lunes, julio 27, 2026

La canícula

 

Northern Lights – Whitebrow 

Las terrazas situadas a poniente
buscan la tregua de la sombra
que precede a la noche.
Restos de facturas, colillas
y servilletas ensucian el suelo.
Algunos atrevidos bajo los parasoles
arropados por un vaso de niebla.
Las mesas, poco a poco, se abarrotan
de gente y de conversaciones,
voces que pelean con el volumen:
esa inevitable forma en que el ruido
va derrotando a la palabra.
A la hora cenicienta
la noche que devora el mundo lentamente,
el desorden a punto de morir,
el traqueteo del apilado de las mesas
anterior al silencio,
a la calma chicha, al zumbido leve
de compresores y ventiladores.
Se hace difícil conciliar el sueño,
el calor no ayuda,
tampoco el hematoma en el pie hinchado.
Difícil no sentir el corazón
latiendo con fuerza en la herida.
Ya lo habías escrito antes:
Quizá, alguna vez, no habrá nada
que diga este día. 

 

julio 27, 2026

 

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