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lunes, marzo 03, 2025

Madrugada en el puerto

 

Two Blue Lights – Jason Molina

Seis de la mañana en Valencia,
la inmovilidad de las grúas,
las gaviotas rasgando la corriente
sobre un puerto dormido todavía.
 
La nostalgia, el murmullo
de la voz de otras horas
se filtra en la piel como un eco sordo.
 
Cada recuerdo —puente descosido,
espacio vacío entre dos orillas—
nos enfrenta con el lastre del viaje.
 
Aferrados a lo repetido en mil poemas,
como si las palabras —andamios de humo—
pudieran sostenernos,
y el amor no fuera también
una extraña locura que desarma,
que hace aflorar nuestra fragilidad
ante el peso de lo perdido.
 
Madrugada en el puerto:
después de tanto y tanto
saber que nada poseemos,
salvo el temblor de un instante pasado,
un instante fugaz
que pronto será olvido. 

 

marzo 3, 2025

Versión musicalizada:


 


sábado, octubre 23, 2021

Caminando hacia el frío (conversaciones con la extraña)


                                  Two Blue Lights – Jason Molina (versión de Loamlands)

En el camino a casa,
tú, belleza monstruosa,
conservas de mí el desconocimiento
como nadie podría en este mundo.
Pero viniste,
viniste para acompañarme,
como nadie más podría viniste.
Y yo creo que esperé siempre eso:
siempre a ti, siempre a nadie
en el viaje a una casa inexistente.
 
En el camino a casa,
bajo los árboles oscuros
de la memoria,
con los recuerdos más absurdos,
hacia el hogar sin fuego
de esa monstruosa belleza azul
que me transporta
con un séquito de trompeta
al lugar entre arcanos
donde de ti desisto.
 
Comenzando otro verso,
flotando al albur de las olas,
caminando hacia casa,
el tiempo ya no es mi enemigo
y dejo de anhelar
la mano que me auxilie,
allí donde seremos
comenzando otra vida,
caminando hacia el frío,
en ese lugar donde no estarás.
 

octubre 20, 2021

viernes, marzo 12, 2021

Being in love

                                                                         Being in love (Jason Molina),
                                                                         versión homenaje  de Glen Hansard

Dirás que no me viste
aquel día de marzo
en lo alto de la plaza.
En la radio Pavarotti cantaba
a la vita. Tú, distante, sonreías.
 
Miopes contrabandistas del aún
que se resisten a certificar el final
pensábamos que podíamos preservar
nuestras cenizas en una botella
hasta que alguien me dijo haberte visto
con compañía en un garito del Carmen
(te juro que no lo creí). Después
sirenas de ambulancia creciendo hasta estallar
y lentas luces blancas sobre una cama inmóvil.
 
(Miénteme,
mantenme en la mentira siempre a salvo,
en ese orden de invisibles partículas
que componen nuestro cuadro imposible
donde todo parece ser cierto,
donde alguien que no está
nunca puede ausentarse.)
 
Pasados tantos años, lejos
de aquella plaza y sus fantasmas,
tras aquella batalla silenciosa
—sin muerte, ni duelo, ni posguerra—
tan sólo quedaron unas heridas
y un rastro de silencio.
 
Definitivamente
tardamos tiempo en comprender
el lugar donde somos más nosotros.
Definitivamente
habitamos un lugar arriesgado,
nunca alejados lo suficiente.
Y, sin embargo,
donde fuera que una vez estuvimos,
adonde fuera que una vez partimos,
en ese lugar del nunca jamás,
tú sigues allí, sonriendo, distante,
en lo alto de una plaza.

                                        marzo 11, 2021 

lunes, enero 25, 2021

Hard to love a man

 


                                 (It is hard to love a man like you - Jason Molina)

Acabo de colgar.
Anoche no me atreví a contestar tu llamada
y esta tarde, al fin, con el sol ya casi vencido,
he vuelto a hablar contigo, a escuchar tu voz
—ahora torpe y trastabillada— repitiéndome
una y otra vez las mismas palabras.
Acabo de colgar,
te he escuchado casi en silencio
y me he quedado entristecido,
entristecido y solo
frente a las brasas del poniente
recordando tu antigua lucidez;
tu sonrisa irónica bajo esa nariz de judío errante
que te atribuimos entre risas; 
entristecido y solo recordando
aquella alegría de los años de facultad
cuando rivalizábamos por las mejores calificaciones,
cuando perseguías bellezas fantasmas
como aquella compañera (¿te acuerdas?
“viva la empresa” la llamabas. 
Nunca supiste bajar el listón y eso te condenó,
muy probablemente, a la mercenaria compañía).
Fueron demasiados reveses:
la crisis y el trabajo perdido,
el paro —el interminable paro—,
la oposición a la que nunca te presentaste,
el traicionero bálsamo del alcohol,
el cuidado de tu madre,
la salud cada vez más deteriorada.
                                                      Y ahora,
recordando tus años de mayor gloria,
me dices que te has matriculado en ingeniería
—como lo hicieron tu padre y tu abuelo— 
y a ello, al parecer, te entregas con todo.
Acabo de colgarte
y me he quedado entristecido:
después de tanta vida juntos
es tremendo oírte decir adiós,
tan tremendo como verme a mí 
al cobarde de mí
forzando la despedida. 
 

enero 25, 2021

jueves, noviembre 21, 2019

Té para dos


Memphis Moon - Jason Molina

En aquella pared, casi sin luz,
rayamos unas iniciales
y, a modo de marco,
trazamos un pequeño círculo.

Nos conocimos a deshora
en la antesala del dolor,
dos cegatos contemplando la luna.
El otoño nos brindaba dos tazas de té.

Después, lejos de aquellas letras,
nos atrevimos a maravillarnos.
Y me hablabas de cualquier cosa
que no importaba y era todo.

En ocasiones la realidad
se muestra con piel de camaleón
y aunque en horas inciertas
el tañer de las campanas pudiera engañarnos,
terminamos asumiéndolo:
los años no discurren hacia atrás.

En voz muy baja nos despediremos,
ojos extraviados y pájaros oscuros a la fuga
—triste manera de pronunciar rotos
regresaremos a un cuarto vacío
y permaneceremos allí, entre
poemas grises, donde el agua,
sin esperarnos, correrá sin freno.

Té para dos.
Vencidos,
casi siempre equivocados
y, a pesar de todo,
sobrevivimos.



noviembre 16, 2019