sábado, abril 18, 2015

Dona ei pacem



Hacía tiempo que no hablábamos
de verdad. Ya sabes, siempre otros.
También porque el teléfono era aún más distancia.

Sigo vivo porque no tengo con qué pagar
mis excesos –dijiste.

Te pedí que no desistieras,
te hablé sobre la puta mala suerte,
pero yo sabía que eran palabras,
frases hechas, mentiras sin sentido,
tenías que partir, esta vez para siempre.

Estuve ya muy cerca
y no parecía tan malo.

El cuerpo exánime que ahora observo
los zapatos brillantes e impolutos,
la inmaculada y, tras la donación,
algo holgada indumentaria, la súbita paz
de esa materia que una vez fue ardor
va deshaciendo aún más aquel mundo
que entonces compartimos.

Y ahora que aquel parque ya no existe
y no sabemos a dónde se fueron
aquellos años lúcidos de patrulla y parterre,
más real que tu ausencia,
tu mirada azul aún nos sonríe.

Para nuestros mejores o peores demonios,
Fernando,
hoy vuelan más alto los pájaros.

Es absurdo pensar
que esto pueda ser nuestra despedida.

abril, 2015 




viernes, agosto 08, 2014

Para no decir

Ser es echarnos
una habitación encima, dijiste.

-¿Quién es? ¿Y a quién escriben estas letras?

No hay habitación que conozca
palabras bastantes, ningún
esperar con significado,
                                        sólo
verbos que van pegando tumbos.

Huye de mí,

pero antes, tira de la soga.


agosto 7, 2014

viernes, julio 04, 2014

Para decir que no regresaremos


A veces intentamos mirar lejos
y la vista no nos alcanza,
y encontramos sólo un cuerpo vacío,
un pensarte por accidente
en el interior de una rueda
que no cesa de mostrarnos su cara
oculta a todas las preguntas.

A veces pretendemos regresar
a lugares que no existen, a tiempos
en los que nunca convivimos
(aunque tal vez sí
y simplemente lo olvidamos).

Quizás compartíamos un refugio
en todas esas baladas de abismo
que nos hablaban de niños que no eran
y sueños que se fueron.

Posiblemente todo fueran figuraciones,
todo lluvia que no caía nunca,
todo laberinto que siempre huía.

Porque nunca se es lo bastante rápido,
un día, entre el acre humo de la pólvora
y la nostalgia de las mentiras consentidas,
abatidos por el último signo,
seremos protagonistas, actores
de la muesca de un pistolero.

Demasiadas palabras, demasiadas distancias
para no decir nada.


julio 4, 2014

viernes, marzo 21, 2014

La tienda de la esquina


La tienda de la esquina
ya no existe. Como a tantas y a tantos,
la crisis se la llevó por delante,
luego, la coyuntura hecha costumbre,
fue cubriendo su cara de pintadas
y otros olores.

Será seguramente equivocado
pretender que las cosas permanezcan
-esas tardes de invierno con la media
luz del poniente, por ejemplo, o
descubrir que una palabra nos salva-.

Sobrevivir conscientemente
es sin duda un delito capital;
poder seguir, a secas,
es, sin más, un acto de circunstancias,
tratar de encontrar un espacio propio
aunque sea tan sólo para intentar narrar
nuestros tristes conatos:

náufragos sin océano,
perseguimos gaviotas
suturando palabras
entre silencios.

Porque uno sabe hasta dónde no llega,
la tienda, sin embargo, permanece.



marzo 21, 2014

miércoles, marzo 19, 2014

Jason Molina (in memoriam)



Viajabas a través de La menor

buscando un sitio donde reposar,

un nuevo domicilio,

un lugar en el centro de la noche

donde empezar de nuevo.

Por mundos deshabitados viajabas,

apartado de todo origen

y lugares comunes.

Nunca hubo nada tan peligroso

como buscar una salida

a tantos fantasmas furtivos

y al alcohol destruyéndote como un torpedo.

Fue absurdo pensar que podríamos fingir

una dirección, un domicilio distinto

donde habitar.              

Un día, entre fantasmas

de lo que fuimos contra lo que somos,

un día buscaremos la disculpa

a todas las preguntas sin respuesta.

Una vez más lo intentaremos,

volveremos a lo sencillo, Jason,

transitando entre Do, Fa y Sol mayor

es posible que lo logremos,

aunque nuestro destino

sea terminar en un lugar triste,

un lugar triste como Re menor.




marzo 19, 2014

miércoles, febrero 26, 2014

Que tú y yo no sepamos existirnos.


Cuando recuerdes aquellas palabras
y necesites aire entre cajones
y me busques con hambre de pasado
entre los muertos de la noche,
como cuando el misterio sujetaba el futuro,
e inútilmente rebusques
(conjurado el destino, invitada la sombra)
entre vacíos
y costumbres antiguas.

Será seguramente entonces,
con el escenario perfecto
de un cielo sin rutinas, ni domingos
dudosos. La realidad
será similar al nombre de un guiño
y al verso de una corbata perdida
en el ropero.

Aquellas palabras del frío
que todavía quieren invocarnos
traerán una redención absurda,
la presencia oculta en la almohada
de un rastro que no existe,
las horas detenidas de un reloj nocturno,
un silencioso gato que salta y atrapa su presa.

Y tú espectador
                              y tú presa
                                                    indiferente.


febrero 26, 2014

jueves, agosto 08, 2013

Mientras se espera vivir

Mientras se espera vivir, la vida pasa (Séneca)

Modelados por el curso del río,
al otro lado del amor,
en el litoral de la noche y el desamparo de los años
que ya no cesan,
a tientas, aplazamos el final de la historia
que un día nos pareció inexpugnable.

Perseguimos el humo y perdimos la puerta.
Hastiados acaso, ya no buscamos
fuerzas que agitasen nuestras palabras.

Tenaces, envenenamos el sueño.

Fragilidad estúpida de la contemplación,
tal vez sea soberbia o egoísmo
escribir un poema con tan escasos mimbres
mientras espero vivir -mientras aún espero
vivir-, aunque esta tarde me pregunte
si podría hacer algo para no recordarte.

Perdóname, tan sólo quise dejar constancia
de mi derrota,
de esta alerta de pretérito fuerte,
de este acaso de brumas y barruntos
sin antídoto, todo cuanto
nos llevó a esta escombrera.

agosto 8, 2013


domingo, mayo 19, 2013

Comunión










Yo no soy lo que mis palabras
dicen en ti. No habito
donde el silencio repite mi voz
y los cuentos se hacen rincones
oscuros para nadie.

No sé nombrarte.
                           Y, sin embargo,
la noche todavía espera
que esta unión se haga cuerpo,
una misma pisada, olvido
de la humillación de buscar
un sitio inexistente.

mayo 19, 2013

sábado, abril 27, 2013

Más felices


No es a ti a quien escribo
                                        cuando estoy escribiéndote
—¿a quién, entonces, convoca esta voz?,
un blog, un título, “quienes no leen
son más felices”,
la verdad asumida al fin
tan sólo una línea más arriba
de todos mis rastros y derrotas,
lugares que perviven
junto al antiguo orden del alfabeto.

La mirada perpleja
repasando antiguos castillos,
el sabor acre de aquellas excusas,
de la vida alejada de las hadas,
alguien que dejó una ventana abierta:
lo que queda después de olvidarte.

Sólo así regresamos,
a fuerza de olvido, sólo así,
en el reducto último,
endecasílabo dolor
que nos invade una vez más.

Pero no, Joz,
Permíteme desconocido amigo
corregirte una palabra tan sólo:

quienes no escriben
son más felices.

abril 2013


sábado, septiembre 22, 2012

Hacia ningún lugar


Pretendíamos detener el miedo
igual que una isla, lloviendo en nosotros,
conociendo hasta el cansancio las letras
de otros locos sin escrúpulos.

Hastiados de ser el que decíamos,
pretendíamos llegar a decir
en una suerte de delirio insomne
huyendo de nosotros mismos.

Pretendíamos ser en otros ojos,
mientras fingíamos, sin saber muy bien
qué hacer con tantos rastros por venir
hacia ningún lugar.

Dejar a un lado el miedo, eso pretendíamos,
poder conjurar, a espaldas del mundo,
el débil resplandor de nuestro encantamiento.

Y salvarnos así, acallando las tardes
al lado de nadie, asombrados
por un incendio absurdo
que parecía querer consumirnos.

Posiblemente -es cierto- hubiera algo más,
pero hay quien dice
que todo termina arrugado y sucio
y que tal vez lo que más nos defina
sea
                 aquello que no hicimos.


septiembre 22, 2012

miércoles, abril 04, 2012

Gente a la fuga


Has venido a decirme que hay palabras
lentas como un jardín nocturno
y relojes extraños e implacables
como un camión sin luces en la noche,
has venido y me hablas de nubes imposibles
erigidas por el viento y la luz,
de ciudades pausadas en sus árboles
y lugares donde la vista
se prodiga como una enredadera.

Como el modo en que quedarse sería
pronunciar el vocablo que formula la muerte,
has venido a decirme palabras sin sentido,
metáforas que ya no pueden engañarnos.

Sabemos de la duración de una estatua,
las hemos visto, nos han recordado
todas las guerras que perdimos,
intermitentemente hemos odiado y amado,
disfrutado y sufrido.

Como avaros perseguimos quimeras,
edificios con tripas de papel
que almacenamos
en estantes inalcanzables.

Somos -siempre lo fuimos-
gente a la fuga,
una herida imposible de cerrar
que malgasta su tiempo transitando
el lugar donde acuden los ciervos moribundos.

Abandonemos, pues, esta tierra baldía
de palabras y escritos sin memoria.

De nada sirven unos versos.


abril 3, 2012

miércoles, febrero 22, 2012

Mirando hacia atrás sin ira

.
Creí haberte visto
en la comedia divina de Dante
haciéndote pedazos haciéndonos sufrir,
haciéndote sufrir haciéndonos pedazos.

Por no verte así nunca más
mordería a caricias tus fantasmas
y sus abismos,
pero entonces soy tan pequeño,
pero entonces consigues hacerme tan pequeño.

Un momento de muerte
son muchos años,
y yo no sé dejar de ir cuando me llamas
y yo no sé dejar de huir cuando te veo.

Qué frío y qué áspero se vuelve nuestro abrigo
cuando la mente es una expectativa
de desahucio inminente,
y son tan difíciles las medidas preventivas
y es tan mágico el poder del terror.

Creí haberte visto,
sufrías haciendo sufrir

y no encuentro manera de evitarlo.


febrero 22, 2012

sábado, febrero 04, 2012

De meteorologías y ascensores


Saber únicamente de calles, poetas y ciudades,
morar entre incandescentes estatuas,
hablar del tiempo por venir, acaso
como una excusa de meteorología y ascensor,
regresar a las horas de un Cohen
a finales de su confeso diciembre,
aprender a tragar a pequeños sorbos
la inmundicia que insiste en conocernos;
sabernos de un día que no llegó,
de una casa de nadie y una boca inasible,
de la tesis de los tubos catódicos
y los ciegos guiando a los videntes.
Tareas absurdas,
excusas para seguir horadando el vacío
mientras despiertas y saludas
injustificadamente a la realidad,
al mudo resplandor
de la cara oculta de la pantalla
y al impulso de las sílabas huérfanas.


febrero 4, 2012

sábado, enero 21, 2012

Canción olvidada

Si pudiera sostenerte ahora,
si ahora fuera entonces
y no siempre fuera diciembre
con su cielo de árbol consumido.
Si las horas no estuvieran vacías
y pudiera desconocerme
y mis zapatos no me llevasen ya
a ninguna parte.
Si pudiera sostenerte ahora,
si al fin no fueras
más que otro diamante caído
en la basura de la primavera.

Debemos confiar en lo que no conocemos
—me decías, y hacía frío y era diciembre—,
debiéramos ser siempre un dedo apuntándonos,
—continuabas diciendo—. Pero ahora
cuando la noche
nos lleva a espaldas del paraíso
y todo corre más y más deprisa
y yo no puedo dejar de perder
lo que una y otra vez perdí,
mientras te veo sonriendo a nadie,
alejándote de lo que un día conquistamos
interpretando aquellas melodías
al unísono,
mientras te veo, e intento olvidar
aquellas canciones que ahora cantas
para mí tan amablemente,
...................en esta noche
en la que hace frío y es enero
y tú no estás.


enero 21, 2012

martes, enero 10, 2012

Nocturno

.
Trajina con el viento en la ventana el agua.
La luz de la noche persigue sombras
movedizas por el techado.
Sobre el cristal
las gotas dibujan meditaciones.

Desde la cama observo esa danza agitada
—mañana será resaca, volver
a la temida hora de no saberte—.

Una vez más
los inviernos, implacables, nos traen
a la memoria otras ventanas,
otros dibujos de las mismas gotas,
estratos que acaban siendo más tú
que la banalidad que ahora nos refleja.

Eran otras las penumbras de entonces
—más frías, más humildes—,
otras las fuerzas que nos atraían
a pesar de la lluvia y los cristales.

En la inercia de nuestra derrota contra el tiempo
definitivamente
nada parece ya para nosotros.

enero 2, 2012

jueves, diciembre 15, 2011

Solitary man

                                                                             Solitary Man - Neil Diamond

Melinda nunca fue mía; tampoco
de Jim, aunque retozase con ella
una calurosa noche de agosto.
Tampoco Sue murió de amor por mí,
y aunque parezca absurdo
unir a ese otro Neil con los Zeppelin,
la canción permanece igual
mientras tú eres cada vez más distinto.

El hombre solitario somos todos
los que creímos poseer a Sue,
los que pensamos una vez que siempre
habría una música y una Melinda
por quien no lamentar nuestros fracasos.

Melinda era del aire y de los árboles
y las abejas, como Sue,
y nosotros no nos encontraremos
en un tema perdido en un vídeo
de baja calidad,
ni seremos otra cosa distinta
que la que siempre fuimos
hartos ya de seguir aquí
atravesando calles que no existen.


diciembre 15, 2011

domingo, noviembre 27, 2011

Aquel fuego


Me dices que la vida
es injusta, injusta como la muerte
o las armas de un asesino
o ese fuego que devastó el bosque.

A veces las cosas no son como querríamos,
a veces abril nunca viene,

pero esa es tu verdad,
la verdad de encontrarte aquí,
la verdad de relajar la mirada
hasta que todo desaparece o se hace doble
y entonces niegas
todo aquello que es cuna
o poema rimado.

La vida es injusta,
pero esa es la rendición
en la que pones tus cartas en juego,
el caballo del sueño; acaso aquello
que te impide incendiarte.

Me dices de la vida y de sus atentados
y me hablas de bosques y de fuegos

y yo me pregunto qué fue
del fuego, de ese fuego
que devastó
................aquel bosque.



noviembre 27, 2011

domingo, octubre 23, 2011

Tam-tam

Lo mismo que los muebles
en un cuarto trastero,
igual que las gaviotas
tras los barcos de pesca,
persiste el otoño como solía
antes, como si aún fuera posible
entrar ahora en otra casa
distinta, y de esa forma,
desorientados y tambaleantes,
pudiéramos aventurarnos
a envenenar un último poema.

Persiste también esta gravedad,
este seguir aquí y ahora
cosidos a la materia del orbe,
disolviéndonos a tientas, latiendo
muertos; himno silente de la muerte
que tiene aún algo encendido
para decir la noche

cuando todas las palabras
se arrastran, sin excusas,
en el confín del papel y la pluma
y agazapado —sombra que discute,
himno silente de la vida—
con tu pequeño atrio envuelto en celofán
desciendes, campana, sin atreverte
siquiera a horadar la arena.

Como solía, persiste el otoño.

En el radar se anuncia otro verso vacío.

El corazón es un tambor de guerra
en la noche africana.


octubre 12, 2011

domingo, julio 31, 2011

Romeo y Julián

Romeo ama a Julián
en la plaza mayor de Munich,
y tú me dices “¿por qué no Romea
a Julieta?
”. También que, realmente,
en alemán se dice Miunchen,
o algo parecido,
—nunca fui bueno para los idiomas—.

Mientras suena la música
me entretengo mirando alrededor:
la sombra de las estatuas, el escenario
—parecido a un gran desierto luminoso—,
los cristales del suelo
y la coronación de miss dragqueen.

Nadie sabe de Rilke en esta noche.

Inevitablemente llueve, llueve
y todo parece desconocido,
tan desconocido como tú mismo
cuando la huida no es un medio último
para volver.

Romeo ama a Julián es una punto-com,
un lugar donde las gaviotas
no anidan, un lugar donde este mundo escribe
palabras sin misterio.

Mi casa se encuentra entre el día y el sueño
—nos dejó escrito Rilke—.

Tal vez no haya misterios que merezca la pena
desentrañar:

todo lo que realmente posees
cabe en una maleta,

y ya sabes que los de Ryanair
te machacan
por un kilo de más.

julio 31, 2011

domingo, julio 03, 2011

Teoría inexacta (epílogo)

.
Todos nosotros quisimos un rastro
de cometas, algo que recordar
cuando llegase el duro invierno.
Tal vez tan sólo pretendíamos un abrigo
con el que cobijarnos de las horas
mientras el lobo merodeaba nuestro hogar
y la lámpara nos mostraba el límite
de nuestra demolición más absurda.

A golpe de sílabas y misterios
fuimos pasado y prodigio intentando
conquistar un poso de eternidad.

Aquello era la huida de nadie,
la huella que antes fue parte del bosque
como lo son el silencio o la nieve.

Luego el cansancio y la lluvia que sigue,
alguien que tratará de recordar
las razones para seguir sintiendo
lo que sabemos ya perdido,
restos de una sed que no cree en nada.

Por eso aquí no hablamos de tu ausencia,
por eso venimos de la inacción
y llegamos al tedio de este fingimiento.

Detrás de todos nosotros hay una ciudad
................................................ en ruinas,
una pared levantada palabra a palabra
donde se hace difícil seguir imaginando
la luna sobre la plata del río
o a dos desconocidos que se besan.

Todos nosotros quisimos un rastro.

Si nunca fue posible la victoria,
..................................... triunfantes
caminaremos hacia la derrota.

julio 3, 2011

martes, mayo 17, 2011

Quién o qué aquí


.
Pregunto
qué no me sobra;
quién habita lo posible en mí
y vuelca en el aire un muro intangible;
quién aquí me vacía;
de dónde esta morada hostil
que una y otra vez me incita a pronunciar
la infinita vastedad de tu nombre.

Toco este dolor frío, escucho
—ya sin barandas— aquel metal quizá silencio
a destajo del vértigo de saberte no mía.
Escucho y toco y pregunto,
y vuelvo a preguntar
—ya sabes, sólo entiendo de preguntas
y labios que reclaman otros abecedarios—,

qué no me sobra,
.....................quién aquí
...................................vacío.

mayo 9, 2011

sábado, marzo 26, 2011

Nada puede explicarnos



Viniste a mí,
...............desde lejos viniste,
inútilmente concedida
por una pasión que Alguien
decidió hacer sueño consciente.

Desde lejos te fuiste,
larguísima derrota
que aún siente y sueña y ama
desesperadamente en esta noche
en la que ya sólo importa ofrecer
un gesto,
una ficción que irrumpa entre nosotros
burlándose del dolor autoinfligido

mientras sigue el misterio
y todo en mí termina
sobre tu infinito río de adioses.

marzo 26, 2011

sábado, enero 22, 2011

Un crimen en busca de autor

Sigo buscando palabras que digan
el verano y la lluvia.

Lo mismo que la sintaxis distante
que todos somos observando el mar,
donde todo es comienzo y término,
igual que la suma de todas esas derrotas
que acopiamos tan minuciosamente
en este desorden que nunca sabrá explicarnos,

sigo buscando palabras que digan.

Hay jugadores que atraviesan
el dolor suponiéndose culpables,
suicidios que nunca serán escritos,
últimas bazas por jugar
aunque ya no nos queden triunfos.

Y aun así,
sigo buscando palabras que digan,
que digan cosas como
antes de conocerte ya te amaba, o
un cuerpo es un almacén de pasado,

palabras que te nombren,

las palabras que tienen tu sonido.


enero 22, 2011

jueves, diciembre 09, 2010

Hailsham


.
Quema esta mansedumbre
de alegre campiña y bosques benévolos,
de suaves tertulias e intimidades
adolescentes y tardes en las que pretendíamos
que el amor nos diera una prórroga.

Duele este no aguardar ningún regreso
cuando sabemos que todo es urgente,
cuando sólo queda una certidumbre
cada vez más cercana.

Allí nos sabíamos especiales,
esencia de la humanidad
...............................y por ello inhumanos,
monstruos que envenenan los sueños
de nuestros dioses.

Da miedo que la luz de los quirófanos
no nos resulte extraña,
o que nos hayamos acostumbrado
a esa forma en la que nos finalizan
como corderos silenciosos.

Cuesta seguir aquí sabiendo
que no hay esperanza en esta espera,
ni salvación posible ni explicación del mundo,
sólo extinción y aceptación estoica.

Todos provenimos de un Hailsham
al que nos es imposible volver;
todos llamamos vida a este simulacro,
mientras fluimos en un perfecto orden
dejando que el transcurrir de las cosas nos guíe
hasta que, al fin,
rastrojos agrupados por el viento,
quedamos atrapados en cualquier alambrada.

Quizá también yo estoy buscando Hailsham.


diciembre 8, 2010

sábado, noviembre 06, 2010

Cuando quiero saber de mí te escribo


Detrás de la montaña hay una cordillera
y tras la cordillera
un oficio difunto despojado de arcanos,
ese oficio que es ella conmigo encarcelada,
el rastro por venir que no cesa de herirnos.

Es ella con el frío, es el trofeo
del invierno y los hilos que vuelven
a su sitio de origen.

Ha de ser así, no como quisimos,
ya no quedan deseos
y yo debo salvar los dientes de la noche.

De ese aire preso, de esa infancia,
de ese orden de muros y susurros
hay tanto de nosotros como de la locura.

Sucede que nos hemos vuelto huraños,
que son escarchas las alternativas
y aún son los cincuenta.

Te juro que no hay soberbia tras estos escombros,
que tan sólo quiero saber de mí, ahora que
los que nos dieron la vida partieron.


noviembre 6, 2010

domingo, octubre 24, 2010

La forma de un rastro

Trato de expresar la forma de un rastro,
de las brasas antes del fuego
y una vigilia que hicimos leyenda.

Estas no son las páginas que quisimos contar,
ni estas sensaciones son parecidas
a la plenitud absoluta
que intuimos aquella primera vez.

Tal vez sea estúpido intentar nada,
seguir aquí en este no estar nunca
y ser, seguir siendo, geometría
imperturbable,
integral de todas las derivadas.

Trato de expresar la forma de un rastro,
de todo el desorden de papeles
en el que convertimos nuestra vida.

Algo de este decir incomprensible
será nuestra orgullosa y triste herencia.

Me pregunto si hoy, aquí, ahora,
hay razón para seguir intentándolo.

octubre 24, 2010

viernes, septiembre 17, 2010

Desapareces

Vamos viajando, satisfechos,
vivaces, lánguidos,
saludando la espalda del otoño
con la sonrisa casi indispensable
para engañar al mar
.........................y su silencio.

Todo va bien, no podemos quejarnos;
bajo este inmenso sol en retirada,
alejados de la gloriosa tarde
de nada tenemos que arrepentirnos.
Aún podemos ser felices.

Y pese a todo,
—todavía como una tempestad
incurable y nueva que no sucede—
todo nos lleva a un ir y venir sin sentido,
repitiendo la historia,
sabiéndonos inertes, casi muertos
y abandonados en campos extraños.

Ah de nuestras radiantes caras,
nuestra alegría del camino
por el camino.
...................Ah de nosotros,
tú y yo en el incesante temporal.
....................................... Tú y yo
y tú
.....desapareciendo en la lluvia,
dejándome aquí, una vez más,
en el quicio de esta noche cisterna.


septiembre 12, 2010

sábado, agosto 28, 2010

El asesino



He estado volando hacia mares inexistentes,
entonando melodías prestadas.
Hay demasiadas cosas
que parece imposible encontrar en una canción
y tú sabes que no podemos seguir viajando
sobre sonidos de guitarra y luto,
atravesando piedras que marcan las distancias
en las que nunca avistamos la luz.

Posiblemente
fuera una casualidad encontrarte,
—todo el mundo sabe que ya hace tiempo
que aquella estrella se extinguió—,
posiblemente
fue una fatalidad escuchar a Neil Young
con sus alas de roca y la luna en cuarto menguante
y su rastro secándose en la voz de aquel cielo
en un intento de alejarme del peligro de aquellos ojos,
dejando constancia que ya no había
casa alguna esperándonos
al término de nuestra marcha.

Mientras me observas volando perdido,
sin ti, bajo la espada de estos versos,
me pregunto en qué verso podría yo guardar
algo de aquella música,
esa música que hierve en las lunas de Ontario
—¿la viste abriéndose paso entre nadie?—.
Cuánta música en la espalda del norte
que nunca vimos al final de ese corredor
—lo intenté, tú lo sabes,
estuve intentándolo tanto tiempo—,
cuánto desamor, cuánta espera,
cuánta música
....................y tú sigues huyendo,
tú sigues corriendo hacia mí,
desde hace tanto tiempo.

Neil, qué asesino.

agosto 28, 2010

jueves, agosto 26, 2010

La hoguera

.
Espectros azulados
que conozco o temo o conmigo hierven
claman en la memoria.

Envueltos en la sombra de la ignorancia pura
hemos profanado, casi sin ira,
las tumbas del olvido.

Fue materia extenuada esta contemplación.

Todo es así: la misma pérdida
adelantándose, huellas abrasadas
y ciegos en la luz rodeados de abismos.

Aún estoy ardiendo.

agosto 26, 2010

martes, agosto 10, 2010

Cayendo en falso (revisited)

.
Esa copa de cristal ya fue escrita,
como también el sorbo,
su sabor brusco y frío
que condensa la niebla.

Y el rumor batido e ingrávido
de ese tren alejándose;
su asimétrica paz,
antes de dar a luz
un eco de silencio.

Y aquella soledad de los hoteles,
con sus catálogos de monumentos
ocultos entre anuncios
de tabernas y cabarets.

Una vez más
tropezamos con la noche impasible
apilando palabras y temores,
cuando sabemos que todo fue escrito,

cuando estar aquí, solo,
es un intento absurdo
de renunciar al peso
para caer en falso.

agosto 8, 2010

domingo, agosto 01, 2010

Inconcluso

A ti te buscaron en lo lejano,
en la fragilidad de la confianza,
donde las aguas encuentran la sed.
Convaleciente,
te tendías como un juguete roto,
muy adentro del ser y la conciencia.
Tú querías ser música de cámara,
la mezquina presencia
de un escondrijo
del todo y para nunca.
Pero llegó la intemperie,
el lugar donde el tiempo,
en cierto modo, cerró tus cadenas.
Y al fin el mundo, con su esbozo
de rueda exacta,
trazó sus horas de llanura
como si ya fuese el silencio.

Luego acaso, cuando amaine la vida,
deberás completar este poema.


julio 31, 2010

martes, julio 27, 2010

Sobredosis de blues

.
Extensión de tu ausencia
en el lento transitar de los días,
no puedo seguir arrastrando esta latitud
sobreviviendo de ti por ti mismo.

Paso las horas como centinela
alejado de su garita
entre insectos que, silenciosos, rondan
por esta cama —siempre deshecha desde entonces—
y sierpes que envenenan desde dentro.

Amo el nombre, el espacio
donde brillan las cosas,
el lugar en el que no pasa el tiempo
porque tú fuiste tacto
alguna vez.

Tal vez sea la magnitud infernal de este espacio sin ti.
Tal vez sea que tengo sobredosis de blues.

julio 24, 2010

jueves, julio 01, 2010

Más real

.
La habitación vacía,
la mesa y el frío en la lluvia,
ese perro cansado paseando de la mano de su amo,
los vestigios de ti.
.......................Tiempo de otoño
que años más tarde intentaré olvidar.

(Habla la ceniza mientras la sombra
nos adentra en el invierno estepario).

No estás, es cierto.
........................Nunca más estarás.

Pero este rastro que de ti aún queda,
la tristeza de esta lluvia en el mar
tras la ventana,

....................y esta fuga,
tal vez sean ahora más reales
que aquella voz,

la luz que nunca alumbrará
este poema.


julio 1, 2010.

sábado, junio 05, 2010

Escenas de un olvido

.
Estamos junto al mar
en una tarde de verano
—sabes que no es así—,
sobre la cama hay un embarcadero invisible.
Unos tigres reposan más allá del jardín
en una página que amarillea.
Nada es lo que parece.

Tú me dices que los hoteles
siempre te parecieron una sala de autopsias.
Yo sólo te hablo de versos perfectos,
de versos dados como eclipses,
de versos frágiles
amontonados desde nunca
porque siempre es muy pronto.

La noche está hecha para los amantes
—repite la canción—
y yo quería sacudirme el miedo,
ese miedo que, después de todo, pensamos
que alguna vez se agotará.

Deseas detener esa hemorragia
interminable, llegar a entender
por qué nunca sucede
que Ofelia se escape de los nenúfares.

Ya no supimos decir nada más.
No eran más que bocas llenas de bilis,
no eran más que tormentas en la tarde.
Nada podía salvarnos del frío.

Lentamente, cerca de nadie,
todavía alejado del invierno,
absurdamente solo
concluyo el día
mintiéndole a la noche con poemas.


junio 5, 2010

lunes, mayo 24, 2010

Otra vida

.
Cuando vuelves la vista una ciudad se apaga.

Lo mismo que un puente eres tú en la noche,
un mundo doblado sobre sí mismo
con fábricas extrañas como trenes de fuego;
una alerta, un río que se aleja
y hemos visto con peces transparentes
y un silencio de pájaros.

Hay un cuarto vacío dentro de ese hombre,
igual que unos cristales atravesando el alba
en la que Kurt Kobain se despereza
narcotizado
entre tinglados y buques azules
y un desván a lo lejos.

Hay un cuarto vacío,
un lugar donde no ser engullido
por la lluvia ácida de los años,
un bosque en ruinas
que nos indica al fin quiénes no somos,
que nos enseña
la forma de morir en un verso hacia el cielo.

Cuando vuelves la vista una hoguera se enciende.


mayo 21, 2010

lunes, abril 19, 2010

Seguimos fingiendo que esto es mentira



Después de tantos años, somos de aquí
sólo el aire denso de un laberinto,
vemos atardecer con los ojos cerrados,
escribimos en la pared un nombre,
una fecha y una historia
para finalmente no decir nada.
.
Después de tantos años
seguimos fingiendo que esto es mentira.

Te observo ahora en esa portada del cd
de McDonald y Giles
donde tú no estás, donde no soy nadie,
donde la música pregunta
si ella continúa pintando el mar
del mismo modo en el que
desde esa ventana del ala rota
y el árbol distante como tus ojos
seguimos fingiendo que no es así.

Quizá nunca sepamos dónde está la verdad
-esa orilla oculta a todos los mares-,
quizá nada de esto sea fingido
y yo regrese a casa, otra vez, en la noche
con las venas abiertas.

No sé qué más puedo decirte,
tal vez sólo que tú eres cada tarde
el nombre, sin adjetivos, el nombre
bajo la lluvia, veinte años antes de siempre.


abril 18, 2010

sábado, marzo 27, 2010

Todo lo que hemos olvidado

.
Las palabras tienen todo lo que hemos
olvidado
–dijiste–
pero hay silencios donde el pasado habita
y dibujar una nube en la palabra viernes
sabíamos que no nos libraría de la locura.

Qué extraños nos parecen ahora tantos verbos
que nunca declinamos,
qué extraña esta ciudad de pájaros y arena,
de cargueros que parten y árboles sin hojas
y lentos cafés en las tardes calmas.

Todo lo que hemos olvidado.

Seguramente ahora, en esta misma casa,
con el bagaje de tantas lámparas azules,
cuando todo parece alejarse de sí mismo,

mientras te escribo desde ese otro mundo
que nunca sabe lo que pasará,
....................................seguramente ahora,
no habría sido eso lo que dijeras.

Las palabras conocen todo, es cierto,
pero no saben nada de nosotros.


marzo 27, 2010

jueves, marzo 25, 2010

Este poema no existe

Este poema no existe pero lo estás leyendo,
y continúas porque hay palabras que te esperan
más
..................y más
.........................................abajo,
manojos de letras entre plástico y fotones
con los que es posible crear un mundo
como una rosa perfecta, o volver
a sentir el temblor de los cuentos de Andersen.
Nada de eso lo encontrarás aquí,
olvídate, confía en mí, no sigas,
este poema no existe aunque
se esté escribiendo,
y no puede terminar todavía
porque hay versos que buscan
el modo de decirte lo que tú ya conoces,
que conoces pero aun así deseas leer
porque, tal vez, atravesando estas líneas
vislumbres el reflejo de tu propia mirada
o inicies ese último camino,
el del incendio que despierte en ti
aquellos aromas ocultos.
Todo es mentira, pero da lo mismo,
que sea verdad o no es lo de menos,
siempre lo sospechaste,
y ahora te queda tan poco
que al fin sólo me resta repetirte
que este poema no existe,
que este poema nunca fue escrito
aunque lo hayas leído.



marzo 23, 2010

lunes, marzo 22, 2010

Aquellos rescoldos

Quedaban sólo unos rescoldos de la lluvia,
veíamos a través de la luz
espectros de formas cambiantes,
otoños de otras épocas.

Porque así es el brillo de otros días,
cuando menos lo esperamos acaba
por devolvernos
monstruos que creíamos enterrados.

No podíamos sospechar entonces
qué sería de nosotros al día siguiente
en otra ciudad, en otros reflejos.

Viajeros en un tren, igual que sierpes,
las estaciones fueron pasando.

Como las noticias de los periódicos
aquella tormenta también pasó
y la luz nueva nos dejó a cada uno más lejos,
a cada uno más cerca de otras noches.

A solas con mis nieves,
huyendo de los últimos jardines,
recompongo estos retales y pérdidas.

Una vez más escribo sobre luces y escombros
y atravieso las ruinas del papel
como en la madrugada siguen atravesándonos
aquellos rescoldos, estas cenizas.

marzo 22, 2010

sábado, marzo 20, 2010

Ojalá estuvieras aquí


                                                                       Wish You Were Here - Pink Floyd

Si me esperas, que no sea por esta música,
que no sea porque conozco las respuestas
a las preguntas que nunca formulaste,
que las canciones pasan y veinte años después
ya no somos esos gatos asustados por la luz
de un vehículo en la madrugada.
Si me esperas, que no sea porque conozco
la réplica a tu mirada sobre el infierno del día
cuando los pájaros cierran las sombras,
cuando la tormenta es fría y los ángeles marchan
y la noche parece para siempre.
No cierres ahora la puerta si me esperas,
no es nada personal, pero en ese incendio
yo ya no sé qué ideo atravesando calles
desconocidas.
..................Y aun sabiéndolo,
cómo desearía edificar otras luces,
otras nieblas en otras glorietas,
año tras año, acariciando haber olvidado
las luchas en las que no estuvimos
y los infiernos y cielos que no pudimos nombrar.
Pareciera como si alguien nos buscase despacio,
pero ninguna canción alumbra un día nuevo
y no sabemos en qué consiste volver
a ese lugar donde nunca estuvimos,
en qué consiste volver a ese sitio
en el que no supimos decir nada.
Si me esperas, que no sea por esta música.
Ojalá estuvieras aquí.

marzo 20, 2010.

viernes, marzo 12, 2010

Marea entre rocas


.
Aún te espero.

Sigo aquí, agazapado,
en este lado húmedo del mundo,
entre rocas y espuma y marea,
en este planeta de dioses breves
y de puentes donde nadie se para
a observar un río que ya no existe,
a solas con mis lobos,
temeroso del aire libre de las alturas,
todavía alcanzado por la luz
cambiante de la tarde y sus barajas.
No sé nada de otras noches o muertes,
nada más que no sea este agrupar
miserias y vocablos
sin ningún fundamento ni sentido,
y aun de esto poco sé.
............................Y sin embargo
marea entre algas vamos y volvemos
como un escalofrío traspasando la noche.
Y luego volvemos y vamos,
entre rocas marea,
empeñados en mantener el fuego
de un campamento al que ya nadie acude.

Hubo un río y música de peces en la tarde

y yo aún te espero.


marzo 12, 2010

domingo, febrero 21, 2010

Nada nuevo

A veces sólo piensas en marcharte,
no somos buenos para ti, te dices,
no merece la pena —te convences—
seguir dando vueltas
en esta puerta giratoria
donde nada se justifica ya
y en la que día a día te disecas.

Ahora sé —cuando somos de aquí
sólo el aire denso de un laberinto—
que tal vez sólo quede despedirnos;
pero en este camino por el que nadie pasa
vemos cruzar tus trenes, sabemos de tu luz
—esa luz clandestina, de nosotros,
del oro verde y el azul en tierra—.

No se trata de que por fin te vayas
o que decidas quedarte; se trata
de que intentemos un último acierto,
de que, de una vez, pretendamos
equivocarnos juntos.
Ya ves, no te propongo nada nuevo,
tan sólo dar otra oportunidad
a los amaneceres que vendrán
como el último, como el primer día.

febrero 21, 2010

sábado, enero 30, 2010

A veces también en la poesía

A veces también en la poesía
quisiéramos tener tan sólo un suelo,
un suelo como página donde dejar la nieve
y el estiércol de aquél
quien hoy muere o recuerda
o teje aquella sangre para nadie.

Se diría que el mar continúa en nosotros
como siempre. Y es por alguien, te dices,
y es por ello que sigues por aquí.

Y si, a pesar de todo, sin decir nada ya,
nos asomamos al hombre caído,
a todo aquello que quiso decir
con su silencio, o a golpes componemos
la criatura de un trazo más,
la inmensa criatura de una palabra
humillada, desdentada, nacida
y muerta, qué importa para quién o dónde

si eso nunca estará en la poesía.

enero 30, 2010

jueves, enero 28, 2010

La máscara



Como la vida avanza o nos detiene
estuve persiguiendo la reducción del verbo
a su noción de espacio último.
Esperaba entonces algo inmortal,
tal vez la revelación del silencio
o un recuerdo que no fuera común.

De todo aquello un día despertamos.
Sonámbulos junto a un precipicio,
descubrimos entonces
que hay una máscara
que cada día espera de nosotros
nuestra puesta en escena más absurda.

Palabras infestadas de botellas
lanzadas sin remite ni mensaje:
todo nuestro sentido es no tenerlo
y la certeza es un lugar que no transitamos.

Y así vamos dilapidando etapas
junto a la otra versión de ti que nunca escribiste,
tratando en vano que la muerte teja su trama
y no la teja.


enero 28, 2010

lunes, enero 11, 2010

Unos acordes de blues


                      Fade Into You - Mazzy Star

El frío traspasa el alma de los ventanales.
Tiene la mañana sabor a cielo enjaulado
y a silencio de musgo.
Y en el desorden de pensar en ti
—campanas de humo urgente y laberintos
y alcohol de adolescencia—
desciendo lentamente hacia ningún lugar
acompañado por unos acordes de blues
con los que Mazzy Star se atreve:
algún tipo de oscuridad
en su melancolía más infiel.

Hoy los relojes saben en primera persona
que todo huye despacio y minuciosamente
hacia su última avería.
Hoy basta un recuerdo para volver,
para saber de derrotas y melodías grises.

Alguna vez desertaremos de estos lugares,
renunciaremos a este futuro de antifaz
y nos decidiremos a convivir con el peligro.
Entonces no podremos detenernos,
ni esperar a que alguien nos acompañe.
Por una vez diremos que estuvimos aquí.

Alguna vez desertaremos de estos lugares
y proclamaremos que estamos vivos
a pesar de tener la certidumbre
de que nada podrá salvarnos.


enero 9, 2010

martes, diciembre 29, 2009

Diciembre

Trenes que nos seducen en la noche,
luces sobre los árboles, interminables colas
y unas pocas palabras que nos mantienen vivos.
Diciembre es una casa que no espera visita,
una casa donde el frío penetra
cualquier recoveco de la memoria.

Seguimos por aquí para otros asuntos
y por si acaso,
..................aunque en ocasiones
uno no sepa cómo pasar página.
Y en esta dinámica de fluídos
en la que va convirtiéndose todo,
todo es ya fantasmal, imaginario velo,
tercas ficciones de violín y muerte.

Es sabido que este ahora y aquí,
este asunto de signos y mentiras,
tiene una ruleta entre sus raíces,
que imitamos palabras de interiores
que no son nuestros
y que, de tanto imitar, terminamos
trazando garabatos, tristes caricaturas
de lo que alguna vez pudimos ser
entre puñales y rostros azules.

Diciembre termina como si nada,
inocente como la empuñadura
de un revólver, culpable igual que un nombre,
tan inextinguible como el dolor,
tan raro como no morir de vida.

Nadie nos advirtió sobre la lentitud de esta ruleta.

diciembre 29, 2009

martes, noviembre 24, 2009

Tratado de nocturnidades



Vuelvo aquí, presuntuoso, con las manos forzadas
y la garganta seca de comienzos culpables,
subjuntivo y ubicuo como la noche,
como quien nunca estuvo,
como si aún fuera posible desparramarnos,
nombrarte en una palabra imposible,
caminar todo el mapa del deseo
entre pergaminos y ambigüedades
apelando a un fracaso más.

Igual que se regresa cuando nada nos queda
vuelvo aquí, entre palabras y lunas,
traspapelado, susurrando
estos gestos grotescos y a destiempo,
sabiendo que nada quedará indemne
entre nosotros.

Subjuntivo y a destiempo vuelvo aquí.
He sobrevivido para volver.
Nuestro puede ser un nombre o una casa,
tal vez también lo sea
este dolor que inventariamos
entre dos silencios desconocidos.


noviembre 19, 2009