domingo, febrero 28, 2021

De vuelta al cielo

 

 (Back to the sky – Ólafur Arnalds, JFDR)

¿A dónde te fuiste?

Buscarte es recordar aquella playa

mirando la ciudad desde tus ojos

y llenarnos los pies de arena.

¿En qué lugar tus lágrimas se esconden?

O quizá sigas aquí, invisible

para todos los que no sabemos amar.

(Junto a la ventana, un vaporizador

venido de la China, inútilmente intenta

elevar una nube  de aceites esenciales

sobre nuestro desánimo,

pero su propio peso la hace caer,

inevitablemente, 

una y otra vez sobre el escritorio).

¿Dónde estarás?

Insistentemente te busco,

persigo un rastro

en la mentira helada de las fotografías,

resbalando calle abajo por los adoquines

investigo el mensaje que me enviaste

hasta esta isla abandonada

y olfateo, desde mi anosmia,

como un sabueso desnortado

la sombra de una luz doméstica.

Hemos escrito cien poemas para recordar

y cien poemas más para olvidar,

¿en dónde la paz? ¿a dónde te fuiste?

Si acaso me rindiese, si virase mi rumbo

hacia los imaginarios charcos del pasado

y allí me extraviase sin remedio

recuérdame que estabas regresando,

que ibas camino de nuestra casa

cuando una noche sin farolas

vino a devastar el futuro.

febrero 27, 2021

miércoles, febrero 24, 2021

El significado del blues



(You don’t know what love is – Chet Baker, Elvis Costello)

La voz  de Elvis Costello, la trompeta de Chet

y Van Morrison observando.

Simplemente asesinar la memoria:

en un último brindis

—como medida de la inteligencia

arrojar todos los poemas al vertedero,

sepultar los cadáveres,

repintar las paredes de cordura,

también por ti.

Hubo calles de tierra, Cola-Cao de negritos

y café de achicoria; hubo también

un cauce del río donde tanta algarabía,

y después tú

No sabes lo que es el amor.

Esto sucederá:

allí donde un puerto me abandona

y la mirada es pérdida

amaneciendo con ojos sin luz,

la trompeta arrancará la espina,

nadie interpretará ya nunca más

la soledad de otros.

Pero esos espectros siguen ahí,

sobre la vieja escarcha de la noche

persisten en avivar la memoria,

te lo repiten una y otra vez:

no sabes lo que es el amor,

no sabes lo que es el amor,

a pesar de que siempre comprendiste

aquí debería haber unas risas

el significado del blues.
 

febrero 24, 2021

jueves, febrero 18, 2021

Las hojas muertas



(Les feuilles mortes – Prévert/Kosma)

Guitarras acústicas y coros asesinos

y una batería en un prado yermo.

Suena el dolor,

entre las hojas muertas y los suelos dorados

el feroz sonido de sus cuchillos,

los susurros de sus vibraciones nocturnas.

Apagar las luces puede ayudar a calmar,

a descartar el propósito,

a olvidar el miedo a la intemperie.

No quiero saber qué piensas,

no sé si esto es para ti:

hay niebla en los signos,

la revelación se marchó

y antes no pude hablar con ella.

Así suena el dolor,

recogiendo a paladas

todas las hojas del otoño,

recogiendo a paladas

la vida que pilotamos a ciegas,

el hogar que con tanto atrevimiento

construimos para otros.

Lo que nos sostiene –tú ya lo sabes–

no son sus ladrillos ni sus cristales.

Otros serán quienes proseguirán.

 

febrero, 2021

 

Una vez cada mucho tiempo



(Bones – Low Roar)

Pedir algo fugaz, efímero,

algo que, por ejemplo, se consuma

en cuanto es anunciado.

Pronunciar una palabra, tal vez, que resuene

pero que no diga, que sea sonido sólo,

cadencia hecha testimonio ciego.

Y a través de cada modulación, tú mismo,

sin imagen, persistiendo, extendiéndote

hasta desvanecerte en el brillo

de una luz sin fin.

En un lenguaje de aire y cenizas

pedir tan sólo una imagen,

compartir una escena

en un lugar donde aún podríamos

ser hueso y vértigo.

Algo mínimo y fugaz pedir:

un aliento último, un último invierno

donde tu alma y el mundo reposen

fondeados en la piedra.

Pedir algo efímero:

la palabra hecha añicos.

 

febrero, 2021 

domingo, enero 31, 2021

Una ciudad para otros ojos


(Right on - Widowspeak)

Hay una ciudad que nunca visito,
una ciudad al otro lado de las horas muertas
que me conocen; una ciudad de rutas
hacia el lado salvaje;
la ciudad del dios ausente y la música
que no cesa —la música que soy yo
porque la amo.
Siempre hubo otras rutas más convenientes,
otras excusas para vivir en lo conocido
y renegar del lecho de las brujas.
Pero esa ciudad está esperándonos,
nos llama con el reclamo oscuro de la tarde,
nos tienta con el poder del pecado
y la insistencia de su melodía
cada vez que logramos abrir los ojos.

enero, 2021



lunes, enero 25, 2021

Hard to love a man

 


                                 (It is hard to love a man like you - Jason Molina)

Acabo de colgar.
Anoche no me atreví a contestar tu llamada
y esta tarde, al fin, con el sol ya casi vencido,
he vuelto a hablar contigo, a escuchar tu voz
—ahora torpe y trastabillada— repitiéndome
una y otra vez las mismas palabras.
Acabo de colgar,
te he escuchado casi en silencio
y me he quedado entristecido,
entristecido y solo
frente a las brasas del poniente
recordando tu antigua lucidez;
tu sonrisa irónica bajo esa nariz de judío errante
que te atribuimos entre risas; 
entristecido y solo recordando
aquella alegría de los años de facultad
cuando rivalizábamos por las mejores calificaciones,
cuando perseguías bellezas fantasmas
como aquella compañera (¿te acuerdas?
“viva la empresa” la llamabas. 
Nunca supiste bajar el listón y eso te condenó,
muy probablemente, a la mercenaria compañía).
Fueron demasiados reveses:
la crisis y el trabajo perdido,
el paro —el interminable paro—,
la oposición a la que nunca te presentaste,
el traicionero bálsamo del alcohol,
el cuidado de tu madre,
la salud cada vez más deteriorada.
                                                      Y ahora,
recordando tus años de mayor gloria,
me dices que te has matriculado en ingeniería
—como lo hicieron tu padre y tu abuelo— 
y a ello, al parecer, te entregas con todo.
Acabo de colgarte
y me he quedado entristecido:
después de tanta vida juntos
es tremendo oírte decir adiós,
tan tremendo como verme a mí 
al cobarde de mí
forzando la despedida. 
 

enero 25, 2021

sábado, noviembre 28, 2020

Ella corre sola

Cuándo si no es ahora,
quién si no eres tú
(El Talmud).

Ella corre
entre paseantes jubilados y ciclistas,
hasta perderse más allá
de donde los arbustos rojizos y los pinos,
danza aérea amortiguada,
como una especie de profanación,
ella corre.
 
Entre dudas y relojes parados
tan lejos de ti
una vida entera pasa, la ves pasar,
tránsito fugaz su acontecer
de obsolescencia programada
hasta consumarse en la tierra.
 
Quién podría esperar ahora
algo distinto a la rutina
de ver pasar las horas
de ver pasar los años,
ella corre,
la ves pasar, la ves cómo sacude
la congelación que habita en nosotros

noviembre 26, 2020


Profundizar en el mundo

Cuando los días corren
abandonados a su suerte
de número trece y algodón
sólo se me ocurre dejarme llevar
y escribir como si no hubiera tregua,
como si sólo existiera la posibilidad
de mendigar un poco de luz
o una pizca de revelación:
cuando no vivo escribo.
 
Encontrarse entonces
entre dioses que crujen a cadalso
como puertas atrancadas
y seres que profetizan la muerte,
sigilosos, anticipándose a la noche
y a su sabor de óxido y lamento omitido.
Encontrar también pájaros,
pájaros azules, pájaros adverbios,
pájaros calificativos
en su llamada terca
tras el gran incendio del orbe.
 
Hacernos verbo después,
y en esa tesitura
ofrendar el agua seminal a la inocencia,
cantar la avidez del temblor,
maldecir la desdicha
del saberse a destiempo y tarde,
del saberse vida de vida ajena,
tachadura de tachadura,
palpitación que llama a un viento
que no vendrá
y ser consciente de ello:
cuando vivo no escribo.

 

noviembre, 2020


El año más largo

Y vamos en desbandada, sin rumbo,
preguntando en idiomas imposibles.
Sin casa y sin luz, vivimos de prestado,
esclavos de un tiempo a espaldas del cielo (E.S.)

Este será el año más largo de nuestras vidas:
este año tendrá trece meses,
trece, como invitados en la última cena,
pretérito presagio de un deceso.
 
Qué vertical el año, qué largas las auroras,
qué inmenso el manto que cubre el silencio:
gente ardiendo en cavernas,
muriendo en vacíos horizontales
entre palabras, aplausos, noticias
de zozobras y besos omitidos
bajo un grandioso y recobrado ozono
en el reino del frío, en la noche que no cesa.
 
Pérdida y, más tarde, más y más pérdida:
hacia qué lutos de tierra impasible
nos convoca este año,
hacia qué lienzo enmudecido,
negación, pudridero, ignorancia última,
como si nunca luz, nunca lujuria.
 
Trece, oscuridad, frío, pozo abierto en el pecho,
pérdida en cada esquina,
dos-cero-dos-cero, un año discorde,
Gaia alzándose frente al opresor,
el año más largo de nuestras vidas.
 
La sombra no siempre acaba en primavera.
 
 
 

noviembre 17, 2020

viernes, noviembre 06, 2020

Las señales (gambito de rey)



Úrsula, hay nieve en casa (Nudozurdo)

Labios,
labios sin besos,
distantes labios
en la orilla del otoño,
sin duda labios.


Te enciendes en la pérdida,
la pérdida es fría y no tiene fin, 
echas de menos unos labios,
disolverte inextinguible
en un vacío,
girar y girar en otro universo.

Señales, 
aurora y ocaso,
el espejo de la sombra,
noche, más tarde noche,
querer descontrolar, olvidar
el aire que fuiste.
Señales de ti,
laberintos irresolubles,
muerte un millón de veces.

Labios distantes,
señales de otro tiempo,
imposibles hogueras contra el frío,
imposible controlar la partida,
el gambito es de rey.

noviembre 5, 2020


martes, septiembre 08, 2020

La Antártida

 

En los cuatro años de mi nieto

 

¿Me dejas el móvil iaio?

 

Cuántos números hallaremos,

cuántas temperaturas más de lugares extraños,

de ciudades de impronunciables nombres

en grados Celsius y Fahrenheit.

 

Tántas cosas que no podemos medir,

pero qué sencillo poner unas letras,

construir un nombre,

encontrar un lugar desconocido

en otro continente, en otro hemisferio

y reflejarlo en unas cuantas cifras:

una temperatura y un uso horario.

 

Busquemos ahora me dices

donde haga mucho frío.

 

Ya has sabido de las zonas

más boreales y las más australes,

conoces la Antártida, Groenlandia

y Alaska, hemos buscado en el mapa

la parte más meridional de América:

la Tierra del Fuego, y has escrito en el teclado

ya con habilidad Punta Arenas,

donde la primavera ahora da comienzo.

 

¿Cómo explicártelo? ¿Cómo enseñarte

los misterios de esta esfera achatada

que nos habita, su rotación y su traslación

alrededor de una estrella cegadora?

 

Ahora donde haga mucho calor.

 

Y navegamos por los desiertos de Arabia

y por el alto Nilo de Egipto

y descubrimos la Provincia de Qina, Abu-Dabi,

Asuán y Doha por encima de los 40

y tú guardas en la pantalla la más alta (ahora es Qina)

y la más baja (siempre la Antártida),

y sigues buscando y encontrando

sorprendido y maravillado,

 

y a cada momento: ¿iaio, sabes qué?

en Groenlandia ahora hace 29 bajo cero.

Y yo repito contigo lugares y temperaturas

sin poder creer tanta luz,

tanto cielo encendido en tu mirada.

 

Tal vez en uno de esos lugares, hallaremos

la salida de este laberinto, de este albergue 

que acompaña nuestro tránsito,

nuestro deambular sobre esta maravilla

que tú ahora comienzas a atisbar.

 

octubre 8, 2020