sábado, marzo 05, 2016

Frente al cristal


El árbol es un zumbido de abejas
frente al ventanal de las esperanzas,
como nosotros en aquellos
patios de colegio y cacería
cuando el universo era sin fronteras.

La mañana sin viento tensa hoy
el arco del recuerdo. Pero
qué ventana abrir que de ti aún fluya,
hacia dónde girar la mirada
si la luz es breve y nos dirige
hacia una playa en el frío.

No hay lado bueno que elegir entre
nombres indiferentes
y arenas que ocultan nuestras derrotas.

Olvídalo ya. No pienses lo que otros
dijeron, esta declinación es sólo tuya,
como tuya será la dignidad
de tus palabras frente al mar.

Sube el murmullo de los coches tras las ventanas,
irremediable invasión a oleadas
de un tiempo de semáforo y desierto en el aire.

El árbol, las abejas, quedan lejos,
lejos los patios,
la luz es breve,
breves mis días
en la certeza de estos fantasmas
que hoy nos convocan
frente al cristal.

marzo 5, 2016

En otro tiempo


Piensa que esto no es cierto,
que la rutina es algo diferente
y hay otros latidos que querrían
escuchar tus latidos
sin más pretensión que mezclar
incertidumbres y miserias.

Supón que es posible,
que este estar aquí para nadie
no sea verdad, que la lluvia
pudiera arrastrarlo todo
y mudar nuestra vida
como las estaciones
lo hacen con las estaciones.

No pretendas algo perfecto,
nada imposible o de novela adolescente,
olvida el tiempo del brillo en los labios,
la gravedad que no pesa y la tarde
infinita. Sé realista.

Sé realista pero, aun así, sueña,
compra un pasaje hacia otro destierro
de voces que se alargan en la noche
y huellas que, aunque a nadie importen,
latan para alguien,
alguna vez,
en otro tiempo.


marzo 5, 2016

miércoles, diciembre 16, 2015

Recapitulación



Regreso a verme en el escaparate.

Bajamos por la luz oblicua,
la tarde es un viejo que ya no entona
mentiras de otro tiempo,
cada árbol es un violín inmóvil
que nos ve disiparnos,
cada mujer es demasiado lejos.
Nada dice el día que no sea repetirse.

Hay quien tiene certezas, y así puede
saber de árboles como violines,
creer en la más pertinaz mentira,
en el significado más exacto.

Cada palabra requiere su hábitat,
su espacio entre silencios,
y aunque nunca supiéramos de ti,
de ti nos fuimos
y algo fuimos perdiendo.

Nada sabe decirnos la piel con sus leyendas.

Tampoco esta vez atraparemos a la sombra.



diciembre 13, 2015

martes, septiembre 29, 2015

Cenizas


De nuevo
tu perfil incendiado.
                                  Y caer,
descender 
                 hasta 
                          el 
                              fondo
para encontrarte.

Transformarte entonces,
                    cer
alzarte, cre/
intuir la palabra absoluta
oculta,
concebir sus alrededores.

Todo lo mismo:
asomarte al miedo. De nuevo 
tu silueta en cenizas.





lunes, septiembre 28, 2015

S/t


He empezado el poema
sin la urgencia de una meta o una ruta
o la mordaza de unas palabras que evitar.

Yo buscaba alejarme de los tercos fantasmas
que se deleitan con mi compañía,
sin rozar cicatrices o remiendos
tratar de olvidar lo que nunca hicimos,
dejar a un lado todas las derrotas,
buscar, una vez más, el abrazo imposible.

Soñar era esto: llegar donde nunca
para volver atrás, igual que el cirujano
que cierra la abertura tras una intervención
a corazón abierto.

Oleaje del tiempo entre oropeles y polvo de cuartel
y ascensores que llegan en la noche
con su reino de espejos y distancias incómodas,
he vuelto aquí,
                        regreso como si hubiera otra opción
e inevitablemente me vuelvo a tropezar 
con la alambrada donde dirimimos  
nuestro combate contra el miedo,
sin saber qué derivas
                                  tomará este poema
para sobrevivir.


septiembre 2015

miércoles, julio 29, 2015

Versión del fulgor


Qué decir, más, si es lluvia,
qué piensas, noche, si intento nombrarte,
transparencia hecha luz
el eco de ti, pájaro
o instante último,
suceso que eleva y agita la esencia
en su socavada extinción.

Quisimos, 
                 empeñados en mirar sólo arriba,
quisimos la palabra,
la ilusión del significado oculto.

Qué decir, más, si es lluvia,

adiós, ser encendido,
hueco en el aire, adiós.


julio 29, 2015 

sábado, abril 18, 2015

Dona ei pacem



Hacía tiempo que no hablábamos
de verdad. Ya sabes, siempre otros.
También porque el teléfono era aún más distancia.

Sigo vivo porque no tengo con qué pagar
mis excesos –dijiste.

Te pedí que no desistieras,
te hablé sobre la puta mala suerte,
pero yo sabía que eran palabras,
frases hechas, mentiras sin sentido,
tenías que partir, esta vez para siempre.

Estuve ya muy cerca
y no parecía tan malo.

El cuerpo exánime que ahora observo
los zapatos brillantes e impolutos,
la inmaculada y, tras la donación,
algo holgada indumentaria, la súbita paz
de esa materia que una vez fue ardor
va deshaciendo aún más aquel mundo
que entonces compartimos.

Y ahora que aquel parque ya no existe
y no sabemos a dónde se fueron
aquellos años lúcidos de patrulla y parterre,
más real que tu ausencia,
tu mirada azul aún nos sonríe.

Para nuestros mejores o peores demonios,
Fernando,
hoy vuelan más alto los pájaros.

Es absurdo pensar
que esto pueda ser nuestra despedida.

abril, 2015 




viernes, agosto 08, 2014

Para no decir

Ser es echarnos
una habitación encima, dijiste.

-¿Quién es? ¿Y a quién escriben estas letras?

No hay habitación que conozca
palabras bastantes, ningún
esperar con significado,
                                        sólo
verbos que van pegando tumbos.

Huye de mí,

pero antes, tira de la soga.


agosto 7, 2014

viernes, julio 04, 2014

Para decir que no regresaremos


A veces intentamos mirar lejos
y la vista no nos alcanza,
y encontramos sólo un cuerpo vacío,
un pensarte por accidente
en el interior de una rueda
que no cesa de mostrarnos su cara
oculta a todas las preguntas.

A veces pretendemos regresar
a lugares que no existen, a tiempos
en los que nunca convivimos
(aunque tal vez sí
y simplemente lo olvidamos).

Quizás compartíamos un refugio
en todas esas baladas de abismo
que nos hablaban de niños que no eran
y sueños que se fueron.

Posiblemente todo fueran figuraciones,
todo lluvia que no caía nunca,
todo laberinto que siempre huía.

Porque nunca se es lo bastante rápido,
un día, entre el acre humo de la pólvora
y la nostalgia de las mentiras consentidas,
abatidos por el último signo,
seremos protagonistas, actores
de la muesca de un pistolero.

Demasiadas palabras, demasiadas distancias
para no decir nada.


julio 4, 2014

viernes, marzo 21, 2014

La tienda de la esquina


La tienda de la esquina
ya no existe. Como a tantas y a tantos,
la crisis se la llevó por delante,
luego, la coyuntura hecha costumbre,
fue cubriendo su cara de pintadas
y otros olores.

Será seguramente equivocado
pretender que las cosas permanezcan
-esas tardes de invierno con la media
luz del poniente, por ejemplo, o
descubrir que una palabra nos salva-.

Sobrevivir conscientemente
es sin duda un delito capital;
poder seguir, a secas,
es, sin más, un acto de circunstancias,
tratar de encontrar un espacio propio
aunque sea tan sólo para intentar narrar
nuestros tristes conatos:

náufragos sin océano,
perseguimos gaviotas
suturando palabras
entre silencios.

Porque uno sabe hasta dónde no llega,
la tienda, sin embargo, permanece.



marzo 21, 2014

miércoles, marzo 19, 2014

Jason Molina (in memoriam)



Viajabas a través de La menor

buscando un sitio donde reposar,

un nuevo domicilio,

un lugar en el centro de la noche

donde empezar de nuevo.

Por mundos deshabitados viajabas,

apartado de todo origen

y lugares comunes.

Nunca hubo nada tan peligroso

como buscar una salida

a tantos fantasmas furtivos

y al alcohol destruyéndote como un torpedo.

Fue absurdo pensar que podríamos fingir

una dirección, un domicilio distinto

donde habitar.              

Un día, entre fantasmas

de lo que fuimos contra lo que somos,

un día buscaremos la disculpa

a todas las preguntas sin respuesta.

Una vez más lo intentaremos,

volveremos a lo sencillo, Jason,

transitando entre Do, Fa y Sol mayor

es posible que lo logremos,

aunque nuestro destino

sea terminar en un lugar triste,

un lugar triste como Re menor.




marzo 19, 2014

miércoles, febrero 26, 2014

Que tú y yo no sepamos existirnos.


Cuando recuerdes aquellas palabras
y necesites aire entre cajones
y me busques con hambre de pasado
entre los muertos de la noche,
como cuando el misterio sujetaba el futuro,
e inútilmente rebusques
(conjurado el destino, invitada la sombra)
entre vacíos
y costumbres antiguas.

Será seguramente entonces,
con el escenario perfecto
de un cielo sin rutinas, ni domingos
dudosos. La realidad
será similar al nombre de un guiño
y al verso de una corbata perdida
en el ropero.

Aquellas palabras del frío
que todavía quieren invocarnos
traerán una redención absurda,
la presencia oculta en la almohada
de un rastro que no existe,
las horas detenidas de un reloj nocturno,
un silencioso gato que salta y atrapa su presa.

Y tú espectador
                              y tú presa
                                                    indiferente.


febrero 26, 2014

jueves, agosto 08, 2013

Mientras se espera vivir

Mientras se espera vivir, la vida pasa (Séneca)

Modelados por el curso del río,
al otro lado del amor,
en el litoral de la noche y el desamparo de los años
que ya no cesan,
a tientas, aplazamos el final de la historia
que un día nos pareció inexpugnable.

Perseguimos el humo y perdimos la puerta.
Hastiados acaso, ya no buscamos
fuerzas que agitasen nuestras palabras.

Tenaces, envenenamos el sueño.

Fragilidad estúpida de la contemplación,
tal vez sea soberbia o egoísmo
escribir un poema con tan escasos mimbres
mientras espero vivir -mientras aún espero
vivir-, aunque esta tarde me pregunte
si podría hacer algo para no recordarte.

Perdóname, tan sólo quise dejar constancia
de mi derrota,
de esta alerta de pretérito fuerte,
de este acaso de brumas y barruntos
sin antídoto, todo cuanto
nos llevó a esta escombrera.

agosto 8, 2013


domingo, mayo 19, 2013

Comunión










Yo no soy lo que mis palabras
dicen en ti. No habito
donde el silencio repite mi voz
y los cuentos se hacen rincones
oscuros para nadie.

No sé nombrarte.
                           Y, sin embargo,
la noche todavía espera
que esta unión se haga cuerpo,
una misma pisada, olvido
de la humillación de buscar
un sitio inexistente.

mayo 19, 2013

sábado, abril 27, 2013

Más felices


No es a ti a quien escribo
                                        cuando estoy escribiéndote
—¿a quién, entonces, convoca esta voz?,
un blog, un título, “quienes no leen
son más felices”,
la verdad asumida al fin
tan sólo una línea más arriba
de todos mis rastros y derrotas,
lugares que perviven
junto al antiguo orden del alfabeto.

La mirada perpleja
repasando antiguos castillos,
el sabor acre de aquellas excusas,
de la vida alejada de las hadas,
alguien que dejó una ventana abierta:
lo que queda después de olvidarte.

Sólo así regresamos,
a fuerza de olvido, sólo así,
en el reducto último,
endecasílabo dolor
que nos invade una vez más.

Pero no, Joz,
Permíteme desconocido amigo
corregirte una palabra tan sólo:

quienes no escriben
son más felices.

abril 2013


sábado, septiembre 22, 2012

Hacia ningún lugar


Pretendíamos detener el miedo
igual que una isla, lloviendo en nosotros,
conociendo hasta el cansancio las letras
de otros locos sin escrúpulos.

Hastiados de ser el que decíamos,
pretendíamos llegar a decir
en una suerte de delirio insomne
huyendo de nosotros mismos.

Pretendíamos ser en otros ojos,
mientras fingíamos, sin saber muy bien
qué hacer con tantos rastros por venir
hacia ningún lugar.

Dejar a un lado el miedo, eso pretendíamos,
poder conjurar, a espaldas del mundo,
el débil resplandor de nuestro encantamiento.

Y salvarnos así, acallando las tardes
al lado de nadie, asombrados
por un incendio absurdo
que parecía querer consumirnos.

Posiblemente -es cierto- hubiera algo más,
pero hay quien dice
que todo termina arrugado y sucio
y que tal vez lo que más nos defina
sea
                 aquello que no hicimos.


septiembre 22, 2012

miércoles, abril 04, 2012

Gente a la fuga


Has venido a decirme que hay palabras
lentas como un jardín nocturno
y relojes extraños e implacables
como un camión sin luces en la noche,
has venido y me hablas de nubes imposibles
erigidas por el viento y la luz,
de ciudades pausadas en sus árboles
y lugares donde la vista
se prodiga como una enredadera.

Como el modo en que quedarse sería
pronunciar el vocablo que formula la muerte,
has venido a decirme palabras sin sentido,
metáforas que ya no pueden engañarnos.

Sabemos de la duración de una estatua,
las hemos visto, nos han recordado
todas las guerras que perdimos,
intermitentemente hemos odiado y amado,
disfrutado y sufrido.

Como avaros perseguimos quimeras,
edificios con tripas de papel
que almacenamos
en estantes inalcanzables.

Somos -siempre lo fuimos-
gente a la fuga,
una herida imposible de cerrar
que malgasta su tiempo transitando
el lugar donde acuden los ciervos moribundos.

Abandonemos, pues, esta tierra baldía
de palabras y escritos sin memoria.

De nada sirven unos versos.


abril 3, 2012

miércoles, febrero 22, 2012

Mirando hacia atrás sin ira

.
Creí haberte visto
en la comedia divina de Dante
haciéndote pedazos haciéndonos sufrir,
haciéndote sufrir haciéndonos pedazos.

Por no verte así nunca más
mordería a caricias tus fantasmas
y sus abismos,
pero entonces soy tan pequeño,
pero entonces consigues hacerme tan pequeño.

Un momento de muerte
son muchos años,
y yo no sé dejar de ir cuando me llamas
y yo no sé dejar de huir cuando te veo.

Qué frío y qué áspero se vuelve nuestro abrigo
cuando la mente es una expectativa
de desahucio inminente,
y son tan difíciles las medidas preventivas
y es tan mágico el poder del terror.

Creí haberte visto,
sufrías haciendo sufrir

y no encuentro manera de evitarlo.


febrero 22, 2012

sábado, febrero 04, 2012

De meteorologías y ascensores


Saber únicamente de calles, poetas y ciudades,
morar entre incandescentes estatuas,
hablar del tiempo por venir, acaso
como una excusa de meteorología y ascensor,
regresar a las horas de un Cohen
a finales de su confeso diciembre,
aprender a tragar a pequeños sorbos
la inmundicia que insiste en conocernos;
sabernos de un día que no llegó,
de una casa de nadie y una boca inasible,
de la tesis de los tubos catódicos
y los ciegos guiando a los videntes.
Tareas absurdas,
excusas para seguir horadando el vacío
mientras despiertas y saludas
injustificadamente a la realidad,
al mudo resplandor
de la cara oculta de la pantalla
y al impulso de las sílabas huérfanas.


febrero 4, 2012

sábado, enero 21, 2012

Canción olvidada

Si pudiera sostenerte ahora,
si ahora fuera entonces
y no siempre fuera diciembre
con su cielo de árbol consumido.
Si las horas no estuvieran vacías
y pudiera desconocerme
y mis zapatos no me llevasen ya
a ninguna parte.
Si pudiera sostenerte ahora,
si al fin no fueras
más que otro diamante caído
en la basura de la primavera.

Debemos confiar en lo que no conocemos
—me decías, y hacía frío y era diciembre—,
debiéramos ser siempre un dedo apuntándonos,
—continuabas diciendo—. Pero ahora
cuando la noche
nos lleva a espaldas del paraíso
y todo corre más y más deprisa
y yo no puedo dejar de perder
lo que una y otra vez perdí,
mientras te veo sonriendo a nadie,
alejándote de lo que un día conquistamos
interpretando aquellas melodías
al unísono,
mientras te veo, e intento olvidar
aquellas canciones que ahora cantas
para mí tan amablemente,
...................en esta noche
en la que hace frío y es enero
y tú no estás.


enero 21, 2012

martes, enero 10, 2012

Nocturno

.
Trajina con el viento en la ventana el agua.
La luz de la noche persigue sombras
movedizas por el techado.
Sobre el cristal
las gotas dibujan meditaciones.

Desde la cama observo esa danza agitada
—mañana será resaca, volver
a la temida hora de no saberte—.

Una vez más
los inviernos, implacables, nos traen
a la memoria otras ventanas,
otros dibujos de las mismas gotas,
estratos que acaban siendo más tú
que la banalidad que ahora nos refleja.

Eran otras las penumbras de entonces
—más frías, más humildes—,
otras las fuerzas que nos atraían
a pesar de la lluvia y los cristales.

En la inercia de nuestra derrota contra el tiempo
definitivamente
nada parece ya para nosotros.

enero 2, 2012

jueves, diciembre 15, 2011

Solitary man

                                                                             Solitary Man - Neil Diamond

Melinda nunca fue mía; tampoco
de Jim, aunque retozase con ella
una calurosa noche de agosto.
Tampoco Sue murió de amor por mí,
y aunque parezca absurdo
unir a ese otro Neil con los Zeppelin,
la canción permanece igual
mientras tú eres cada vez más distinto.

El hombre solitario somos todos
los que creímos poseer a Sue,
los que pensamos una vez que siempre
habría una música y una Melinda
por quien no lamentar nuestros fracasos.

Melinda era del aire y de los árboles
y las abejas, como Sue,
y nosotros no nos encontraremos
en un tema perdido en un vídeo
de baja calidad,
ni seremos otra cosa distinta
que la que siempre fuimos
hartos ya de seguir aquí
atravesando calles que no existen.


diciembre 15, 2011

domingo, noviembre 27, 2011

Aquel fuego


Me dices que la vida
es injusta, injusta como la muerte
o las armas de un asesino
o ese fuego que devastó el bosque.

A veces las cosas no son como querríamos,
a veces abril nunca viene,

pero esa es tu verdad,
la verdad de encontrarte aquí,
la verdad de relajar la mirada
hasta que todo desaparece o se hace doble
y entonces niegas
todo aquello que es cuna
o poema rimado.

La vida es injusta,
pero esa es la rendición
en la que pones tus cartas en juego,
el caballo del sueño; acaso aquello
que te impide incendiarte.

Me dices de la vida y de sus atentados
y me hablas de bosques y de fuegos

y yo me pregunto qué fue
del fuego, de ese fuego
que devastó
................aquel bosque.



noviembre 27, 2011

domingo, octubre 23, 2011

Tam-tam

Lo mismo que los muebles
en un cuarto trastero,
igual que las gaviotas
tras los barcos de pesca,
persiste el otoño como solía
antes, como si aún fuera posible
entrar ahora en otra casa
distinta, y de esa forma,
desorientados y tambaleantes,
pudiéramos aventurarnos
a envenenar un último poema.

Persiste también esta gravedad,
este seguir aquí y ahora
cosidos a la materia del orbe,
disolviéndonos a tientas, latiendo
muertos; himno silente de la muerte
que tiene aún algo encendido
para decir la noche

cuando todas las palabras
se arrastran, sin excusas,
en el confín del papel y la pluma
y agazapado —sombra que discute,
himno silente de la vida—
con tu pequeño atrio envuelto en celofán
desciendes, campana, sin atreverte
siquiera a horadar la arena.

Como solía, persiste el otoño.

En el radar se anuncia otro verso vacío.

El corazón es un tambor de guerra
en la noche africana.


octubre 12, 2011

domingo, julio 31, 2011

Romeo y Julián

Romeo ama a Julián
en la plaza mayor de Munich,
y tú me dices “¿por qué no Romea
a Julieta?
”. También que, realmente,
en alemán se dice Miunchen,
o algo parecido,
—nunca fui bueno para los idiomas—.

Mientras suena la música
me entretengo mirando alrededor:
la sombra de las estatuas, el escenario
—parecido a un gran desierto luminoso—,
los cristales del suelo
y la coronación de miss dragqueen.

Nadie sabe de Rilke en esta noche.

Inevitablemente llueve, llueve
y todo parece desconocido,
tan desconocido como tú mismo
cuando la huida no es un medio último
para volver.

Romeo ama a Julián es una punto-com,
un lugar donde las gaviotas
no anidan, un lugar donde este mundo escribe
palabras sin misterio.

Mi casa se encuentra entre el día y el sueño
—nos dejó escrito Rilke—.

Tal vez no haya misterios que merezca la pena
desentrañar:

todo lo que realmente posees
cabe en una maleta,

y ya sabes que los de Ryanair
te machacan
por un kilo de más.

julio 31, 2011

domingo, julio 03, 2011

Teoría inexacta (epílogo)

.
Todos nosotros quisimos un rastro
de cometas, algo que recordar
cuando llegase el duro invierno.
Tal vez tan sólo pretendíamos un abrigo
con el que cobijarnos de las horas
mientras el lobo merodeaba nuestro hogar
y la lámpara nos mostraba el límite
de nuestra demolición más absurda.

A golpe de sílabas y misterios
fuimos pasado y prodigio intentando
conquistar un poso de eternidad.

Aquello era la huida de nadie,
la huella que antes fue parte del bosque
como lo son el silencio o la nieve.

Luego el cansancio y la lluvia que sigue,
alguien que tratará de recordar
las razones para seguir sintiendo
lo que sabemos ya perdido,
restos de una sed que no cree en nada.

Por eso aquí no hablamos de tu ausencia,
por eso venimos de la inacción
y llegamos al tedio de este fingimiento.

Detrás de todos nosotros hay una ciudad
................................................ en ruinas,
una pared levantada palabra a palabra
donde se hace difícil seguir imaginando
la luna sobre la plata del río
o a dos desconocidos que se besan.

Todos nosotros quisimos un rastro.

Si nunca fue posible la victoria,
..................................... triunfantes
caminaremos hacia la derrota.

julio 3, 2011