno,
puede ser nada y todo,
nada que detenga a la tierra
en su estación de término y partida.
Sucede,
escrito está, sin alfabetos,
que el aire pasa,
que la letra y los signos pasan,
puede ser y sucede, nada y todo,
partida y término,
tristeza sin adiós, casi mar de suburbio.
Puede ser y sucede, aire recluido
en las solapas de un libro olvidado,
palabras que persiguen sus esquelas
iluminadas por un sol de invierno.




diciembre 31, 2018





sábado, diciembre 22, 2018

El giro de la noria



Intentas explicar errores del pasado
las cosas que arrastrabas que nunca utilizaste,
aquello que no hiciste, lo poco que pudiste hacer.

Como si un huracán te hubiese secuestrado,
lejos de la certeza intentas explicar
pero no hallas palabras
y el tiempo no parece ser nunca suficiente.

Debe de ser cosa de la experiencia,
porque las sílabas de las excusas
extrañas y sin compromiso
y a nuestro pesar fluyen, 
levantan tu verdad
sobre cimientos de arena y paja.

Poco importa que nuestro tren pasase de largo
abandonándonos en la tormenta,
poco importa la historia, 
la frágil memoria desconocida
que nos aguarda.
De nada sirven todos los pretextos.

Ataúd en tierra incendiada,
intentas explicar errores,
recuerdos que no sucedieron,
el girar fugitivo de la noria,
salir de donde nunca conseguimos entrar.
  



diciembre 15 y 16, 2018

domingo, diciembre 09, 2018

Quise saber de ti



Quise saber de ti,
la forma en que la vida atrapaba un deseo
para quemar un muro o romper un poema.

Quise lograr un imposible:
olvidar lo que se ignora, regresar a la noche
de la interrogación y al fruto de la duda.

La duda del amor quise olvidar de ti,
dos astros extraviados, un azul infinito,
todo lo que una vez pareció que existía,
como tú tantas veces soñaste en otros mundos.

Perdido el rastro y el miedo estúpido arrebato
quise saber de ti.




diciembre, 2018


viernes, octubre 05, 2018

Receta para aliviar el dolor



Un cielo que se rompe, sus pedazos cayendo
como cadáveres que no nos salvan
de esta oscuridad crónica.

Olvidados los árboles,
no pudimos esquivar los disparos de las palabras dichas,
no pudimos vencer a nuestro propio olvido.

Dijimos demasiado.

Pero ahora conozco la receta,
el remedio contra el dolor:

no echar de menos fríos que no saben de ti,
ser invisible,
dar espacio al silencio,
no saber más de nuevas penas,

de pájaros que olvidaron volar,
de poemas que duelen como un solo de Hendrix
o una canción de Julien Baker
con los Asesinos de Estrellas

en esta noche de domingo.




septiembre, 2018

sábado, junio 09, 2018

El Lamento de la Ninfa


Lamento de la Ninfa  Claudio Monteverdi (Claudio Savall, Montserrat Figueras) 

Atizado por una música
de amoríos y guerras,
en la misma esquina de entonces,
en el mismo libro sin alma,
he pasado los años olvidando
la sordera del tiempo.

Y pienso ahora que tanto paraguas
fue inútil, que la lluvia
era la forma de la historia,
del bosque y de la lejanía,
lo que pudimos tejer entre sueños
a pesar del óxido derramado.

Mi memoria navega la resaca
de la misma esquina y del mismo libro
golpeada por un lamento,
por una música de siempre.

Es eterno el Lamento de la Ninfa
(haz que vuelva mi amor
tal como antaño fue),
como también lo es
el que hoy –el que siempre–
leerá un poema a pesar nuestro,
cómplice anónimo de nuestra voz,
como nosotros ahora lo somos
–que me perdone el músico–
de Monteverdi.


                                                                                                  junio 9, 2018






viernes, mayo 04, 2018

De eso es de lo que queremos huir


La contabilidad de los días perdidos
es un asiento duplicado
que amenaza con quebrar la fortuna,
el mundo de habitación, Moleskine,
computadora y lápiz,
esos poemas donde no nos reconocemos,
esos poemas que, en realidad,
nunca dijeron nada que pudiera salvarnos.

Aquí otra vez,
sin nada que perder o que ganar,
consumada nuestra derrota,
nunca más inocentes,
puerta abierta al abismo,
a ese deseo azul cada vez
menos impacientado.

Otra vez aquí, sin nada de entonces,
aprendido el arte del camuflaje,
lejos de nuestra casa,
dependiendo otra vez de lo invisible,
de las vueltas que se van entre nubes
de otros días resplandecientes,
lejos de los vendajes
y de las cicatrices.


abril 29, 2018

sábado, marzo 31, 2018

Ojalá


Tal vez nunca sea capaz
de poner nombre a esa voz
conjurada. Hubiera querido ser
extranjero sin idiomas, o sordo,
o nube que transita sin conocer de sombras,
convalecencias o regresos.
Alguna vez, otra tristeza
llenará de sótanos nuestros bosques.
Aunque mañana sea un día de ficción
alguna vez no habrá nada que diga este día.
Una y otra vez sus palabras
resuenan como ecos,
una y otra vez, ese sonido fúnebre
nos aleja de una isla que no existe.
Puertas cerradas, casi ya sin odio,
sílabas que silban como disparos:
Ojalá hubieses sido tú y no él
quien muriera”.


marzo 31, 2018




jueves, noviembre 30, 2017

Nunca estaré del todo aquí


Tiende sus alas el anfiteatro de la tarde.
Sobre las vitrinas, trae noviembre su botín de fuego,
una llamada al orden a estas horas vacías,
a todo este ir y venir febril que nos arrastra.

Deseo azul es la forma del aire,
el conocimiento de la luz perfecta
siempre azul, lejos siempre.

Me decías tanto,
como si fueras todo, como si todo pudieras:
que, aún nimios y solos, 
nos alcemos sobre los miedos,
que no nos importe más lo preciso,
que la causa sea nuestra contienda,
que ya no nos importe,
que ya no nos ciegue más la luz de la palabra.
Como si todo pudieras,
                                      me decías tanto.

Cristal que intenta emular el signo
todo este ir y venir,
terca derrota que reverbera tu nombre

todo este ir y venir sin movernos,
sin un solo golpe que nos derribe.



noviembre, 2017


domingo, agosto 27, 2017

San Vicente do Mar











La soledad junto al mar en la niebla,
en San Vicente, entre balandros
varados en la playa y su senda de madera.

Al final del sendero,
antes de las alambradas de espino
que impiden el acceso a una zona militar,
unas sombras fugaces que intentaste
capturar en una fotografía.

También allí nuestra remota angustia:
la obcecada obligación de seguir,
la terca estupidez de seguir siendo.

Alguna vez debimos soñar esas colinas verdes,
alguna vez no fuimos estos extranjeros
viajando en trenes de cercanías
balanceándonos
al compás de un traqueteo maldito.

Clareaba ya la mañana, y tú,
sentada en aquel banco, anacrónica,
te demoraste con tu móvil
leyendo unos mensajes.

San Vicente do Mar, 
entre sombras fugaces
y niebla.




agosto, 2017