Light of Day –Tommy Stinson
Bajo las farolas, transeúntes
deambulan
hacia bares y estruendos; buscan,
en los márgenes de la noche,
alejarse de tanto desperdicio,
ahuyentar los infiernos que
llevan dentro,
sobrellevar el pasado.
Los mismos pensamientos,
la idea equivocada
de que después de una tormenta
vendrá una calma que te salve de
ti,
tanto como para olvidar
un tiempo a punto de romperse.
Aquella casa en el andén último
de la ruina,
nombres borrados de una memoria
tachonada de lagunas oscuras,
como el invierno y los ojos
azules
de las altas montañas.
Saber que llovería.
Siempre sospechamos
que el camino tomado no era el
único,
que en otros recorridos y
derrotas
también era posible confinar la
tristeza;
y ahora caemos en la cuenta
de que en esta línea temporal sin
remedio
que escogimos, nuestro juego fue
siempre
el de una partida entre
perdedores.
Huye sin odio, fantasma
incomprensible,
cruza tus últimos salones de la
miseria,
acaso podamos fingir algo de felicidad,
o al menos, calculando las
palabras,
pronunciar levemente
—como dicen que hacen las navajas
al vaciarse—
que no te guardo rencor.
marzo 13,
2026
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