Sigo buscando palabras que digan
el verano y la lluvia.
Lo mismo que la sintaxis distante
que todos somos observando el mar,
donde todo es comienzo y término,
igual que la suma de todas esas derrotas
que acopiamos tan minuciosamente
en este desorden que nunca sabrá explicarnos,
sigo buscando palabras que digan.
Hay jugadores que atraviesan
el dolor suponiéndose culpables,
suicidios que nunca serán escritos,
últimas bazas por jugar
aunque ya no nos queden triunfos.
Y aun así,
sigo buscando palabras que digan,
que digan cosas como
antes de conocerte ya te amaba, o
un cuerpo es un almacén de pasado,
palabras que te nombren,
las palabras que tienen tu sonido.
enero 22, 2011
sábado, enero 22, 2011
jueves, diciembre 09, 2010
Hailsham

.
Quema esta mansedumbre
de alegre campiña y bosques benévolos,
de suaves tertulias e intimidades
adolescentes y tardes en las que pretendíamos
que el amor nos diera una prórroga.
Duele este no aguardar ningún regreso
cuando sabemos que todo es urgente,
cuando sólo queda una certidumbre
cada vez más cercana.
Allí nos sabíamos especiales,
esencia de la humanidad
...............................y por ello inhumanos,
monstruos que envenenan los sueños
de nuestros dioses.
Da miedo que la luz de los quirófanos
no nos resulte extraña,
o que nos hayamos acostumbrado
a esa forma en la que nos finalizan
como corderos silenciosos.
Cuesta seguir aquí sabiendo
que no hay esperanza en esta espera,
ni salvación posible ni explicación del mundo,
sólo extinción y aceptación estoica.
Todos provenimos de un Hailsham
al que nos es imposible volver;
todos llamamos vida a este simulacro,
mientras fluimos en un perfecto orden
dejando que el transcurrir de las cosas nos guíe
hasta que, al fin,
rastrojos agrupados por el viento,
quedamos atrapados en cualquier alambrada.
Quizá también yo estoy buscando Hailsham.
diciembre 8, 2010
de alegre campiña y bosques benévolos,
de suaves tertulias e intimidades
adolescentes y tardes en las que pretendíamos
que el amor nos diera una prórroga.
Duele este no aguardar ningún regreso
cuando sabemos que todo es urgente,
cuando sólo queda una certidumbre
cada vez más cercana.
Allí nos sabíamos especiales,
esencia de la humanidad
...............................y por ello inhumanos,
monstruos que envenenan los sueños
de nuestros dioses.
Da miedo que la luz de los quirófanos
no nos resulte extraña,
o que nos hayamos acostumbrado
a esa forma en la que nos finalizan
como corderos silenciosos.
Cuesta seguir aquí sabiendo
que no hay esperanza en esta espera,
ni salvación posible ni explicación del mundo,
sólo extinción y aceptación estoica.
Todos provenimos de un Hailsham
al que nos es imposible volver;
todos llamamos vida a este simulacro,
mientras fluimos en un perfecto orden
dejando que el transcurrir de las cosas nos guíe
hasta que, al fin,
rastrojos agrupados por el viento,
quedamos atrapados en cualquier alambrada.
Quizá también yo estoy buscando Hailsham.
diciembre 8, 2010
sábado, noviembre 06, 2010
Cuando quiero saber de mí te escribo
Detrás de la montaña hay una cordillera
y tras la cordillera
un oficio difunto despojado de arcanos,
ese oficio que es ella conmigo encarcelada,
el rastro por venir que no cesa de herirnos.
Es ella con el frío, es el trofeo
del invierno y los hilos que vuelven
a su sitio de origen.
Ha de ser así, no como quisimos,
ya no quedan deseos
y yo debo salvar los dientes de la noche.
De ese aire preso, de esa infancia,
de ese orden de muros y susurros
hay tanto de nosotros como de la locura.
Sucede que nos hemos vuelto huraños,
que son escarchas las alternativas
y aún son los cincuenta.
Te juro que no hay soberbia tras estos escombros,
que tan sólo quiero saber de mí, ahora que
los que nos dieron la vida partieron.
noviembre 6, 2010
domingo, octubre 24, 2010
La forma de un rastro
Trato de expresar la forma de un rastro,
de las brasas antes del fuego
y una vigilia que hicimos leyenda.
Estas no son las páginas que quisimos contar,
ni estas sensaciones son parecidas
a la plenitud absoluta
que intuimos aquella primera vez.
Tal vez sea estúpido intentar nada,
seguir aquí en este no estar nunca
y ser, seguir siendo, geometría
imperturbable,
integral de todas las derivadas.
Trato de expresar la forma de un rastro,
de todo el desorden de papeles
en el que convertimos nuestra vida.
Algo de este decir incomprensible
será nuestra orgullosa y triste herencia.
Me pregunto si hoy, aquí, ahora,
hay razón para seguir intentándolo.
octubre 24, 2010
de las brasas antes del fuego
y una vigilia que hicimos leyenda.
Estas no son las páginas que quisimos contar,
ni estas sensaciones son parecidas
a la plenitud absoluta
que intuimos aquella primera vez.
Tal vez sea estúpido intentar nada,
seguir aquí en este no estar nunca
y ser, seguir siendo, geometría
imperturbable,
integral de todas las derivadas.
Trato de expresar la forma de un rastro,
de todo el desorden de papeles
en el que convertimos nuestra vida.
Algo de este decir incomprensible
será nuestra orgullosa y triste herencia.
Me pregunto si hoy, aquí, ahora,
hay razón para seguir intentándolo.
octubre 24, 2010
viernes, septiembre 17, 2010
Desapareces
Vamos viajando, satisfechos,
vivaces, lánguidos,
saludando la espalda del otoño
con la sonrisa casi indispensable
para engañar al mar
.........................y su silencio.
Todo va bien, no podemos quejarnos;
bajo este inmenso sol en retirada,
alejados de la gloriosa tarde
de nada tenemos que arrepentirnos.
Aún podemos ser felices.
Y pese a todo,
—todavía como una tempestad
incurable y nueva que no sucede—
todo nos lleva a un ir y venir sin sentido,
repitiendo la historia,
sabiéndonos inertes, casi muertos
y abandonados en campos extraños.
Ah de nuestras radiantes caras,
nuestra alegría del camino
por el camino.
...................Ah de nosotros,
tú y yo en el incesante temporal.
....................................... Tú y yo
y tú
.....desapareciendo en la lluvia,
dejándome aquí, una vez más,
en el quicio de esta noche cisterna.
septiembre 12, 2010
vivaces, lánguidos,
saludando la espalda del otoño
con la sonrisa casi indispensable
para engañar al mar
.........................y su silencio.
Todo va bien, no podemos quejarnos;
bajo este inmenso sol en retirada,
alejados de la gloriosa tarde
de nada tenemos que arrepentirnos.
Aún podemos ser felices.
Y pese a todo,
—todavía como una tempestad
incurable y nueva que no sucede—
todo nos lleva a un ir y venir sin sentido,
repitiendo la historia,
sabiéndonos inertes, casi muertos
y abandonados en campos extraños.
Ah de nuestras radiantes caras,
nuestra alegría del camino
por el camino.
...................Ah de nosotros,
tú y yo en el incesante temporal.
....................................... Tú y yo
y tú
.....desapareciendo en la lluvia,
dejándome aquí, una vez más,
en el quicio de esta noche cisterna.
septiembre 12, 2010
sábado, agosto 28, 2010
El asesino

He estado volando hacia mares inexistentes,
entonando melodías prestadas.
Hay demasiadas cosas
que parece imposible encontrar en una canción
y tú sabes que no podemos seguir viajando
sobre sonidos de guitarra y luto,
atravesando piedras que marcan las distancias
en las que nunca avistamos la luz.
Posiblemente
fuera una casualidad encontrarte,
—todo el mundo sabe que ya hace tiempo
que aquella estrella se extinguió—,
posiblemente
fue una fatalidad escuchar a Neil Young
con sus alas de roca y la luna en cuarto menguante
y su rastro secándose en la voz de aquel cielo
en un intento de alejarme del peligro de aquellos ojos,
dejando constancia que ya no había
casa alguna esperándonos
al término de nuestra marcha.
Mientras me observas volando perdido,
sin ti, bajo la espada de estos versos,
me pregunto en qué verso podría yo guardar
algo de aquella música,
esa música que hierve en las lunas de Ontario
—¿la viste abriéndose paso entre nadie?—.
Cuánta música en la espalda del norte
que nunca vimos al final de ese corredor
—lo intenté, tú lo sabes,
estuve intentándolo tanto tiempo—,
cuánto desamor, cuánta espera,
cuánta música
....................y tú sigues huyendo,
tú sigues corriendo hacia mí,
desde hace tanto tiempo.
Neil, qué asesino.
agosto 28, 2010
jueves, agosto 26, 2010
La hoguera
.
Espectros azulados
que conozco o temo o conmigo hierven
claman en la memoria.
Envueltos en la sombra de la ignorancia pura
hemos profanado, casi sin ira,
las tumbas del olvido.
Fue materia extenuada esta contemplación.
Todo es así: la misma pérdida
adelantándose, huellas abrasadas
y ciegos en la luz rodeados de abismos.
Aún estoy ardiendo.
agosto 26, 2010
Espectros azulados
que conozco o temo o conmigo hierven
claman en la memoria.
Envueltos en la sombra de la ignorancia pura
hemos profanado, casi sin ira,
las tumbas del olvido.
Fue materia extenuada esta contemplación.
Todo es así: la misma pérdida
adelantándose, huellas abrasadas
y ciegos en la luz rodeados de abismos.
Aún estoy ardiendo.
agosto 26, 2010
martes, agosto 10, 2010
Cayendo en falso (revisited)
.
Esa copa de cristal ya fue escrita,
como también el sorbo,
su sabor brusco y frío
que condensa la niebla.
Y el rumor batido e ingrávido
de ese tren alejándose;
su asimétrica paz,
antes de dar a luz
un eco de silencio.
Y aquella soledad de los hoteles,
con sus catálogos de monumentos
ocultos entre anuncios
de tabernas y cabarets.
Una vez más
tropezamos con la noche impasible
apilando palabras y temores,
cuando sabemos que todo fue escrito,
cuando estar aquí, solo,
es un intento absurdo
de renunciar al peso
para caer en falso.
agosto 8, 2010
Esa copa de cristal ya fue escrita,
como también el sorbo,
su sabor brusco y frío
que condensa la niebla.
Y el rumor batido e ingrávido
de ese tren alejándose;
su asimétrica paz,
antes de dar a luz
un eco de silencio.
Y aquella soledad de los hoteles,
con sus catálogos de monumentos
ocultos entre anuncios
de tabernas y cabarets.
Una vez más
tropezamos con la noche impasible
apilando palabras y temores,
cuando sabemos que todo fue escrito,
cuando estar aquí, solo,
es un intento absurdo
de renunciar al peso
para caer en falso.
agosto 8, 2010
domingo, agosto 01, 2010
Inconcluso
A ti te buscaron en lo lejano,
en la fragilidad de la confianza,
donde las aguas encuentran la sed.
Convaleciente,
te tendías como un juguete roto,
muy adentro del ser y la conciencia.
Tú querías ser música de cámara,
la mezquina presencia
de un escondrijo
del todo y para nunca.
Pero llegó la intemperie,
el lugar donde el tiempo,
en cierto modo, cerró tus cadenas.
Y al fin el mundo, con su esbozo
de rueda exacta,
trazó sus horas de llanura
como si ya fuese el silencio.
Luego acaso, cuando amaine la vida,
deberás completar este poema.
julio 31, 2010
en la fragilidad de la confianza,
donde las aguas encuentran la sed.
Convaleciente,
te tendías como un juguete roto,
muy adentro del ser y la conciencia.
Tú querías ser música de cámara,
la mezquina presencia
de un escondrijo
del todo y para nunca.
Pero llegó la intemperie,
el lugar donde el tiempo,
en cierto modo, cerró tus cadenas.
Y al fin el mundo, con su esbozo
de rueda exacta,
trazó sus horas de llanura
como si ya fuese el silencio.
Luego acaso, cuando amaine la vida,
deberás completar este poema.
julio 31, 2010
martes, julio 27, 2010
Sobredosis de blues
.
Extensión de tu ausencia
en el lento transitar de los días,
no puedo seguir arrastrando esta latitud
sobreviviendo de ti por ti mismo.
Paso las horas como centinela
alejado de su garita
entre insectos que, silenciosos, rondan
por esta cama —siempre deshecha desde entonces—
y sierpes que envenenan desde dentro.
Amo el nombre, el espacio
donde brillan las cosas,
el lugar en el que no pasa el tiempo
porque tú fuiste tacto
alguna vez.
Tal vez sea la magnitud infernal de este espacio sin ti.
Tal vez sea que tengo sobredosis de blues.
julio 24, 2010
Extensión de tu ausencia
en el lento transitar de los días,
no puedo seguir arrastrando esta latitud
sobreviviendo de ti por ti mismo.
Paso las horas como centinela
alejado de su garita
entre insectos que, silenciosos, rondan
por esta cama —siempre deshecha desde entonces—
y sierpes que envenenan desde dentro.
Amo el nombre, el espacio
donde brillan las cosas,
el lugar en el que no pasa el tiempo
porque tú fuiste tacto
alguna vez.
Tal vez sea la magnitud infernal de este espacio sin ti.
Tal vez sea que tengo sobredosis de blues.
julio 24, 2010
jueves, julio 01, 2010
Más real
.
La habitación vacía,
la mesa y el frío en la lluvia,
ese perro cansado paseando de la mano de su amo,
los vestigios de ti.
.......................Tiempo de otoño
que años más tarde intentaré olvidar.
(Habla la ceniza mientras la sombra
nos adentra en el invierno estepario).
No estás, es cierto.
........................Nunca más estarás.
Pero este rastro que de ti aún queda,
la tristeza de esta lluvia en el mar
tras la ventana,
....................y esta fuga,
tal vez sean ahora más reales
que aquella voz,
la luz que nunca alumbrará
este poema.
julio 1, 2010.
La habitación vacía,
la mesa y el frío en la lluvia,
ese perro cansado paseando de la mano de su amo,
los vestigios de ti.
.......................Tiempo de otoño
que años más tarde intentaré olvidar.
(Habla la ceniza mientras la sombra
nos adentra en el invierno estepario).
No estás, es cierto.
........................Nunca más estarás.
Pero este rastro que de ti aún queda,
la tristeza de esta lluvia en el mar
tras la ventana,
....................y esta fuga,
tal vez sean ahora más reales
que aquella voz,
la luz que nunca alumbrará
este poema.
julio 1, 2010.
sábado, junio 05, 2010
Escenas de un olvido
.
Estamos junto al mar
en una tarde de verano
—sabes que no es así—,
sobre la cama hay un embarcadero invisible.
Unos tigres reposan más allá del jardín
en una página que amarillea.
Nada es lo que parece.
Tú me dices que los hoteles
siempre te parecieron una sala de autopsias.
Yo sólo te hablo de versos perfectos,
de versos dados como eclipses,
de versos frágiles
amontonados desde nunca
porque siempre es muy pronto.
La noche está hecha para los amantes
—repite la canción—
y yo quería sacudirme el miedo,
ese miedo que, después de todo, pensamos
que alguna vez se agotará.
Deseas detener esa hemorragia
interminable, llegar a entender
por qué nunca sucede
que Ofelia se escape de los nenúfares.
Ya no supimos decir nada más.
No eran más que bocas llenas de bilis,
no eran más que tormentas en la tarde.
Nada podía salvarnos del frío.
Lentamente, cerca de nadie,
todavía alejado del invierno,
absurdamente solo
concluyo el día
mintiéndole a la noche con poemas.
junio 5, 2010
Estamos junto al mar
en una tarde de verano
—sabes que no es así—,
sobre la cama hay un embarcadero invisible.
Unos tigres reposan más allá del jardín
en una página que amarillea.
Nada es lo que parece.
Tú me dices que los hoteles
siempre te parecieron una sala de autopsias.
Yo sólo te hablo de versos perfectos,
de versos dados como eclipses,
de versos frágiles
amontonados desde nunca
porque siempre es muy pronto.
La noche está hecha para los amantes
—repite la canción—
y yo quería sacudirme el miedo,
ese miedo que, después de todo, pensamos
que alguna vez se agotará.
Deseas detener esa hemorragia
interminable, llegar a entender
por qué nunca sucede
que Ofelia se escape de los nenúfares.
Ya no supimos decir nada más.
No eran más que bocas llenas de bilis,
no eran más que tormentas en la tarde.
Nada podía salvarnos del frío.
Lentamente, cerca de nadie,
todavía alejado del invierno,
absurdamente solo
concluyo el día
mintiéndole a la noche con poemas.
junio 5, 2010
lunes, mayo 24, 2010
Otra vida
.
Cuando vuelves la vista una ciudad se apaga.
Lo mismo que un puente eres tú en la noche,
un mundo doblado sobre sí mismo
con fábricas extrañas como trenes de fuego;
una alerta, un río que se aleja
y hemos visto con peces transparentes
y un silencio de pájaros.
Hay un cuarto vacío dentro de ese hombre,
igual que unos cristales atravesando el alba
en la que Kurt Kobain se despereza
narcotizado
entre tinglados y buques azules
y un desván a lo lejos.
Hay un cuarto vacío,
un lugar donde no ser engullido
por la lluvia ácida de los años,
un bosque en ruinas
que nos indica al fin quiénes no somos,
que nos enseña
la forma de morir en un verso hacia el cielo.
Cuando vuelves la vista una hoguera se enciende.
mayo 21, 2010
Cuando vuelves la vista una ciudad se apaga.
Lo mismo que un puente eres tú en la noche,
un mundo doblado sobre sí mismo
con fábricas extrañas como trenes de fuego;
una alerta, un río que se aleja
y hemos visto con peces transparentes
y un silencio de pájaros.
Hay un cuarto vacío dentro de ese hombre,
igual que unos cristales atravesando el alba
en la que Kurt Kobain se despereza
narcotizado
entre tinglados y buques azules
y un desván a lo lejos.
Hay un cuarto vacío,
un lugar donde no ser engullido
por la lluvia ácida de los años,
un bosque en ruinas
que nos indica al fin quiénes no somos,
que nos enseña
la forma de morir en un verso hacia el cielo.
Cuando vuelves la vista una hoguera se enciende.
mayo 21, 2010
lunes, abril 19, 2010
Seguimos fingiendo que esto es mentira

Después de tantos años, somos de aquí
sólo el aire denso de un laberinto,
vemos atardecer con los ojos cerrados,
escribimos en la pared un nombre,
una fecha y una historia
escribimos en la pared un nombre,
una fecha y una historia
para finalmente no decir nada.
.
Después de tantos años
seguimos fingiendo que esto es mentira.
Te observo ahora en esa portada del cd
de McDonald y Giles
donde tú no estás, donde no soy nadie,
donde la música pregunta
si ella continúa pintando el mar
del mismo modo en el que
desde esa ventana del ala rota
Te observo ahora en esa portada del cd
de McDonald y Giles
donde tú no estás, donde no soy nadie,
donde la música pregunta
si ella continúa pintando el mar
del mismo modo en el que
desde esa ventana del ala rota
y el árbol distante como tus ojos
seguimos fingiendo que no es así.
seguimos fingiendo que no es así.
Quizá nunca sepamos dónde está la verdad
-esa orilla oculta a todos los mares-,
quizá nada de esto sea fingido
y yo regrese a casa, otra vez, en la noche
y yo regrese a casa, otra vez, en la noche
con las venas abiertas.
No sé qué más puedo decirte,
tal vez sólo que tú eres cada tarde
el nombre, sin adjetivos, el nombre
bajo la lluvia, veinte años antes de siempre.
abril 18, 2010
No sé qué más puedo decirte,
tal vez sólo que tú eres cada tarde
el nombre, sin adjetivos, el nombre
bajo la lluvia, veinte años antes de siempre.
abril 18, 2010
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Is She Waiting,
McDonald & Giles
sábado, marzo 27, 2010
Todo lo que hemos olvidado
.
Las palabras tienen todo lo que hemos
olvidado –dijiste–
pero hay silencios donde el pasado habita
y dibujar una nube en la palabra viernes
sabíamos que no nos libraría de la locura.
Qué extraños nos parecen ahora tantos verbos
que nunca declinamos,
qué extraña esta ciudad de pájaros y arena,
de cargueros que parten y árboles sin hojas
y lentos cafés en las tardes calmas.
Todo lo que hemos olvidado.
Seguramente ahora, en esta misma casa,
con el bagaje de tantas lámparas azules,
cuando todo parece alejarse de sí mismo,
mientras te escribo desde ese otro mundo
que nunca sabe lo que pasará,
....................................seguramente ahora,
no habría sido eso lo que dijeras.
Las palabras conocen todo, es cierto,
pero no saben nada de nosotros.
marzo 27, 2010
Las palabras tienen todo lo que hemos
olvidado –dijiste–
pero hay silencios donde el pasado habita
y dibujar una nube en la palabra viernes
sabíamos que no nos libraría de la locura.
Qué extraños nos parecen ahora tantos verbos
que nunca declinamos,
qué extraña esta ciudad de pájaros y arena,
de cargueros que parten y árboles sin hojas
y lentos cafés en las tardes calmas.
Todo lo que hemos olvidado.
Seguramente ahora, en esta misma casa,
con el bagaje de tantas lámparas azules,
cuando todo parece alejarse de sí mismo,
mientras te escribo desde ese otro mundo
que nunca sabe lo que pasará,
....................................seguramente ahora,
no habría sido eso lo que dijeras.
Las palabras conocen todo, es cierto,
pero no saben nada de nosotros.
marzo 27, 2010
jueves, marzo 25, 2010
Este poema no existe
Este poema no existe pero lo estás leyendo,
y continúas porque hay palabras que te esperan
más
..................y más
.........................................abajo,
manojos de letras entre plástico y fotones
con los que es posible crear un mundo
como una rosa perfecta, o volver
a sentir el temblor de los cuentos de Andersen.
Nada de eso lo encontrarás aquí,
olvídate, confía en mí, no sigas,
este poema no existe aunque
se esté escribiendo,
y no puede terminar todavía
porque hay versos que buscan
el modo de decirte lo que tú ya conoces,
que conoces pero aun así deseas leer
porque, tal vez, atravesando estas líneas
vislumbres el reflejo de tu propia mirada
o inicies ese último camino,
el del incendio que despierte en ti
aquellos aromas ocultos.
Todo es mentira, pero da lo mismo,
que sea verdad o no es lo de menos,
siempre lo sospechaste,
y ahora te queda tan poco
que al fin sólo me resta repetirte
que este poema no existe,
que este poema nunca fue escrito
aunque lo hayas leído.
marzo 23, 2010
y continúas porque hay palabras que te esperan
más
..................y más
.........................................abajo,
manojos de letras entre plástico y fotones
con los que es posible crear un mundo
como una rosa perfecta, o volver
a sentir el temblor de los cuentos de Andersen.
Nada de eso lo encontrarás aquí,
olvídate, confía en mí, no sigas,
este poema no existe aunque
se esté escribiendo,
y no puede terminar todavía
porque hay versos que buscan
el modo de decirte lo que tú ya conoces,
que conoces pero aun así deseas leer
porque, tal vez, atravesando estas líneas
vislumbres el reflejo de tu propia mirada
o inicies ese último camino,
el del incendio que despierte en ti
aquellos aromas ocultos.
Todo es mentira, pero da lo mismo,
que sea verdad o no es lo de menos,
siempre lo sospechaste,
y ahora te queda tan poco
que al fin sólo me resta repetirte
que este poema no existe,
que este poema nunca fue escrito
aunque lo hayas leído.
marzo 23, 2010
lunes, marzo 22, 2010
Aquellos rescoldos
Quedaban sólo unos rescoldos de la lluvia,
veíamos a través de la luz
espectros de formas cambiantes,
otoños de otras épocas.
Porque así es el brillo de otros días,
cuando menos lo esperamos acaba
por devolvernos
monstruos que creíamos enterrados.
No podíamos sospechar entonces
qué sería de nosotros al día siguiente
en otra ciudad, en otros reflejos.
Viajeros en un tren, igual que sierpes,
las estaciones fueron pasando.
Como las noticias de los periódicos
aquella tormenta también pasó
y la luz nueva nos dejó a cada uno más lejos,
a cada uno más cerca de otras noches.
A solas con mis nieves,
huyendo de los últimos jardines,
recompongo estos retales y pérdidas.
Una vez más escribo sobre luces y escombros
y atravieso las ruinas del papel
como en la madrugada siguen atravesándonos
aquellos rescoldos, estas cenizas.
marzo 22, 2010
veíamos a través de la luz
espectros de formas cambiantes,
otoños de otras épocas.
Porque así es el brillo de otros días,
cuando menos lo esperamos acaba
por devolvernos
monstruos que creíamos enterrados.
No podíamos sospechar entonces
qué sería de nosotros al día siguiente
en otra ciudad, en otros reflejos.
Viajeros en un tren, igual que sierpes,
las estaciones fueron pasando.
Como las noticias de los periódicos
aquella tormenta también pasó
y la luz nueva nos dejó a cada uno más lejos,
a cada uno más cerca de otras noches.
A solas con mis nieves,
huyendo de los últimos jardines,
recompongo estos retales y pérdidas.
Una vez más escribo sobre luces y escombros
y atravieso las ruinas del papel
como en la madrugada siguen atravesándonos
aquellos rescoldos, estas cenizas.
marzo 22, 2010
sábado, marzo 20, 2010
Ojalá estuvieras aquí
Wish You Were Here - Pink Floyd
Si me esperas, que no sea por esta música,
que no sea porque conozco las respuestas
a las preguntas que nunca formulaste,
que las canciones pasan y veinte años después
ya no somos esos gatos asustados por la luz
de un vehículo en la madrugada.
Si me esperas, que no sea porque conozco
la réplica a tu mirada sobre el infierno del día
cuando los pájaros cierran las sombras,
cuando la tormenta es fría y los ángeles marchan
y la noche parece para siempre.
No cierres ahora la puerta si me esperas,
no es nada personal, pero en ese incendio
yo ya no sé qué ideo atravesando calles
desconocidas.
..................Y aun sabiéndolo,
cómo desearía edificar otras luces,
otras nieblas en otras glorietas,
año tras año, acariciando haber olvidado
las luchas en las que no estuvimos
y los infiernos y cielos que no pudimos nombrar.
Pareciera como si alguien nos buscase despacio,
pero ninguna canción alumbra un día nuevo
y no sabemos en qué consiste volver
a ese lugar donde nunca estuvimos,
en qué consiste volver a ese sitio
en el que no supimos decir nada.
Si me esperas, que no sea por esta música.
Ojalá estuvieras aquí.
marzo 20, 2010.
que no sea porque conozco las respuestas
a las preguntas que nunca formulaste,
que las canciones pasan y veinte años después
ya no somos esos gatos asustados por la luz
de un vehículo en la madrugada.
Si me esperas, que no sea porque conozco
la réplica a tu mirada sobre el infierno del día
cuando los pájaros cierran las sombras,
cuando la tormenta es fría y los ángeles marchan
y la noche parece para siempre.
No cierres ahora la puerta si me esperas,
no es nada personal, pero en ese incendio
yo ya no sé qué ideo atravesando calles
desconocidas.
..................Y aun sabiéndolo,
cómo desearía edificar otras luces,
otras nieblas en otras glorietas,
año tras año, acariciando haber olvidado
las luchas en las que no estuvimos
y los infiernos y cielos que no pudimos nombrar.
Pareciera como si alguien nos buscase despacio,
pero ninguna canción alumbra un día nuevo
y no sabemos en qué consiste volver
a ese lugar donde nunca estuvimos,
en qué consiste volver a ese sitio
en el que no supimos decir nada.
Si me esperas, que no sea por esta música.
Ojalá estuvieras aquí.
marzo 20, 2010.
Etiquetas:
Pink Floyd,
Wish You Were Here
viernes, marzo 12, 2010
Marea entre rocas

.
Aún te espero.
Sigo aquí, agazapado,
en este lado húmedo del mundo,
entre rocas y espuma y marea,
en este planeta de dioses breves
y de puentes donde nadie se para
a observar un río que ya no existe,
a solas con mis lobos,
temeroso del aire libre de las alturas,
todavía alcanzado por la luz
cambiante de la tarde y sus barajas.
No sé nada de otras noches o muertes,
nada más que no sea este agrupar
miserias y vocablos
sin ningún fundamento ni sentido,
y aun de esto poco sé.
............................Y sin embargo
marea entre algas vamos y volvemos
como un escalofrío traspasando la noche.
Y luego volvemos y vamos,
entre rocas marea,
empeñados en mantener el fuego
de un campamento al que ya nadie acude.
Hubo un río y música de peces en la tarde
y yo aún te espero.
marzo 12, 2010
Aún te espero.
Sigo aquí, agazapado,
en este lado húmedo del mundo,
entre rocas y espuma y marea,
en este planeta de dioses breves
y de puentes donde nadie se para
a observar un río que ya no existe,
a solas con mis lobos,
temeroso del aire libre de las alturas,
todavía alcanzado por la luz
cambiante de la tarde y sus barajas.
No sé nada de otras noches o muertes,
nada más que no sea este agrupar
miserias y vocablos
sin ningún fundamento ni sentido,
y aun de esto poco sé.
............................Y sin embargo
marea entre algas vamos y volvemos
como un escalofrío traspasando la noche.
Y luego volvemos y vamos,
entre rocas marea,
empeñados en mantener el fuego
de un campamento al que ya nadie acude.
Hubo un río y música de peces en la tarde
y yo aún te espero.
marzo 12, 2010
domingo, febrero 21, 2010
Nada nuevo
A veces sólo piensas en marcharte,
no somos buenos para ti, te dices,
no merece la pena —te convences—
seguir dando vueltas
en esta puerta giratoria
donde nada se justifica ya
y en la que día a día te disecas.
Ahora sé —cuando somos de aquí
sólo el aire denso de un laberinto—
que tal vez sólo quede despedirnos;
pero en este camino por el que nadie pasa
vemos cruzar tus trenes, sabemos de tu luz
—esa luz clandestina, de nosotros,
del oro verde y el azul en tierra—.
No se trata de que por fin te vayas
o que decidas quedarte; se trata
de que intentemos un último acierto,
de que, de una vez, pretendamos
equivocarnos juntos.
Ya ves, no te propongo nada nuevo,
tan sólo dar otra oportunidad
a los amaneceres que vendrán
como el último, como el primer día.
febrero 21, 2010
no somos buenos para ti, te dices,
no merece la pena —te convences—
seguir dando vueltas
en esta puerta giratoria
donde nada se justifica ya
y en la que día a día te disecas.
Ahora sé —cuando somos de aquí
sólo el aire denso de un laberinto—
que tal vez sólo quede despedirnos;
pero en este camino por el que nadie pasa
vemos cruzar tus trenes, sabemos de tu luz
—esa luz clandestina, de nosotros,
del oro verde y el azul en tierra—.
No se trata de que por fin te vayas
o que decidas quedarte; se trata
de que intentemos un último acierto,
de que, de una vez, pretendamos
equivocarnos juntos.
Ya ves, no te propongo nada nuevo,
tan sólo dar otra oportunidad
a los amaneceres que vendrán
como el último, como el primer día.
febrero 21, 2010
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