miércoles, febrero 26, 2014

Que tú y yo no sepamos existirnos.


Cuando recuerdes aquellas palabras
y necesites aire entre cajones
y me busques con hambre de pasado
entre los muertos de la noche,
como cuando el misterio sujetaba el futuro,
e inútilmente rebusques
(conjurado el destino, invitada la sombra)
entre vacíos
y costumbres antiguas.

Será seguramente entonces,
con el escenario perfecto
de un cielo sin rutinas, ni domingos
dudosos. La realidad
será similar al nombre de un guiño
y al verso de una corbata perdida
en el ropero.

Aquellas palabras del frío
que todavía quieren invocarnos
traerán una redención absurda,
la presencia oculta en la almohada
de un rastro que no existe,
las horas detenidas de un reloj nocturno,
un silencioso gato que salta y atrapa su presa.

Y tú espectador
                              y tú presa
                                                    indiferente.


febrero 26, 2014

jueves, agosto 08, 2013

Mientras se espera vivir

Mientras se espera vivir, la vida pasa (Séneca)

Modelados por el curso del río,
al otro lado del amor,
en el litoral de la noche y el desamparo de los años
que ya no cesan,
a tientas, aplazamos el final de la historia
que un día nos pareció inexpugnable.

Perseguimos el humo y perdimos la puerta.
Hastiados acaso, ya no buscamos
fuerzas que agitasen nuestras palabras.

Tenaces, envenenamos el sueño.

Fragilidad estúpida de la contemplación,
tal vez sea soberbia o egoísmo
escribir un poema con tan escasos mimbres
mientras espero vivir -mientras aún espero
vivir-, aunque esta tarde me pregunte
si podría hacer algo para no recordarte.

Perdóname, tan sólo quise dejar constancia
de mi derrota,
de esta alerta de pretérito fuerte,
de este acaso de brumas y barruntos
sin antídoto, todo cuanto
nos llevó a esta escombrera.

agosto 8, 2013


domingo, mayo 19, 2013

Comunión










Yo no soy lo que mis palabras
dicen en ti. No habito
donde el silencio repite mi voz
y los cuentos se hacen rincones
oscuros para nadie.

No sé nombrarte.
                           Y, sin embargo,
la noche todavía espera
que esta unión se haga cuerpo,
una misma pisada, olvido
de la humillación de buscar
un sitio inexistente.

mayo 19, 2013

sábado, abril 27, 2013

Más felices


No es a ti a quien escribo
                                        cuando estoy escribiéndote
—¿a quién, entonces, convoca esta voz?,
un blog, un título, “quienes no leen
son más felices”,
la verdad asumida al fin
tan sólo una línea más arriba
de todos mis rastros y derrotas,
lugares que perviven
junto al antiguo orden del alfabeto.

La mirada perpleja
repasando antiguos castillos,
el sabor acre de aquellas excusas,
de la vida alejada de las hadas,
alguien que dejó una ventana abierta:
lo que queda después de olvidarte.

Sólo así regresamos,
a fuerza de olvido, sólo así,
en el reducto último,
endecasílabo dolor
que nos invade una vez más.

Pero no, Joz,
Permíteme desconocido amigo
corregirte una palabra tan sólo:

quienes no escriben
son más felices.

abril 2013


sábado, septiembre 22, 2012

Hacia ningún lugar


Pretendíamos detener el miedo
igual que una isla, lloviendo en nosotros,
conociendo hasta el cansancio las letras
de otros locos sin escrúpulos.

Hastiados de ser el que decíamos,
pretendíamos llegar a decir
en una suerte de delirio insomne
huyendo de nosotros mismos.

Pretendíamos ser en otros ojos,
mientras fingíamos, sin saber muy bien
qué hacer con tantos rastros por venir
hacia ningún lugar.

Dejar a un lado el miedo, eso pretendíamos,
poder conjurar, a espaldas del mundo,
el débil resplandor de nuestro encantamiento.

Y salvarnos así, acallando las tardes
al lado de nadie, asombrados
por un incendio absurdo
que parecía querer consumirnos.

Posiblemente -es cierto- hubiera algo más,
pero hay quien dice
que todo termina arrugado y sucio
y que tal vez lo que más nos defina
sea
                 aquello que no hicimos.


septiembre 22, 2012

miércoles, abril 04, 2012

Gente a la fuga


Has venido a decirme que hay palabras
lentas como un jardín nocturno
y relojes extraños e implacables
como un camión sin luces en la noche,
has venido y me hablas de nubes imposibles
erigidas por el viento y la luz,
de ciudades pausadas en sus árboles
y lugares donde la vista
se prodiga como una enredadera.

Como el modo en que quedarse sería
pronunciar el vocablo que formula la muerte,
has venido a decirme palabras sin sentido,
metáforas que ya no pueden engañarnos.

Sabemos de la duración de una estatua,
las hemos visto, nos han recordado
todas las guerras que perdimos,
intermitentemente hemos odiado y amado,
disfrutado y sufrido.

Como avaros perseguimos quimeras,
edificios con tripas de papel
que almacenamos
en estantes inalcanzables.

Somos -siempre lo fuimos-
gente a la fuga,
una herida imposible de cerrar
que malgasta su tiempo transitando
el lugar donde acuden los ciervos moribundos.

Abandonemos, pues, esta tierra baldía
de palabras y escritos sin memoria.

De nada sirven unos versos.


abril 3, 2012

miércoles, febrero 22, 2012

Mirando hacia atrás sin ira

.
Creí haberte visto
en la comedia divina de Dante
haciéndote pedazos haciéndonos sufrir,
haciéndote sufrir haciéndonos pedazos.

Por no verte así nunca más
mordería a caricias tus fantasmas
y sus abismos,
pero entonces soy tan pequeño,
pero entonces consigues hacerme tan pequeño.

Un momento de muerte
son muchos años,
y yo no sé dejar de ir cuando me llamas
y yo no sé dejar de huir cuando te veo.

Qué frío y qué áspero se vuelve nuestro abrigo
cuando la mente es una expectativa
de desahucio inminente,
y son tan difíciles las medidas preventivas
y es tan mágico el poder del terror.

Creí haberte visto,
sufrías haciendo sufrir

y no encuentro manera de evitarlo.


febrero 22, 2012

sábado, febrero 04, 2012

De meteorologías y ascensores


Saber únicamente de calles, poetas y ciudades,
morar entre incandescentes estatuas,
hablar del tiempo por venir, acaso
como una excusa de meteorología y ascensor,
regresar a las horas de un Cohen
a finales de su confeso diciembre,
aprender a tragar a pequeños sorbos
la inmundicia que insiste en conocernos;
sabernos de un día que no llegó,
de una casa de nadie y una boca inasible,
de la tesis de los tubos catódicos
y los ciegos guiando a los videntes.
Tareas absurdas,
excusas para seguir horadando el vacío
mientras despiertas y saludas
injustificadamente a la realidad,
al mudo resplandor
de la cara oculta de la pantalla
y al impulso de las sílabas huérfanas.


febrero 4, 2012

sábado, enero 21, 2012

Canción olvidada

Si pudiera sostenerte ahora,
si ahora fuera entonces
y no siempre fuera diciembre
con su cielo de árbol consumido.
Si las horas no estuvieran vacías
y pudiera desconocerme
y mis zapatos no me llevasen ya
a ninguna parte.
Si pudiera sostenerte ahora,
si al fin no fueras
más que otro diamante caído
en la basura de la primavera.

Debemos confiar en lo que no conocemos
—me decías, y hacía frío y era diciembre—,
debiéramos ser siempre un dedo apuntándonos,
—continuabas diciendo—. Pero ahora
cuando la noche
nos lleva a espaldas del paraíso
y todo corre más y más deprisa
y yo no puedo dejar de perder
lo que una y otra vez perdí,
mientras te veo sonriendo a nadie,
alejándote de lo que un día conquistamos
interpretando aquellas melodías
al unísono,
mientras te veo, e intento olvidar
aquellas canciones que ahora cantas
para mí tan amablemente,
...................en esta noche
en la que hace frío y es enero
y tú no estás.


enero 21, 2012

martes, enero 10, 2012

Nocturno

.
Trajina con el viento en la ventana el agua.
La luz de la noche persigue sombras
movedizas por el techado.
Sobre el cristal
las gotas dibujan meditaciones.

Desde la cama observo esa danza agitada
—mañana será resaca, volver
a la temida hora de no saberte—.

Una vez más
los inviernos, implacables, nos traen
a la memoria otras ventanas,
otros dibujos de las mismas gotas,
estratos que acaban siendo más tú
que la banalidad que ahora nos refleja.

Eran otras las penumbras de entonces
—más frías, más humildes—,
otras las fuerzas que nos atraían
a pesar de la lluvia y los cristales.

En la inercia de nuestra derrota contra el tiempo
definitivamente
nada parece ya para nosotros.

enero 2, 2012

jueves, diciembre 15, 2011

Solitary man

                                                                             Solitary Man - Neil Diamond

Melinda nunca fue mía; tampoco
de Jim, aunque retozase con ella
una calurosa noche de agosto.
Tampoco Sue murió de amor por mí,
y aunque parezca absurdo
unir a ese otro Neil con los Zeppelin,
la canción permanece igual
mientras tú eres cada vez más distinto.

El hombre solitario somos todos
los que creímos poseer a Sue,
los que pensamos una vez que siempre
habría una música y una Melinda
por quien no lamentar nuestros fracasos.

Melinda era del aire y de los árboles
y las abejas, como Sue,
y nosotros no nos encontraremos
en un tema perdido en un vídeo
de baja calidad,
ni seremos otra cosa distinta
que la que siempre fuimos
hartos ya de seguir aquí
atravesando calles que no existen.


diciembre 15, 2011

domingo, noviembre 27, 2011

Aquel fuego


Me dices que la vida
es injusta, injusta como la muerte
o las armas de un asesino
o ese fuego que devastó el bosque.

A veces las cosas no son como querríamos,
a veces abril nunca viene,

pero esa es tu verdad,
la verdad de encontrarte aquí,
la verdad de relajar la mirada
hasta que todo desaparece o se hace doble
y entonces niegas
todo aquello que es cuna
o poema rimado.

La vida es injusta,
pero esa es la rendición
en la que pones tus cartas en juego,
el caballo del sueño; acaso aquello
que te impide incendiarte.

Me dices de la vida y de sus atentados
y me hablas de bosques y de fuegos

y yo me pregunto qué fue
del fuego, de ese fuego
que devastó
................aquel bosque.



noviembre 27, 2011

domingo, octubre 23, 2011

Tam-tam

Lo mismo que los muebles
en un cuarto trastero,
igual que las gaviotas
tras los barcos de pesca,
persiste el otoño como solía
antes, como si aún fuera posible
entrar ahora en otra casa
distinta, y de esa forma,
desorientados y tambaleantes,
pudiéramos aventurarnos
a envenenar un último poema.

Persiste también esta gravedad,
este seguir aquí y ahora
cosidos a la materia del orbe,
disolviéndonos a tientas, latiendo
muertos; himno silente de la muerte
que tiene aún algo encendido
para decir la noche

cuando todas las palabras
se arrastran, sin excusas,
en el confín del papel y la pluma
y agazapado —sombra que discute,
himno silente de la vida—
con tu pequeño atrio envuelto en celofán
desciendes, campana, sin atreverte
siquiera a horadar la arena.

Como solía, persiste el otoño.

En el radar se anuncia otro verso vacío.

El corazón es un tambor de guerra
en la noche africana.


octubre 12, 2011

domingo, julio 31, 2011

Romeo y Julián

Romeo ama a Julián
en la plaza mayor de Munich,
y tú me dices “¿por qué no Romea
a Julieta?
”. También que, realmente,
en alemán se dice Miunchen,
o algo parecido,
—nunca fui bueno para los idiomas—.

Mientras suena la música
me entretengo mirando alrededor:
la sombra de las estatuas, el escenario
—parecido a un gran desierto luminoso—,
los cristales del suelo
y la coronación de miss dragqueen.

Nadie sabe de Rilke en esta noche.

Inevitablemente llueve, llueve
y todo parece desconocido,
tan desconocido como tú mismo
cuando la huida no es un medio último
para volver.

Romeo ama a Julián es una punto-com,
un lugar donde las gaviotas
no anidan, un lugar donde este mundo escribe
palabras sin misterio.

Mi casa se encuentra entre el día y el sueño
—nos dejó escrito Rilke—.

Tal vez no haya misterios que merezca la pena
desentrañar:

todo lo que realmente posees
cabe en una maleta,

y ya sabes que los de Ryanair
te machacan
por un kilo de más.

julio 31, 2011

domingo, julio 03, 2011

Teoría inexacta (epílogo)

.
Todos nosotros quisimos un rastro
de cometas, algo que recordar
cuando llegase el duro invierno.
Tal vez tan sólo pretendíamos un abrigo
con el que cobijarnos de las horas
mientras el lobo merodeaba nuestro hogar
y la lámpara nos mostraba el límite
de nuestra demolición más absurda.

A golpe de sílabas y misterios
fuimos pasado y prodigio intentando
conquistar un poso de eternidad.

Aquello era la huida de nadie,
la huella que antes fue parte del bosque
como lo son el silencio o la nieve.

Luego el cansancio y la lluvia que sigue,
alguien que tratará de recordar
las razones para seguir sintiendo
lo que sabemos ya perdido,
restos de una sed que no cree en nada.

Por eso aquí no hablamos de tu ausencia,
por eso venimos de la inacción
y llegamos al tedio de este fingimiento.

Detrás de todos nosotros hay una ciudad
................................................ en ruinas,
una pared levantada palabra a palabra
donde se hace difícil seguir imaginando
la luna sobre la plata del río
o a dos desconocidos que se besan.

Todos nosotros quisimos un rastro.

Si nunca fue posible la victoria,
..................................... triunfantes
caminaremos hacia la derrota.

julio 3, 2011

martes, mayo 17, 2011

Quién o qué aquí


.
Pregunto
qué no me sobra;
quién habita lo posible en mí
y vuelca en el aire un muro intangible;
quién aquí me vacía;
de dónde esta morada hostil
que una y otra vez me incita a pronunciar
la infinita vastedad de tu nombre.

Toco este dolor frío, escucho
—ya sin barandas— aquel metal quizá silencio
a destajo del vértigo de saberte no mía.
Escucho y toco y pregunto,
y vuelvo a preguntar
—ya sabes, sólo entiendo de preguntas
y labios que reclaman otros abecedarios—,

qué no me sobra,
.....................quién aquí
...................................vacío.

mayo 9, 2011

sábado, marzo 26, 2011

Nada puede explicarnos



Viniste a mí,
...............desde lejos viniste,
inútilmente concedida
por una pasión que Alguien
decidió hacer sueño consciente.

Desde lejos te fuiste,
larguísima derrota
que aún siente y sueña y ama
desesperadamente en esta noche
en la que ya sólo importa ofrecer
un gesto,
una ficción que irrumpa entre nosotros
burlándose del dolor autoinfligido

mientras sigue el misterio
y todo en mí termina
sobre tu infinito río de adioses.

marzo 26, 2011

sábado, enero 22, 2011

Un crimen en busca de autor

Sigo buscando palabras que digan
el verano y la lluvia.

Lo mismo que la sintaxis distante
que todos somos observando el mar,
donde todo es comienzo y término,
igual que la suma de todas esas derrotas
que acopiamos tan minuciosamente
en este desorden que nunca sabrá explicarnos,

sigo buscando palabras que digan.

Hay jugadores que atraviesan
el dolor suponiéndose culpables,
suicidios que nunca serán escritos,
últimas bazas por jugar
aunque ya no nos queden triunfos.

Y aun así,
sigo buscando palabras que digan,
que digan cosas como
antes de conocerte ya te amaba, o
un cuerpo es un almacén de pasado,

palabras que te nombren,

las palabras que tienen tu sonido.


enero 22, 2011

jueves, diciembre 09, 2010

Hailsham


.
Quema esta mansedumbre
de alegre campiña y bosques benévolos,
de suaves tertulias e intimidades
adolescentes y tardes en las que pretendíamos
que el amor nos diera una prórroga.

Duele este no aguardar ningún regreso
cuando sabemos que todo es urgente,
cuando sólo queda una certidumbre
cada vez más cercana.

Allí nos sabíamos especiales,
esencia de la humanidad
...............................y por ello inhumanos,
monstruos que envenenan los sueños
de nuestros dioses.

Da miedo que la luz de los quirófanos
no nos resulte extraña,
o que nos hayamos acostumbrado
a esa forma en la que nos finalizan
como corderos silenciosos.

Cuesta seguir aquí sabiendo
que no hay esperanza en esta espera,
ni salvación posible ni explicación del mundo,
sólo extinción y aceptación estoica.

Todos provenimos de un Hailsham
al que nos es imposible volver;
todos llamamos vida a este simulacro,
mientras fluimos en un perfecto orden
dejando que el transcurrir de las cosas nos guíe
hasta que, al fin,
rastrojos agrupados por el viento,
quedamos atrapados en cualquier alambrada.

Quizá también yo estoy buscando Hailsham.


diciembre 8, 2010

sábado, noviembre 06, 2010

Cuando quiero saber de mí te escribo


Detrás de la montaña hay una cordillera
y tras la cordillera
un oficio difunto despojado de arcanos,
ese oficio que es ella conmigo encarcelada,
el rastro por venir que no cesa de herirnos.

Es ella con el frío, es el trofeo
del invierno y los hilos que vuelven
a su sitio de origen.

Ha de ser así, no como quisimos,
ya no quedan deseos
y yo debo salvar los dientes de la noche.

De ese aire preso, de esa infancia,
de ese orden de muros y susurros
hay tanto de nosotros como de la locura.

Sucede que nos hemos vuelto huraños,
que son escarchas las alternativas
y aún son los cincuenta.

Te juro que no hay soberbia tras estos escombros,
que tan sólo quiero saber de mí, ahora que
los que nos dieron la vida partieron.


noviembre 6, 2010

domingo, octubre 24, 2010

La forma de un rastro

Trato de expresar la forma de un rastro,
de las brasas antes del fuego
y una vigilia que hicimos leyenda.

Estas no son las páginas que quisimos contar,
ni estas sensaciones son parecidas
a la plenitud absoluta
que intuimos aquella primera vez.

Tal vez sea estúpido intentar nada,
seguir aquí en este no estar nunca
y ser, seguir siendo, geometría
imperturbable,
integral de todas las derivadas.

Trato de expresar la forma de un rastro,
de todo el desorden de papeles
en el que convertimos nuestra vida.

Algo de este decir incomprensible
será nuestra orgullosa y triste herencia.

Me pregunto si hoy, aquí, ahora,
hay razón para seguir intentándolo.

octubre 24, 2010

viernes, septiembre 17, 2010

Desapareces

Vamos viajando, satisfechos,
vivaces, lánguidos,
saludando la espalda del otoño
con la sonrisa casi indispensable
para engañar al mar
.........................y su silencio.

Todo va bien, no podemos quejarnos;
bajo este inmenso sol en retirada,
alejados de la gloriosa tarde
de nada tenemos que arrepentirnos.
Aún podemos ser felices.

Y pese a todo,
—todavía como una tempestad
incurable y nueva que no sucede—
todo nos lleva a un ir y venir sin sentido,
repitiendo la historia,
sabiéndonos inertes, casi muertos
y abandonados en campos extraños.

Ah de nuestras radiantes caras,
nuestra alegría del camino
por el camino.
...................Ah de nosotros,
tú y yo en el incesante temporal.
....................................... Tú y yo
y tú
.....desapareciendo en la lluvia,
dejándome aquí, una vez más,
en el quicio de esta noche cisterna.


septiembre 12, 2010

sábado, agosto 28, 2010

El asesino



He estado volando hacia mares inexistentes,
entonando melodías prestadas.
Hay demasiadas cosas
que parece imposible encontrar en una canción
y tú sabes que no podemos seguir viajando
sobre sonidos de guitarra y luto,
atravesando piedras que marcan las distancias
en las que nunca avistamos la luz.

Posiblemente
fuera una casualidad encontrarte,
—todo el mundo sabe que ya hace tiempo
que aquella estrella se extinguió—,
posiblemente
fue una fatalidad escuchar a Neil Young
con sus alas de roca y la luna en cuarto menguante
y su rastro secándose en la voz de aquel cielo
en un intento de alejarme del peligro de aquellos ojos,
dejando constancia que ya no había
casa alguna esperándonos
al término de nuestra marcha.

Mientras me observas volando perdido,
sin ti, bajo la espada de estos versos,
me pregunto en qué verso podría yo guardar
algo de aquella música,
esa música que hierve en las lunas de Ontario
—¿la viste abriéndose paso entre nadie?—.
Cuánta música en la espalda del norte
que nunca vimos al final de ese corredor
—lo intenté, tú lo sabes,
estuve intentándolo tanto tiempo—,
cuánto desamor, cuánta espera,
cuánta música
....................y tú sigues huyendo,
tú sigues corriendo hacia mí,
desde hace tanto tiempo.

Neil, qué asesino.

agosto 28, 2010

jueves, agosto 26, 2010

La hoguera

.
Espectros azulados
que conozco o temo o conmigo hierven
claman en la memoria.

Envueltos en la sombra de la ignorancia pura
hemos profanado, casi sin ira,
las tumbas del olvido.

Fue materia extenuada esta contemplación.

Todo es así: la misma pérdida
adelantándose, huellas abrasadas
y ciegos en la luz rodeados de abismos.

Aún estoy ardiendo.

agosto 26, 2010

martes, agosto 10, 2010

Cayendo en falso (revisited)

.
Esa copa de cristal ya fue escrita,
como también el sorbo,
su sabor brusco y frío
que condensa la niebla.

Y el rumor batido e ingrávido
de ese tren alejándose;
su asimétrica paz,
antes de dar a luz
un eco de silencio.

Y aquella soledad de los hoteles,
con sus catálogos de monumentos
ocultos entre anuncios
de tabernas y cabarets.

Una vez más
tropezamos con la noche impasible
apilando palabras y temores,
cuando sabemos que todo fue escrito,

cuando estar aquí, solo,
es un intento absurdo
de renunciar al peso
para caer en falso.

agosto 8, 2010

domingo, agosto 01, 2010

Inconcluso

A ti te buscaron en lo lejano,
en la fragilidad de la confianza,
donde las aguas encuentran la sed.
Convaleciente,
te tendías como un juguete roto,
muy adentro del ser y la conciencia.
Tú querías ser música de cámara,
la mezquina presencia
de un escondrijo
del todo y para nunca.
Pero llegó la intemperie,
el lugar donde el tiempo,
en cierto modo, cerró tus cadenas.
Y al fin el mundo, con su esbozo
de rueda exacta,
trazó sus horas de llanura
como si ya fuese el silencio.

Luego acaso, cuando amaine la vida,
deberás completar este poema.


julio 31, 2010

martes, julio 27, 2010

Sobredosis de blues

.
Extensión de tu ausencia
en el lento transitar de los días,
no puedo seguir arrastrando esta latitud
sobreviviendo de ti por ti mismo.

Paso las horas como centinela
alejado de su garita
entre insectos que, silenciosos, rondan
por esta cama —siempre deshecha desde entonces—
y sierpes que envenenan desde dentro.

Amo el nombre, el espacio
donde brillan las cosas,
el lugar en el que no pasa el tiempo
porque tú fuiste tacto
alguna vez.

Tal vez sea la magnitud infernal de este espacio sin ti.
Tal vez sea que tengo sobredosis de blues.

julio 24, 2010

jueves, julio 01, 2010

Más real

.
La habitación vacía,
la mesa y el frío en la lluvia,
ese perro cansado paseando de la mano de su amo,
los vestigios de ti.
.......................Tiempo de otoño
que años más tarde intentaré olvidar.

(Habla la ceniza mientras la sombra
nos adentra en el invierno estepario).

No estás, es cierto.
........................Nunca más estarás.

Pero este rastro que de ti aún queda,
la tristeza de esta lluvia en el mar
tras la ventana,

....................y esta fuga,
tal vez sean ahora más reales
que aquella voz,

la luz que nunca alumbrará
este poema.


julio 1, 2010.

sábado, junio 05, 2010

Escenas de un olvido

.
Estamos junto al mar
en una tarde de verano
—sabes que no es así—,
sobre la cama hay un embarcadero invisible.
Unos tigres reposan más allá del jardín
en una página que amarillea.
Nada es lo que parece.

Tú me dices que los hoteles
siempre te parecieron una sala de autopsias.
Yo sólo te hablo de versos perfectos,
de versos dados como eclipses,
de versos frágiles
amontonados desde nunca
porque siempre es muy pronto.

La noche está hecha para los amantes
—repite la canción—
y yo quería sacudirme el miedo,
ese miedo que, después de todo, pensamos
que alguna vez se agotará.

Deseas detener esa hemorragia
interminable, llegar a entender
por qué nunca sucede
que Ofelia se escape de los nenúfares.

Ya no supimos decir nada más.
No eran más que bocas llenas de bilis,
no eran más que tormentas en la tarde.
Nada podía salvarnos del frío.

Lentamente, cerca de nadie,
todavía alejado del invierno,
absurdamente solo
concluyo el día
mintiéndole a la noche con poemas.


junio 5, 2010

lunes, mayo 24, 2010

Otra vida

.
Cuando vuelves la vista una ciudad se apaga.

Lo mismo que un puente eres tú en la noche,
un mundo doblado sobre sí mismo
con fábricas extrañas como trenes de fuego;
una alerta, un río que se aleja
y hemos visto con peces transparentes
y un silencio de pájaros.

Hay un cuarto vacío dentro de ese hombre,
igual que unos cristales atravesando el alba
en la que Kurt Kobain se despereza
narcotizado
entre tinglados y buques azules
y un desván a lo lejos.

Hay un cuarto vacío,
un lugar donde no ser engullido
por la lluvia ácida de los años,
un bosque en ruinas
que nos indica al fin quiénes no somos,
que nos enseña
la forma de morir en un verso hacia el cielo.

Cuando vuelves la vista una hoguera se enciende.


mayo 21, 2010

lunes, abril 19, 2010

Seguimos fingiendo que esto es mentira



Después de tantos años, somos de aquí
sólo el aire denso de un laberinto,
vemos atardecer con los ojos cerrados,
escribimos en la pared un nombre,
una fecha y una historia
para finalmente no decir nada.
.
Después de tantos años
seguimos fingiendo que esto es mentira.

Te observo ahora en esa portada del cd
de McDonald y Giles
donde tú no estás, donde no soy nadie,
donde la música pregunta
si ella continúa pintando el mar
del mismo modo en el que
desde esa ventana del ala rota
y el árbol distante como tus ojos
seguimos fingiendo que no es así.

Quizá nunca sepamos dónde está la verdad
-esa orilla oculta a todos los mares-,
quizá nada de esto sea fingido
y yo regrese a casa, otra vez, en la noche
con las venas abiertas.

No sé qué más puedo decirte,
tal vez sólo que tú eres cada tarde
el nombre, sin adjetivos, el nombre
bajo la lluvia, veinte años antes de siempre.


abril 18, 2010

sábado, marzo 27, 2010

Todo lo que hemos olvidado

.
Las palabras tienen todo lo que hemos
olvidado
–dijiste–
pero hay silencios donde el pasado habita
y dibujar una nube en la palabra viernes
sabíamos que no nos libraría de la locura.

Qué extraños nos parecen ahora tantos verbos
que nunca declinamos,
qué extraña esta ciudad de pájaros y arena,
de cargueros que parten y árboles sin hojas
y lentos cafés en las tardes calmas.

Todo lo que hemos olvidado.

Seguramente ahora, en esta misma casa,
con el bagaje de tantas lámparas azules,
cuando todo parece alejarse de sí mismo,

mientras te escribo desde ese otro mundo
que nunca sabe lo que pasará,
....................................seguramente ahora,
no habría sido eso lo que dijeras.

Las palabras conocen todo, es cierto,
pero no saben nada de nosotros.


marzo 27, 2010

jueves, marzo 25, 2010

Este poema no existe

Este poema no existe pero lo estás leyendo,
y continúas porque hay palabras que te esperan
más
..................y más
.........................................abajo,
manojos de letras entre plástico y fotones
con los que es posible crear un mundo
como una rosa perfecta, o volver
a sentir el temblor de los cuentos de Andersen.
Nada de eso lo encontrarás aquí,
olvídate, confía en mí, no sigas,
este poema no existe aunque
se esté escribiendo,
y no puede terminar todavía
porque hay versos que buscan
el modo de decirte lo que tú ya conoces,
que conoces pero aun así deseas leer
porque, tal vez, atravesando estas líneas
vislumbres el reflejo de tu propia mirada
o inicies ese último camino,
el del incendio que despierte en ti
aquellos aromas ocultos.
Todo es mentira, pero da lo mismo,
que sea verdad o no es lo de menos,
siempre lo sospechaste,
y ahora te queda tan poco
que al fin sólo me resta repetirte
que este poema no existe,
que este poema nunca fue escrito
aunque lo hayas leído.



marzo 23, 2010

lunes, marzo 22, 2010

Aquellos rescoldos

Quedaban sólo unos rescoldos de la lluvia,
veíamos a través de la luz
espectros de formas cambiantes,
otoños de otras épocas.

Porque así es el brillo de otros días,
cuando menos lo esperamos acaba
por devolvernos
monstruos que creíamos enterrados.

No podíamos sospechar entonces
qué sería de nosotros al día siguiente
en otra ciudad, en otros reflejos.

Viajeros en un tren, igual que sierpes,
las estaciones fueron pasando.

Como las noticias de los periódicos
aquella tormenta también pasó
y la luz nueva nos dejó a cada uno más lejos,
a cada uno más cerca de otras noches.

A solas con mis nieves,
huyendo de los últimos jardines,
recompongo estos retales y pérdidas.

Una vez más escribo sobre luces y escombros
y atravieso las ruinas del papel
como en la madrugada siguen atravesándonos
aquellos rescoldos, estas cenizas.

marzo 22, 2010

sábado, marzo 20, 2010

Ojalá estuvieras aquí


                                                                       Wish You Were Here - Pink Floyd

Si me esperas, que no sea por esta música,
que no sea porque conozco las respuestas
a las preguntas que nunca formulaste,
que las canciones pasan y veinte años después
ya no somos esos gatos asustados por la luz
de un vehículo en la madrugada.
Si me esperas, que no sea porque conozco
la réplica a tu mirada sobre el infierno del día
cuando los pájaros cierran las sombras,
cuando la tormenta es fría y los ángeles marchan
y la noche parece para siempre.
No cierres ahora la puerta si me esperas,
no es nada personal, pero en ese incendio
yo ya no sé qué ideo atravesando calles
desconocidas.
..................Y aun sabiéndolo,
cómo desearía edificar otras luces,
otras nieblas en otras glorietas,
año tras año, acariciando haber olvidado
las luchas en las que no estuvimos
y los infiernos y cielos que no pudimos nombrar.
Pareciera como si alguien nos buscase despacio,
pero ninguna canción alumbra un día nuevo
y no sabemos en qué consiste volver
a ese lugar donde nunca estuvimos,
en qué consiste volver a ese sitio
en el que no supimos decir nada.
Si me esperas, que no sea por esta música.
Ojalá estuvieras aquí.

marzo 20, 2010.

viernes, marzo 12, 2010

Marea entre rocas


.
Aún te espero.

Sigo aquí, agazapado,
en este lado húmedo del mundo,
entre rocas y espuma y marea,
en este planeta de dioses breves
y de puentes donde nadie se para
a observar un río que ya no existe,
a solas con mis lobos,
temeroso del aire libre de las alturas,
todavía alcanzado por la luz
cambiante de la tarde y sus barajas.
No sé nada de otras noches o muertes,
nada más que no sea este agrupar
miserias y vocablos
sin ningún fundamento ni sentido,
y aun de esto poco sé.
............................Y sin embargo
marea entre algas vamos y volvemos
como un escalofrío traspasando la noche.
Y luego volvemos y vamos,
entre rocas marea,
empeñados en mantener el fuego
de un campamento al que ya nadie acude.

Hubo un río y música de peces en la tarde

y yo aún te espero.


marzo 12, 2010

domingo, febrero 21, 2010

Nada nuevo

A veces sólo piensas en marcharte,
no somos buenos para ti, te dices,
no merece la pena —te convences—
seguir dando vueltas
en esta puerta giratoria
donde nada se justifica ya
y en la que día a día te disecas.

Ahora sé —cuando somos de aquí
sólo el aire denso de un laberinto—
que tal vez sólo quede despedirnos;
pero en este camino por el que nadie pasa
vemos cruzar tus trenes, sabemos de tu luz
—esa luz clandestina, de nosotros,
del oro verde y el azul en tierra—.

No se trata de que por fin te vayas
o que decidas quedarte; se trata
de que intentemos un último acierto,
de que, de una vez, pretendamos
equivocarnos juntos.
Ya ves, no te propongo nada nuevo,
tan sólo dar otra oportunidad
a los amaneceres que vendrán
como el último, como el primer día.

febrero 21, 2010

sábado, enero 30, 2010

A veces también en la poesía

A veces también en la poesía
quisiéramos tener tan sólo un suelo,
un suelo como página donde dejar la nieve
y el estiércol de aquél
quien hoy muere o recuerda
o teje aquella sangre para nadie.

Se diría que el mar continúa en nosotros
como siempre. Y es por alguien, te dices,
y es por ello que sigues por aquí.

Y si, a pesar de todo, sin decir nada ya,
nos asomamos al hombre caído,
a todo aquello que quiso decir
con su silencio, o a golpes componemos
la criatura de un trazo más,
la inmensa criatura de una palabra
humillada, desdentada, nacida
y muerta, qué importa para quién o dónde

si eso nunca estará en la poesía.

enero 30, 2010

jueves, enero 28, 2010

La máscara



Como la vida avanza o nos detiene
estuve persiguiendo la reducción del verbo
a su noción de espacio último.
Esperaba entonces algo inmortal,
tal vez la revelación del silencio
o un recuerdo que no fuera común.

De todo aquello un día despertamos.
Sonámbulos junto a un precipicio,
descubrimos entonces
que hay una máscara
que cada día espera de nosotros
nuestra puesta en escena más absurda.

Palabras infestadas de botellas
lanzadas sin remite ni mensaje:
todo nuestro sentido es no tenerlo
y la certeza es un lugar que no transitamos.

Y así vamos dilapidando etapas
junto a la otra versión de ti que nunca escribiste,
tratando en vano que la muerte teja su trama
y no la teja.


enero 28, 2010

lunes, enero 11, 2010

Unos acordes de blues


                      Fade Into You - Mazzy Star

El frío traspasa el alma de los ventanales.
Tiene la mañana sabor a cielo enjaulado
y a silencio de musgo.
Y en el desorden de pensar en ti
—campanas de humo urgente y laberintos
y alcohol de adolescencia—
desciendo lentamente hacia ningún lugar
acompañado por unos acordes de blues
con los que Mazzy Star se atreve:
algún tipo de oscuridad
en su melancolía más infiel.

Hoy los relojes saben en primera persona
que todo huye despacio y minuciosamente
hacia su última avería.
Hoy basta un recuerdo para volver,
para saber de derrotas y melodías grises.

Alguna vez desertaremos de estos lugares,
renunciaremos a este futuro de antifaz
y nos decidiremos a convivir con el peligro.
Entonces no podremos detenernos,
ni esperar a que alguien nos acompañe.
Por una vez diremos que estuvimos aquí.

Alguna vez desertaremos de estos lugares
y proclamaremos que estamos vivos
a pesar de tener la certidumbre
de que nada podrá salvarnos.


enero 9, 2010

martes, diciembre 29, 2009

Diciembre

Trenes que nos seducen en la noche,
luces sobre los árboles, interminables colas
y unas pocas palabras que nos mantienen vivos.
Diciembre es una casa que no espera visita,
una casa donde el frío penetra
cualquier recoveco de la memoria.

Seguimos por aquí para otros asuntos
y por si acaso,
..................aunque en ocasiones
uno no sepa cómo pasar página.
Y en esta dinámica de fluídos
en la que va convirtiéndose todo,
todo es ya fantasmal, imaginario velo,
tercas ficciones de violín y muerte.

Es sabido que este ahora y aquí,
este asunto de signos y mentiras,
tiene una ruleta entre sus raíces,
que imitamos palabras de interiores
que no son nuestros
y que, de tanto imitar, terminamos
trazando garabatos, tristes caricaturas
de lo que alguna vez pudimos ser
entre puñales y rostros azules.

Diciembre termina como si nada,
inocente como la empuñadura
de un revólver, culpable igual que un nombre,
tan inextinguible como el dolor,
tan raro como no morir de vida.

Nadie nos advirtió sobre la lentitud de esta ruleta.

diciembre 29, 2009

martes, noviembre 24, 2009

Tratado de nocturnidades



Vuelvo aquí, presuntuoso, con las manos forzadas
y la garganta seca de comienzos culpables,
subjuntivo y ubicuo como la noche,
como quien nunca estuvo,
como si aún fuera posible desparramarnos,
nombrarte en una palabra imposible,
caminar todo el mapa del deseo
entre pergaminos y ambigüedades
apelando a un fracaso más.

Igual que se regresa cuando nada nos queda
vuelvo aquí, entre palabras y lunas,
traspapelado, susurrando
estos gestos grotescos y a destiempo,
sabiendo que nada quedará indemne
entre nosotros.

Subjuntivo y a destiempo vuelvo aquí.
He sobrevivido para volver.
Nuestro puede ser un nombre o una casa,
tal vez también lo sea
este dolor que inventariamos
entre dos silencios desconocidos.


noviembre 19, 2009

domingo, octubre 04, 2009

El idioma salvaje de las sombras

Miro la vida desde una ventana,
las calles y la noche,
el chico ruidoso del burger
recogiendo las sillas de la acera,
la pareja que pasea en silencio
su amor libre de herrumbre.
Miro una vida que nunca he vivido,
fotografías como víctimas
de un tiempo de almonedas y cintura,
la cabalgata de los mercaderes
por la que nunca quise transitar,
el idioma salvaje de las sombras.
Escribo y miro, y miro y voy pasando,
como la noche pasa sobre todas las calles,
sobre todos nosotros,
como la ciudad pasa a ser otra en la noche
y la noche avanza desuniendo almas,
y sé que su lenguaje —esqueleto obstinado,
algo como una verdad de puñal— me engaña,
como me engaño yo con estos versos.
Desde mi orilla miro las calles y la noche
—las sillas de las terrazas ya apiladas,
el chico del burger que ya no está—
y entre todas las cosas veo cómo los mimbres
uno a uno van destejiéndose
como si nada de lo que miro fuera cierto.


octubre 3, 2009

jueves, septiembre 10, 2009

Todavía es verano



Todavía es verano,
noches coqueteando con el frío,
calles que mantienen las sandalias de milonga
y un regusto acre cosido a la garganta.
Las palabras son flores de septiembre
convocándonos al regreso.
Es tiempo de ser puntual a la cita,
de plegar la ropa, de hacer maletas.
La música continúa sonando,
pero ahora tú y yo hemos perdido
el pentagrama,
ese pase de tribuna que Alguien
—si acaso ese alguien existiese—
nos dejó prestado entre ladridos en la noche.
Cómo me gustaría haberte pensado antes,
mucho antes de que compartiéramos
esta fábrica vacía de estrellas,
esta ruleta que llamamos mundo.
Todavía verano.
A veces tengo miedo de que existas.


septiembre 10, 2009

lunes, septiembre 07, 2009

Otras dinastías

Después de tantas tardes de matadero y légamo;
de horas y horas amarillas viajando
como agua lenta
hacia otro lugar que no existe;
después de tantos sentimientos
extraños y ridículos
y de orientar mis velas hacia
cuerpos que ya no parten;
precisamente ahora, cuando el abismo canta
y percibo la música del bosque
con la exactitud que da lo nocturno
y el oleaje muestra su distancia inmutable
y el color está perdido y Dios bendice
nuestra locura grotesca, nuestra frívola levedad,
precisamente ahora
me digo que hubiera deseado tener tiempo.
Tiempo, tener tiempo. Tiempo grande e inmóvil,
de una manera limbo y nunca.
Tiempo aún, entre espejos y caídas.
Después de todo
había que perder la partida de estos versos,
la llaga submarina. Tener tiempo.
........................................A lo mejor,
antes de gastar nuestros pertrechos por estos caminos
hubiéramos querido luchar por otras dinastías,
que nos hubieran mentido mejor o algo más,
que nunca hubiéramos tenido casa propia
hubiéramos querido.
Después de tantas tardes de esta tipografía
clandestina. Precisamente ahora,
cuando el viento me espera y yo no llego.


septiembre 6, 2009

lunes, agosto 31, 2009

Algo por decir

.
La palabra a veces es un atentado,
un atentado que no requiere coartadas
para saberse desgarradura inocente, error
que transcurre inevitable
a partir del cual lo humano cobra sentido.
Yo quise en ti no transcurrir,
permanecer perdido
entre páginas perfectas y conjugaciones
donde siempre quedase algo por nombrar
o por decir.
El agua que tú eres, por ejemplo;
o el azul inmenso que prohíbe las sombras
detrás de la mañana y los hoteles;
o el caparazón de un viaje, tal vez,
entre la lava y el frío.
..........................A veces la palabra,
la fuerza débil que nos sustenta
como materia inerte
en nuestro rumbo de reloj
certero y cruel,
cósmico y diminuto.


agosto, 2009

domingo, agosto 23, 2009

Juegos de naipes

Si la lluvia hubiese sido, como pensábamos,
borrador de orígenes y memorias,
no tendría esa imagen de cristal por duermevela,
olor a manzanas que palpé un viernes.
Entonces yo sabía cómo jugar mis cartas,
sin saber de ti más que por mis sueños,
arriba y abajo de la vida.
Era aquel un tiempo dentro de otro,
cuando los delirios vivían entre alfileres
y conocían de escombros y triunfos.
Entonces yo sabía cómo jugar mis cartas,
sin razones para tantas vueltas y cenizas,
arriba y abajo de la muerte.
Golpe de frío en la intimidad del huracán,
amor inalcanzable de arqueólogo,
una amanecida la lucidez se instaló a nuestro lado,
entre tanto posible porvenir
la casa del cedro atrancó sus puertas
y el juego de cartas fue el solitario.


agosto 23, 2009

miércoles, julio 08, 2009

Recoja sus restos al terminar

Siempre estamos solos (L. Panero)

Un billete de tren de largo recorrido,
un mapa, tiendas, bosques, una estancia
donde atravesar el calendario de la espera
y ese dibujo que nunca acabaste.
.
La vida es un viaje que no puedes compartir,
una muesca en el revólver del tiempo.
Y no entender por qué el dolor insiste
en saber de nosotros hasta el fondo.

Y vas y vienes, y vienes y vas
maltrecho y jadeante
sin saber con quién ni dónde estuviste,
creyendo que sobrevivir radica
en esta repetición sin sentido
de palabras gastadas.

Al final de ti sólo quedas tú.

Siempre estamos solos, es cierto.


julio 7, 2009

jueves, junio 18, 2009

Atravesando líneas


La tarde, como un soplo, se pierde en sus rutinas
—el rumor del tráfico en las ventanas,
las armas dispuestas, la mirada adentro—
mientras pasamos, descreyendo ser,
empecinados todavía con este mundo,
no cansados nunca de estar cansados,
como si este invierno confidente
fuera a acogernos siempre entre sus versos.

Mientras seguimos confundiendo el blanco,
la vida aún, atravesando líneas,
seguirá deshojando pentagramas
entre cuerpos y sombras,
sin renunciar a los pedazos últimos
de estupor y barbarie.

La tarde como un soplo,
la mirada adentro, las armas dispuestas
y seguimos errando,
.........................y equivocamos tanto,
que acertamos al fin.
.
La vida aún, con estos versos
que contra mí ahora conspiran.

junio 17, 2009

domingo, junio 07, 2009

En defensa propia



Era mejor ver caer la lluvia tras los vidrios
desde ese lugar en el que te asomaste al verbo
con palabras que habitan hoy las sombras
de cenizas que decían, pero ya no saben,
como si todo hombre fuese un poema,
como si sólo el dolor fuera dulce.

Era mejor desfigurar la noche
contra la piedra y la nieve del muerto
con sangre de nadie en la casa tibia.

Y el animal instinto y el azar
escenificando el ser y la carne.

Una palabra,
era mejor una palabra,
otro significante, un giro en el trayecto
donde desfallecer,
en defensa propia desfallecer
como un fantasma entre bosques y pájaros,
lejos de las palabras.

Era mejor ver caer la lluvia tras los vidrios.

junio 6, 2009

martes, mayo 26, 2009

Hay una maldición en esto de estar vivo



Hace días que el silencio no cesa
y las paredes desvisten su rostro
de almanaque y renuncia
y las palabras no dicen palabras.
Lo mismo que mañana no sabré más de mí,
habremos de ocultar nuestros lamentos
huérfanos del sueño de vagabundos
que nos perfiló a golpes
en su esencia más árbol.

Ahora que nos sabemos relojes
a bocajarro de la madrugada,
mi voz en el tumulto
es el eco de una puerta al cerrarse
camino de un retorno
precoz como los trazos del ayer,
inhóspito como la cima en el regreso.

Ahora que nos sabemos pasado,
ni siquiera sé pronunciar tu nombre
mientras espero que desaparezcas
y me digo que ya no pienso en ti.

Hace días que las olas tiemblan en los árboles
y las ventanas crecen de palomas
y nieve sobre escombros.
Hoy es el orbe y no tienes salida.
Hay una maldición en esto de estar vivo
que no la cura nada de este mundo

y me digo que ya no pienso en ti.

mayo 6, 2009

sábado, abril 25, 2009

Explicación última

Nos importan los vivos,
aunque el río nos duela
en la cerrada soledad de ese pensamiento,
aunque sean cadáveres jugando,
rostros de noche
en el tiempo monólogo.

Vuelvo a la razón y al río, lentísimo
y terco desde su conciencia cierta
de canto funerario.
Qué misterio en ese mapa que trazan
la lluvia y los hombres fluyendo,
rebuscando entre palabras de siempre
y nubes de polvo baldío
mientras el miedo late y mora entre nosotros.

Nos importan los vivos aunque el río nos duela
y el laberinto nos deslumbre
ahora que los cuerpos se tienden a esperar
como si creyesen nacer de nuevo
acabada casi la travesía.

Nos importan los vivos,
cadáveres jugando
y labios que aún tiemblan
en el cerrado abismo de estas letras.

abril 25, 2009

lunes, marzo 16, 2009

Mañana es ella



Mañana es ella quien desnuda la palabra
—todo poema es marzo y sus misterios—
quien va escribiéndome
con cada poema que escribo.

Mañana es ella quien viaja la noche,
quien deshoja el viento que no transcurre
y nos ofrece su rosa vacía
presentida y profunda.

Antes fui caligrafía y mar
a lomos del prodigio de sus velas,
imaginario pez enmudecido.
Hoy vibras más adentro:
tallo de espinas que vuelas y vuelves
como aire poderoso,
descarnado en tu nombre.

Con el solo día y la tierra misma
es ella quien desnuda la palabra,
y ella sigue escribiéndome
inextricablemente cerca y lejos
con cada poema que escribo.


marzo 15, 2009

miércoles, marzo 11, 2009

Vida en común

Mientras te abrazo, afuera
oscurece y las calles son luces que nos buscan.
Conversamos, y así vemos pasar
la tarde y sus venturas.
Cada gesto es un lugar compartido,
cada palabra un sitio transitado.
Tal vez nada sea como parece,
pero es amable este pasar de cuentas:
nos conocemos bien
y sabemos que así envejeceremos:
entre palabras que tú dices,
entre palabras que yo escucho.
Acaso esta forma nuestra de evitar el frío,
esta forma de mezclar diminutos
porvenires y hacerlos en común
supere a los relatos
de esas historias imposibles
de las novelas románticas;
acaso querernos así no sea
tan aburrido y triste.
En la bulliciosa alma de la noche
(tú ya no hablas, yo ya no te escucho),
con el timón destruido, varado en el recuerdo,
escribo estas sensaciones de siempre.
Hoy eres un navío a merced del papel.


marzo 10, 2009

miércoles, febrero 25, 2009

Aquellos pequeños rincones

Las fincas frente al parque;
las oxidadas, tristes esculturas;
la oscuridad temprana
y aquellos pequeños rincones
propicios para juegos y parejas.
Los dos allí, paseando en la noche,
hablando de fractales,
del número pi inventando el mundo
—aún recuerdo aquel poema—;
los dos lejos, todavía, de aquí
y de este deseo de no pensar
cada mañana.
Recuerdo aquella tarde,
indiferentes cruzamos la noche.
No sabíamos nada de estos lutos.


febrero 25, 2008

miércoles, febrero 04, 2009

Nunca te escribí un poema

Escribo para ti estas pocas palabras
—tú que sabes de mí como bulto en la noche
y silencios de fotografía—
para decirte
con esta especie de literatura
—y tú dirás que ya iba siendo hora—
que aquel amor fue cierto.

Nos conocimos un verano
y no volvimos a vernos hasta otro.
Estuvimos entonces en las mismas trincheras,
en los mismos delirios, en las mismas canciones.
Luego vino la humillación del tiempo,
terrenos comunes que nos vedamos,
las cuentas de unos años que tú sabrás injustos,
la juventud ahora con tus hijos.

Aquel amor fue cierto, ya lo dije,
y tú sabes muy bien lo que me queda:
instantes hechos de palabras vanas,
un horario fijo que sabe a cárcel,
esa forma casi complementaria
de untar la mantequilla que tenemos
y mil sitios por ver que pondrás en tu lista
—siempre te gustó ser organizada—.

Escribo para ti estas pocas palabras
—al otro lado del ventanal
las luces del puente cubren la niebla
y los golpes metálicos
y las crines de centellas de las soldaduras
patrullan el techo de nuestra cama—.
Triste manera ésta de decirte
que aún sigues conmigo estando sola
—sólo es literatura—.
Tú seguirás diciéndome
que nunca te escribí un poema.


febrero 2, 2009

jueves, enero 15, 2009

Habrá una manera

Habrá una manera de decir,
dejar de lado la revelación
y el culto insano y agrio a la palabra;
desbordar el garabato obsesivo
que nunca nos nombra, pero que, terco,
fija una herida de tiempo y memoria.

A pesar de saberlo innecesario,
con la impertinencia del que se cree
portador de razones todavía,
habremos de romper esta mudez
y rescatar nuestras armas intactas
en este orden de arcanos y puertas
anónimas.

A pesar del absurdo de seguir intentándolo,
habrá una manera al fin de decir,
de decir donde nadie nunca nada.

enero 12, 2009

domingo, diciembre 21, 2008

Una foto de bordes dentados



Hay objetos que empujan las ideas,
que nos obligan a indagar en la saliva
de este sol amable de diciembre;
formas que saben de ti como los años
o la luz blanca de los hospitales;
cosas como una pequeña foto
de tamaño cinco por ocho
y bordes dentados.
Una imagen que vino desde ningún lugar
de los años cuarenta.

Dos figuras femeninas sonrientes,
zapatos de tacón y de domingo,
las faldas tableadas
justo por debajo de las rodillas,
los abrigos dejados caer sobre los hombros,
una plaza diáfana —Melilla probablemente—,
un palacete neoclásico, castrense o municipal,
de tres alturas al fondo
y unos chavales con su siempre diario
y pantalones que no crecen.

A veces las fotos tienen agujeros sin fin,
laberintos donde encontramos
un más de oscuridad
en el pisado charco de la noche.

Aspiro a verte otra vez
con esa sonrisa de final feliz.

Y si es verdad que nada importan estos versos,
que nada pueden importar estas palabras
o esa fotografía,
también es cierto —entonces no podías saberlo—
que me diste estos ojos y estas manos
con los que he llegado hasta aquí,
después de caminos y autopistas,
noches y puentes y labios azules
que se diluyeron sin desagravio.

Y soy en mí sabiéndome fragmento,
resquebrajado por ver una imagen
detenida en su inocencia caníbal;
esa imagen que torpemente intento
plasmar aquí, entre
cenizas y rastros que no sabrán retratarme
como esa fotografía tus veinte años.

diciembre 21, 2008

martes, diciembre 16, 2008

Escúchame

Escúchame ahora. Traigo signos de este mundo
que desconozco.
Ninguno podrá hablar por mí,
y sin embargo hay palabras que nacen
y crean este espacio entre tormentas
y tiñen de azul montañas y noches.
Fotograma a fotograma, hay palabras
que me ordenan seguir,
componer una historia que no es mía.
Escúchame ahora,
siente la fascinación de lo que no es,
que a pesar de este inmenso
e implacable paisaje
otra sensibilidad es posible.
Escucha, huye de mí
después de todo.


diciembre 15, 2008

miércoles, diciembre 03, 2008

Cosas que no hacer en Valencia cuando estás vivo

Igual que un suicida persiguiendo su luz falsa
has perpetrado
el último hálito del deseo
para encontrar el agua de las manos resecas
al término de ti.

Hoy has saboreado el final de dos voces,
dos almas que no saben ni preguntan
pero que repiten una y otra vez
los mismos gestos, los mismos designios,
las mismas profecías.

Después serán preguntas de alquiler,
ese no sabernos si no es en otro
hasta que a ciegas tentamos otra soledad
para abrasarnos un instante incierto.

Más tarde —más lejos— será el cansancio,
el veneno cierto del que se escucha
en una caracola
igual que se huye de uno mismo
tras cualquier lluvia.

Más tarde, después, hoy, igual.
El tiempo abre y cierra su negocio
abandonándonos
como equipajes extraviados
en la consigna de una estación de tren
entre objetos perdidos que nadie echa de menos.


noviembre 30, 2008

martes, octubre 14, 2008

Confesión



Se nos fue de las manos,
echamos pájaros a los sollozos,
donde solían nubes
pusimos nuestros nombres,
las palabras se mezclaron con lluvia.

Extraña página ésta,
absurdo lugar donde terminar
perdido y aún pareciendo cuerdo,
extraños estos muertos que ya nos acompañan
en todos los poemas,
exactamente iguales a la mímica
de estatuas y niebla que nos sostiene.

Y llego tarde.
Con estas palabras que sobran
llego tarde.

Se nos fue de las manos.
Han sucedido muertos
y tú ya no me escuchas.


octubre 13, 2008

domingo, septiembre 21, 2008

Tiempo de decir

Habremos de seguir en este oficio
de ratos robados contra marea
y apariencia de años que no transcurren,
como si aún fuésemos testigos
de todo lo extraño, de toda esa estupidez
que nos conforma.

Terca tarea muda entre sordos,
habremos de seguir
entre palabras que crujen y gritan
alto contra nada y se deshacen
frías frente al viento frío de otoño.

Intentos para encender otra noche
sabiendo que no merece la pena,
privilegio absurdo
que no me acerca a ningún otro ser,
a ningún otro lugar que sea distinto,
habremos de seguir en esta implacable
tentativa de escapar de otra muerte
como si aún pudiéramos.

Tal vez esto ya fue escrito mucho antes
y ahora sea tiempo de decir
que estamos cansados y hartos de actuar
como protagonistas de esta farsa.

septiembre 20, 2008

viernes, agosto 29, 2008

A medida de la derrota

Parece que hay que nombrar,
que para seguir, esta atmósfera de rutina
requiere de este cuello
que se haga verbo y símbolo,
que designe, que diga y que llame
y con ello soñemos que creamos.
Seremos en la absurda perfección
de unos signos apátridas,
para encontrar en ellos algo que sea niebla
con nosotros, o laberinto poema adentro.
Hay que nombrar, sí, designar por una indefensa
luz viajera y una soledad entre sábanas;
pero también para afirmar, para proclamar
nuestra inocencia por mantenernos aquí
y engañarnos con la tinta de las ilusiones.
Porque vivir no basta y porque nos fue dicho
que este dolor crecerá conforme
nuestro triste saber vaya creciendo.
Nombrar, designar, decir,
expresiones tan sólo,
armas dispuestas en el campo de batalla,
palabras hechas a medida de la derrota.


agosto 29, 2008

miércoles, agosto 27, 2008

Urgencia y fantasía

Ponernos de acuerdo y encallar juntos, 
sostenernos para descender unidos 
por si fuera menester algo más, 
o que sean ventanas en nosotros 
y escribirte bajito 
como si nunca antes 
y ya no importara Constantinopla, 
ni la flor que se oculta en la palabra 
Alejandría. 

 agosto 27, 2008

lunes, agosto 04, 2008

Tratado de convencionalismos

Hubo un tiempo en que rogué por tenerte,
un tiempo en el que no eran posibles las mudanzas,
donde el desorden perfecto y el insomnio
buscaban un alivio
en el que enjugar todas mis derrotas.
Pero una cosa lleva siempre a otra
y otra a una más
y luego no sabemos qué nos trajo hasta aquí.
Y aunque sea convencional, ya dicho, previsible,
ahora nada importa demasiado
e interrogas al aire, al calor,
al gris plomizo ya noche del cielo.
Renegaré de ti, Dios,
por haberme concedido
aquello que te pedí,
aquello que ahora –los dos lo sabemos–
yace sordo y distante
igual que el giro que ya no esperamos,
como tampoco esperamos ya
el asombro de la carne herida
cuando recorrer tu cuerpo quemaba
y aquello era todo,
y si acaso no lo era
sólo eso parecía salvarnos.
Tardamos lustros en levantar nuestro
dolor más privado, minutos en relatar
la humillada explicación de una historia diaria
donde todo al fin fue indefensión,
promesa, desgarradura.
Tal vez te ame todavía
(cursi, convencional, ya dicho)
por eso renegaré de ti, Dios,
por haberme concedido
aquello por lo que tanto rogué,
renegaré de ti mientras celebro,
frente a la terquedad del pasado,
cómo la utopía del tiempo y su mentira
(convencional, ya dicho, previsible)
me devuelve la sed de aquellas horas.


agosto 2, 2008

lunes, julio 28, 2008

Aquí no hay más

Hay muchos lugares como éste,
lugares donde leer palabras inútiles
y atisbos de aquello que pudo ser,
y hechos acopiados y luz disuelta
en un cántaro sin huesos.

En esos lugares —aquí— no hay más,
nadie que sepa mi nombre, nada
que sea mío en tanta tentativa,
en tanto dejarse morir.

No es posible estar más lejos,
no está permitida otra dirección.
Y sin embargo las palabras vienen
y sin embargo las palabras van
y las letras nos dejan y las nubes mueren
en un suelo cansado de signos.

Para escapar
sé que debo indagar fuera de mí,
para aprender
desgajarme, ascender en la distancia
para quedar a un lado.

Hay muchos lugares como éste,
conozco tantos
que sólo puedo olvidarlos,
lugares donde se hace difícil advertir
los pedacitos de uno que se pierden
con cada verso.

julio 14, 2008

miércoles, mayo 14, 2008

Rastros por venir



Haber sido sobre maleficios y risas,
haber sido las sobras de un banquete
al que nunca fuimos invitados,
haber tenido el ánimo y ser otro
entre tantos ritos y tantas muertes,
haber sido, total, para seguir aquí,
entre palabras,
y decir que somos a pesar de nosotros
y de una puntería que perdimos.

Si desde siempre eso recuerdo, quizá esta casa
—la improbable o tenaz morada de mis letras—
no sea en verdad mi rastro,
o tal vez el verbo sea el modo en que la noche
va siendo todo
y todas las caligrafías se hacen memoria,
actas de lo que nunca confesamos.

Y entonces, aunque parezca increíble,
que aún haya cuerpo para inventar
un pasaje hacia el destierro,
una torpeza más
en la postguerra de un tiempo agrietado,
para finalmente darnos cuenta, terminar
sabiendo, que todo ya fue dicho,
y balbucear y callar, y ser eso:
vaguedades, silencio.


lunes, mayo 12, 2008

Escribimos para nadie

Escribimos para nadie
con palabras que ya no dicen
y, sin embargo, llenan los papeles
de lluvia y otros difuntos.
Escribimos —aún lejos del suicidio—
sobre un puente que nunca atravesamos,
con la certeza de que nada
es ya aquí por nosotros.
Se diría que nada entonces fue logrado,
que falta norte a esta retirada
y allá quedó el misterio, la música
y el desierto que siempre estuvo
a pesar de ella.
Pero no has muerto,
aún alguien aquí recita un miserere,
alguien que en su discurso de demiurgo
pareciera haber comprado el silencio
y, como un signo,
interrogándonos, nos recordase:
¿por qué, si ya no hay nadie?

mayo 12, 2008

lunes, abril 28, 2008

El imposible del poema

Se escapaba el aire de tus ojos
—era difícil arriesgarse,
olvidar a los difuntos de siempre;
era mejor la certeza falsa,
la mentira cruel de vivir ya nunca—,
y yo miraba al lugar de los que dicen.

Se escapaban la vanidad y el tiempo
—triste espejo, pájaro transparente,
penuria de vivir detrás de las palabras—,
y yo hablaba con sonidos de barcos lejanos,
y decía un nombre, una apariencia,
unos gritos entre lobos.

Se escapaba el aire de tus ojos,
se escapaba alguien como nadie
nunca podría.

Fue rojo el buscar, el buscar, no saber y ella.
Pero la luz disolvió su rumbo de armario
y nos trajo hospitales,
túneles en el cielo,
monstruos de números.

Aquello ahora era perder, saber
del imposible de nombrarte, del imposible
del poema.

Se escapaba el aire y nada decía,
se escapaba por siempre, para nunca.


abril 26 y 27, 2008

sábado, marzo 08, 2008

Tránsito

No fue la vida lo que llamó mi atención
sino más bien la muerte,
y con ella creí entender sus alrededores,
ese narcótico paisaje azul
en el lejano esplendor del crepúsculo.
Vuelve a la sangre la primera sangre,
al comienzo todo lo terminado,
y es tuyo todo lo oscuro y la claridad,
la edad de los molinos y los patios.
Como si hubiéramos muerto encendidos
vamos hacia un reposo que no existe,
perdidos en el útero
de un dios de vaticinios, venganzas y misterios.
No te extrañes si después de ti no hay después,
nada que añadir a este desencuentro.
Qué puede decirse entonces aquí y ahora
entre mi verdad y una culpa sin puertas
y este silencio angosto y paralítico.
Fue la muerte, no la vida,
y todo lo que fue fueron palabras.

marzo 8,